El secretario de Turismo y Desarrollo Productivo destacó la necesidad de profundizar el trabajo articulado con el sector privado; se proyectan campañas de promoción para alcanzar a un público potencial de 11 millones de personas.
Tras la culminación del último fin de semana largo de Pascuas, el secretario de Turismo y Desarrollo Productivo de la Municipalidad de Necochea, Matías Sierra, realizó un balance detallado sobre el desempeño del sector durante la temporada de verano. El funcionario señaló que el comportamiento del turismo en el distrito estuvo en sintonía con las proyecciones realizadas en octubre pasado, reflejando el complejo contexto económico nacional.
“Fue una temporada con estadías más cortas, tal como anticipábamos, y con una merma en el poder adquisitivo en relación a la inflación”, explicó Sierra. Esta tendencia, que se mantuvo firme hasta el reciente receso de Semana Santa, obligó al municipio y al sector privado a adaptar sus ofertas para sostener el flujo de visitantes.
El análisis regional y la visita de Kicillof
La situación observada en Necochea no es un fenómeno aislado. Sierra recordó la visita del gobernador Axel Kicillof y del ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, durante el verano. En aquel encuentro, las autoridades provinciales y locales realizaron una revisión exhaustiva de los números del rubro, coincidiendo en que la caída de los indicadores turísticos es una realidad que atraviesa a toda la provincia de Buenos Aires.
Asimismo, el secretario comparó la situación con otros puntos del país: “Hablé con el secretario de Turismo de San Martín de Los Andes y me comentaba exactamente lo mismo: mucho caudal de gente, pero estadías mucho más cortas”. Según Sierra, factores como el tipo de cambio y la caída del consumo impactan de manera directa, generando incluso incertidumbre en destinos de invierno ante la proximidad de la temporada de esquí.
Proyecciones y radio de influencia
De cara a la temporada baja y los próximos meses, el municipio intensificará sus acciones de promoción estratégica. El objetivo es apuntar a un radio de influencia de 350 kilómetros, que abarca ciudades clave como Bahía Blanca, Olavarría y Azul.
Además, se buscará fortalecer la presencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el primer cordón del conurbano bonaerense. Estas zonas representan un público potencial de aproximadamente 11 millones de personas, a quienes se llegará mediante corredores turísticos y promociones conjuntas con el sector privado.
Optimismo mediante el trabajo conjunto
Pese al escenario adverso, Sierra se mostró optimista respecto a la capacidad de resiliencia del sector local. “Creemos que hay que seguir fortaleciendo el trabajo conjunto con el sector privado mediante promociones que ya han dado resultados positivos”, afirmó.
El funcionario concluyó subrayando que la articulación entre el Estado y los prestadores será la herramienta fundamental para sostener la actividad: “Estamos convencidos de que, trabajando de manera articulada, podremos sostener el sector hasta que el contexto mejore”.
