La noticia de la muerte de Luis Brandoni conmocionó al mundo del espectáculo y la política. Esta madrugada, el artista —de 86 años— falleció tras sufrir un accidente doméstico que le provocó un hematoma subdural en la cabeza. Debido a su trayectoria en los medios y su gran participación en política, el actor —que en 2015 fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad— es velado en el edificio de la Legislatura porteña, ubicada en Av. Presidente Julio A. Roca 575, en el barrio de Monserrat.
Desde las 12 de este lunes, figuras del mundo del espectáculo y la política y público en general se acercan hasta el Salón Montevideo para despedir al intérprete de éxitos como Mi cuñado, Esperando la carroza y Parque Lezama. También pudo verse llegar hasta el lugar a su última pareja, la directora Saula Benavente, y a Micaela, una de sus hijas [fruto de su relación con Marta Bianchi], acompañada por dos de los nietos del actor, Macarena y Tomás.




Debido a su popularidad, este último adiós se realizará durante todo el día hasta las 22, pero podría incluso extenderse unas horas más. Luego, la familia y los amigos más cercanos tendrán una despedida más íntima.
“Estamos todos conmovidos”
“Estamos todos conmovidos”, dijo Carlos Rottemberg al llegar a la Legislatura porteña a las 11.30 de la mañana. Antes de llevar a cabo los últimos trámites del sepelio, el productor teatral habló de la pérdida de su amigo: “Conmueve mucho ver la angustia popular, la angustia masiva de gente que no lo conoció (como nosotros) y que se ganó a lo largo no sólo de sus papeles y roles que interpretó sino a través de lo que fue su hombría de bien, su conducta”, dijo notablemente emocionado.


Tras revelar que hace una semana el actor pensaba celebrar su cumpleaños número 86, Rottemberg aseguró que la familia siempre contó la verdad sobre ese accidente doméstico que sufrió al caerse de una silla con rueditas y golpearse contra el escritorio de su casa. “Tuvo un pronóstico bueno hasta el martes, pero el miércoles ahí sí comenzó a complicarse la situación. Hubo un antes y un después después de mitad de semana, por eso tal vez hubo menos información a la prensa, pero había que respetarlo; primero a él y después a la familia”, reveló.


Tras confirmar que el velorio, en principio, durará hasta las 22, Rottemberg explicó el motivo de una despedida de tantas horas: “Beto era muy chapado a la antigua y una de las cosas que decía cuando iba a despedir a algún amigo era: ‘¿Por qué los velatorios duran tan poco? Yo soy de la época en que los velatorios eran largos’. Entonces ayer sus hijas Florencia y Micaela dijeron: ‘Vamos con 12 horas porque si no papá nos mata’”, contó.

Luego de remarcar que Brandoni “es una de las figuras más importantes de la cultura argentina”, su amigo expresó: “Lo sabe la gente, lo sabe su militancia. Acá no importa lo que piensa cada uno, lo hizo de una manera honesta, sentida. Fue una persona que siempre trabajó para la pluralidad y para todos. Por eso pudo ser dirigente de la Asociación Argentina de Actores en plena dictadura, por eso junto a su exmujer, Marta Bianchi, fue secuestrado después de una función teatral en un baúl y tuvieron que exiliarse con sus hijas en México. Miren cuántas cosas por fuera de las ‘Tres empanadas’”.
Por último, el empresario recordó cuál fue su reacción cuando le propuso que no haga temporada en Mar del Plata debido a sus problemas de salud: “Su frase fue: ‘Si yo no hago teatro, me muero’. Y yo le contesté: ‘Yo no voy a hacer nada que signifique morirse por hacer teatro’”, relató quien finalmente realizó un enroque con Gerardo Romano y Ana María Picchio, quienes gentilmente le cedieron su escenario en calle Corrientes.

“Es un día tristísimo para nosotros. Ya hemos declarado dos días de duelo”, dijo al llegar Gabriela Ricardes, la actual ministra de Cultura de la Ciudad. Tras definirlo como un “titán”, “único” y “diferente”, la mandataria advirtió: “Tenemos que honrar su legado artístico y cívico, tenemos que despedirlo con aplausos de pie. Fue un actor inconmensurable, una persona increíble. Es un día muy triste pero estamos felices de todo lo que nos dio, todo lo que nos deja y todo lo que podemos hacer con su legado”.
“Un hombre de una gran coherencia”

“Es un momento muy triste para todos los argentinos y para la cultura, realmente es una gran pérdida. Fue un hombre que amó el teatro, amó la cultura, un hombre de una gran coherencia, de una gran valentía”, dijo Georgina Barbarossa conmovida.
“Fue presidente de la Asociación Argentina de Actores en el momento más terrible de la Argentina. Yo lo quiero, lo admiro y lo admiré toda mi vida. Es un hombre que no ha parado de trabajar, era inconmensurable”, agregó.

