Las cámaras empresarias advierten que no podrán afrontar el pago de salarios esta semana; más de 100 líneas ya redujeron sus frecuencias ante la falta de liquidez y el desabastecimiento de combustible.

El sistema de transporte automotor de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa horas críticas. Las cámaras empresarias del sector denunciaron una millonaria deuda de subsidios por parte del Gobierno nacional, situación que, sumada al fuerte incremento en el costo del gasoil, coloca al servicio al borde de una parálisis total.
A diferencia de otros conflictos, el reclamo no fue iniciado por el gremio de choferes, sino por las propias compañías operadoras. Desde el sector advierten que la falta de liquidez impide afrontar los salarios que vencen este miércoles, cuarto día hábil del mes. «Si no llega el dinero antes del martes, las empresas no van a poder pagar los sueldos», alertó Daniel Tenisci, representante de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP).
Una deuda acumulada y el impacto del combustible
Según las entidades patronales, el Estado mantiene pagos pendientes correspondientes a diciembre y parte de febrero. Esta falta de transferencias ha dejado a las empresas sin recursos para la operación diaria, aclarando que no se trata de un «lockout», sino de una imposibilidad física de financiamiento.
A este escenario se suma el desfasaje en los costos operativos. Luciano Fusaro, presidente de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), explicó que el gasoil representa aproximadamente el 20% de los gastos de una compañía. El cálculo oficial de subsidios se realizó con un combustible a $1.700, pero actualmente el precio de mercado supera los $2.100.
Además del costo, las empresas enfrentan problemas de abastecimiento:
- Cancelación de pedidos: Algunas petroleras han limitado las entregas por falta de stock.
- Pago al contado: Ya no existe el gasoil subsidiado, lo que exige desembolsos inmediatos que las firmas no pueden cubrir.
Reducción de servicios en más de 100 líneas
Mientras continúan las negociaciones, el impacto en los usuarios ya es una realidad. Desde la semana pasada, unas 104 líneas han reducido sus frecuencias entre un 20% y un 25% como medida de emergencia para estirar el stock de combustible y minimizar gastos.
Entre las líneas afectadas se encuentran unidades clave para la conectividad entre la Ciudad y el Conurbano, tales como la 1, 2, 8, 9, 10, 21, 28, 60, 100, 152 y 194, entre muchas otras. Esta merma ha generado demoras significativas y largas filas en nodos de alta demanda como Constitución, donde los pasajeros reportan esperas prolongadas para llegar a sus lugares de trabajo.
La continuidad del servicio para el resto de la semana depende ahora de una respuesta urgente del Gobierno nacional que permita cancelar las deudas salariales y normalizar el suministro de combustible a las unidades.
