WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que la guerra con Irán podría “terminar pronto” y anticipó “dos días increíbles”, en un contexto de incertidumbre marcado por el bloqueo impuesto por fuerzas norteamericanas en el estrecho de Ormuz, que impidió la salida de buques desde puertos iraníes. Pero en una señal ambigua, la administración norteamericana enviará miles de soldados a Medio Oriente y no descarta una eventual represalia contra el régimen islámico si no se alcanza un acuerdo durante la tregua. No obstante, desde la Casa Blanca sugirieron avances por la vía diplomática que podrían derivar en una nueva ronda de conversaciones con Teherán.
Esta tarde la administración de Trump dejó trascender que evalúa celebrar una segunda ronda de conversaciones de paz con Irán en Pakistán y se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
“Esas conversaciones se están llevando a cabo” y “somos optimistas respecto a las perspectivas de un acuerdo”, declaró a la prensa la portavoz del Ejecutivo estadounidense, Karoline Leavitt, al tiempo que agregó que “muy probablemente” se realizarían nuevos encuentros en Islamabad.
A ello se le suma, la llegada a Teherán del jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, mediador en el conflicto, leída como una señal positiva hacia una eventual nueva ronda de conversaciones entre ambas partes, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra.

“Creo que van a ser dos días increíbles”, afirmó Trump en diálogo con ABC News, según reveló el periodista Jonathan Karl en la red social X. Además, consideró que no sería necesario extender el alto el fuego de dos semanas que vence la próxima semana.
“Creo que puede terminar muy pronto. Terminará pronto”, insistió el mandatario en otra entrevista, grabada el martes para Fox Business Network y emitida este miércoles.
El optimismo de Trump impulsaba a las bolsas mundiales hacia máximos históricos, pero los precios del crudo volvían a subir hasta situarse en torno a los 96 dólares por barril, después de que el ejército estadounidense anunció que su bloqueo había paralizado por completo el comercio marítimo hacia y desde Irán.
Alto el fuego
Las declaraciones del mandatario republicano se dan, además, en medio de las dudas sobre un eventual prórroga del cese al fuego y cuando el Pentagonó enviará a miles de tropas al territorio en Medio Orientes, según publicó The Washigton Post.
Al momento, Estados Unidos no ha accedido formalmente a fijar un nuevo plazo para la tregua de dos semanas con Irán, según dijo el miércoles un alto funcionario, tras informes de que el gobierno norteamericano había aceptado en principio extender el acuerdo.
Ante la perspectiva de que funcionarios estadounidenses e iraníes regresen a Pakistán para más conversaciones, el vicepresidente JD Vance, quien encabezó la delegación estadounidense en las negociaciones que concluyeron el domingo sin un avance significativo, dijo sentirse optimista sobre la situación actual.
Funcionarios de Pakistán, Irán y varios estados del golfo Pérsico dijeron que los equipos negociadores de Estados Unidos e Irán podrían volver a Islamabad a fines de esta semana.
¿Nueva ronda de conversaciones?
En esa misma línea, Trump declaró el martes al New York Post que era probable que sus negociadores regresaran a Pakistán, gracias al “gran trabajo” que está realizando el jefe del ejército pakistaní, el mariscal de campo Asim Munir, para moderar las conversaciones.
Horas después, se confirmó este miércoles que Munir había arribado junto a una delegación Pakistaní a Teherán a fines de retomar el diálogo con Irán y transmitir mensajes de Washington al régimen, según informó el medio estadounidense Axios.
Desde el propio Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán ya se había anticipado la intervención de Pakistán en el conflicto, mientras que un funcionario estadounidense aseguró que el equipo negociador de la Casa Blanca, encabezado por Vance, mantuvo contactos telefónicos con representantes iraníes para intercambiar propuestas orientadas a alcanzar un acuerdo marco que allane el camino hacia un eventual fin de la guerra.
En declaraciones posteriores durante un acto en Georgia, el vicepresidente Vance afirmó que el presidente republicano quiere alcanzar un “gran acuerdo” con Irán, pero que existe mucha desconfianza entre ambos países.
Las ambiciones nucleares de Irán fueron un punto clave de fricción en las conversaciones del pasado fin de semana, que finalmente fracasaron sin llegar a un acuerdo para poner fin a la guerra, lo que desencadenó ataques iraníes contra sus vecinos del golfo Pérsico y reavivó un conflicto paralelo entre Israel y Hezbollah, respaldado por Irán, en el Líbano.
Washington propuso una suspensión de 20 años de toda actividad nuclear por parte de Irán, mientras que Teherán sugirió una suspensión de entre tres y cinco años, según personas conocedoras de las propuestas. Irán exige, por su parte, que se levanten las sanciones internacionales contra el país.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que el intercambio de mensajes entre Teherán y Washington había continuado desde que los negociadores iraníes regresaran su país. Una fuente involucrada en las conversaciones afirmó que las conversaciones extraoficiales habían logrado avances para reducir las diferencias, acercando a ambas partes a un acuerdo que podría presentarse en una nueva ronda de negociaciones.
Ataques en el Líbano
Pese a ello, en una acción que está complicando las negociaciones de paz, Israel ha seguido atacando Líbano, con el objetivo de derrotar a Hezbollah, grupo militante respaldado por Irán.
Tanto Israel como Estados Unidos afirman que esa campaña no está cubierta por el alto el fuego, pero Irán insiste en que sí lo está.
Bajo este contexto, es que el Líbano e Israel encabezaron ayer la primer ronda de negociaciones en Washington, lo que supone conversaciones históricas entre funcionarios de ambos países.
Si bien el encuentro fue bien por los funcionarios allí presentes, el conflicto aún persiste en el Líbano donde este miércoles Israel atacó la zona del sur. Según se reportó Tel Aviv bombardeó la ciudad costera de Tiro, que antes fue vista como un refugio relativo frente a los combates más intensos en zonas más cercanas a la frontera con Israel.
Agencias Reuters y AP