Diego Pérez también expresó su dolor: “Tuve la suerte de poder trabajar con él porque me dirigió en una obra que hice junto a Miguel Ángel Rodríguez, Yoyi Francella, Pepe Monje y Julia Calvo, Justo en lo mejor de mi vida. Es un hombre que nos ha hecho quedar bien en todo el mundo. Un hombre que pudo traer a De Niro a la Argentina para que trabaje en una producción nacional no es moco de pavo, así que tenemos que estar orgullosos de lo que ha dejado”, señaló.

“El mejor de todos”
“Es un maestro, un referente. Nos cuidamos mucho los dos”, explicó Soledad Silveyra al llegar a la despedida, y comparó su figura con la de la China Zorrilla. “El jueves fue su última función. Estaba bien. La que no estaba bien soy yo”. “Vamos que el escenario cura todo”, recordó que le dijo cuando ella estuvo mal.
Consultada por el legado de Brandoni, Silveyra dijo, con emoción: “El mejor de todos. La honestidad. Un tipo que nunca renunció al Dock Sud, de donde era. Beto no era facho, como decían algunos. Beto no quería a los peronistas, como buen radical de aquella época”. “¿Por qué decía que el teatro era un acto de fe?”, le preguntaron. “Porque es un acto de fe. Sino no existiría gente como Brandoni”, completó, y se quebró.
Si bien nunca trabajaron juntos, Arturo Puig también fue a despedir al actor y habló con la prensa. “Se nos ha ido un grande, un gran actor, una gran persona y alguien muy importante para nuestra cultura y nuestro arte”, sostuvo. “Era ‘el’ actor argentino, porque toda su carrera hizo obras argentinas. Y además a mí me fascinaba su manera de hablar porque tenía un acento porteño inigualable”, sumó.

Cuando le preguntaron que dejó Brandoni a la cultura argentina. Puig mencionó su gran carrera y un “sinfín de obras argentinas”. “Fue un gran mérito de parte de él hacer siempre teatro argentino”, destacó. Por último, Puig confesó que se quedó con las ganas de dirigirlo. “Era un gran actor”, sentenció, y reveló que en algún momento tuvieron la intención de abrir un teatro. “Va a ser recordado como uno de los grandes actores argentinos”.
“Fue muy generoso”
Malena Solda, quien estuvo bajo la dirección de Brandoni en Made in Lanús, llegó a la despedida y no tuvo más que palabras de agradecimiento para con el célebre actor. “Fue muy generoso con nosotros, con el elenco, al transmitirnos todo lo que vivieron ellos en su estreno hace 40 años, en lo que fue su experiencia durante la época de la Triple A, del Proceso y de los primeros años del gobierno de Alfonsín, que es cuando sucede la obra”, explicó.


“Dejó trabajar con mucha libertad. Tuvo mucha paciencia y mucha autoridad en el buen sentido. Sin imponer nada, sin trabajar de una manera vertical sino bastante horizontal, y con mucha alegría de tener de nuevo este material entre sus manos”, agregó, y resaltó el lugar de esa pieza en particular en la vida del actor. “Para él la obra fue muy importante en su carrera. No decía ‘ya van a ver lo que pasa con el público’, y yo pensaba ‘bueno, eso te pasó a vos porque sos Brandoni’, pero tenía razón”, rememoró con una sonrisa.
Consultada sobre lo distintivo de Brandoni, Solda hizo referencia a su trayectoria y a su historia de vida. Y a partir de ahí todo. Cada uno de nosotros es único y él tenía una pasión por la profesión y por el país que uno puede estar de acuerdo o no, pero defendía sus convicciones con muchos principios”, sumó y resaltó sus aportes a la cultura argentina: sus películas y su defensa de la democracia y cómo siempre estuvo atento a la Asociación Argentina de Actores.

En diálogo con LA NACION, la actriz Carla Pandolfi no pudo evitar derramar algunas lágrimas al recordar a Brandoni. “Estoy todavía muy sorprendida”, destacó, y contó que el viernes le preguntó a Guillermo Francella, con quien comparte escenario en Desde el jardín, por la salud del actor. “Levantarme hoy con la noticia fue…”, intentó explicar, y se le quebró la voz.
“En mi carrera fue muy bisagra”, resaltó, y repasó que trabajaron juntos en Parque Lezama y en Un gallo para Esculapio. “Es re importante cuando alguien te ve y te da oportunidades”, confió. Por último, destacó el rol de Brandoni más allá de la actuación. “Para mí es una persona muy generosa, y aparte alguien muy involucrado en todo lo que es la cultura y el país. Él se merece esta despedida como su última gran función, lo queremos un montón”, cerró, muy movilizada.
El responso será mañana por la mañana en el Cementerio de la Chacarita. A las 11, se llevará a cabo una ceremonia en la capilla y luego los restos serán trasladados al Panteón de Actores para la despedida final.
Con la colaboración de Florencia Falcone
