“Desde hace ya muchos años, desde antes de la pandemia, Ticmas se ha convertido en un espacio de referencia para discutir lo más urgente de la educación”, así dio inicio Patricio Zunini a la programación del auditorio de Ticmas en la 50° edición de la Feria Internacional del Libro.
¿De qué hablamos cuando hablamos de alfabetización? Es una pregunta que invita a grandes reflexiones. El panel invitado a responder sobre los desafíos del aprendizaje estuvo formado por Carolina Gattei, Profesora, Investigadora de la Universidad Torcuato Di Tella, el Inst. de Lingüística (UBA) y CONICET, Víctor Volman, Director Ejecutivo de la ONG Argentinos por la Educación y Marina Ferroni, Investigadora y Especialista en alfabetización inicial del CONICET.

Un problema, un desafío ¿o ambos?
Carolina Gattei reflexionó: “La alfabetización es un desafío y un lugar al que deberíamos poder llegar. Creo que últimamente se fue expandiendo esta idea de que la alfabetización tiene que ser un puente para mejorar las trayectorias educativas; eso es algo en lo que todos estamos de acuerdo.”
Y señaló: “A mí, en lo personal, me toca trabajar en lo que es la comprensión, que es una especie de caja negra. Y está el tema de la fluidez, que es algo en lo que todavía hay que seguir trabajando. Lo veo con signo positivo, porque hay mucha gente en el tema, ponemos mucho esfuerzo para que eso se realice.”
Por su parte, Marina Ferroni destacó que la alfabetización sigue siendo “Un problema a abordar, pero por suerte hoy tenemos, creo yo, un montón de herramientas. Primero tenemos una gran evidencia, como la que generan los científicos, que nos ayuda a pensar estrategias para que esto deje de ser un problema. Y además tenemos a mucha gente ocupándose, porque justamente se hizo muy público que era un problemón. Había chicos que transitaban toda su escuela primaria sin aprender a leer y escribir, así que es un problema, pero tenemos esperanza.”.
“Es un problema, claramente, y es un problema que no vimos durante mucho tiempo y que estaba ahí. Creo que lo que cambió a partir de la campaña No comprenden lo que leen. Las pruebas Aprender del año 2016, hace 10 años, ya mostraban en ese momento que en tercer grado un alto porcentaje de los chicos no lograban los niveles básicos. Y, como dicen, no la vimos. Creo que lo que cambió a partir del foco fue mirar los datos desde otro lugar”, aseguró Victor Volman.
Y resaltó cómo a partir de la campaña que impulsaron, y que contó con más de 200 organizaciones de la sociedad civil en apoyo, logró llegar a la agenda política y pública en un compromiso de acción sin precedente que permitió instalar a la alfabetización desde el lado de la problemática. “Para nosotros es importante que haya un plan, que haya recursos, que se publiquen resultados, se tomen las pruebas, hay un plan en cada una de las provincias”, destacó Volman.

El método, la personalización y la acción
Si bien existen posiciones encontradas con respecto a cómo debe alfabetizarse en las distintas etapas de la vida, la opinión última indica que el resultado debe ser el mismo: lograr que una persona tenga la capacidad de leer, escribir y entender en un mundo cada vez más rápido y complejo.
Ferroni, quien se especializa en alfabetización inicial, aseguró que se trata de ir más allá de una cuestión de métodos: “También es una discusión sobre ritmos de trabajo, sobre establecer metas claras, sobre capacitación docente. Los resultados igual me parece que sí son importantes. La verdad que los resultados son un norte que nos tiene que guiar. Para mí, igualmente, lo que sí es importante es seguir ciertos pasos. Seguir una metodología clara, sobre todo para poder transmitirle al docente una guía norte, acciones y seguir. Algo que lo realice, que lo ayude a trabajar.”
Por su parte, Gattei contó a los presentes cómo fue comenzar a trabajar con un tipo de alfabetización especial para niños y niñas con hipoacusia. La especialista explicó que si bien surgió como una demanda específica de las escuelas especiales, luego comenzó a ampliarse por la posibilidad de repensarla en diversas dificultades en el proceso de lectura, escritura y comprensión.
“Siempre vamos paso a paso de forma muy cauta, pero lo que nos permite ver es- y es algo que todas los docentes ya saben- que ningún niño es igual a otro, que las trayectorias de aprendizaje son muy distintas”, explicó Gattei.

Alfabetización, comprensión lectora y evidencia
“En realidad creo que no hay una diferencia, creo que son lo mismo, lo que pasa es que muchas veces se tiende a pensar que la alfabetización solamente es aprender el método y poder codificar o decodificar esas letras y sonidos. En realidad la alfabetización se tiene que de alguna forma entender como el proceso global que tiene que ver con poder asignar un significado a eso que se está leyendo”. explicó la Dra. Gattei de la Universidad Torcuato Di Tella.
Por fuera de la academia y de los tiempos de investigación, Volman reflexionó sobre las acciones que pueden realizar en cuanto a la alfabetización: “Nuestra idea es priorizar el tema, no imponer al gobierno nacional, pero si tenemos mucha libertad respecto a los métodos. Solemos decir que lo que no se mide no se mejora.” Y destacó el valor de las evaluaciones estandarizadas.
En cuanto a los resultados, Ferroni aseguró que es clave hablar de metas. “Trabajo con el primer ciclo de la escuela primaria y decimos que un chico que termina tercer grado tiene que poder comprender y producir un éxito breve. Entonces, para eso necesitamos ir enseñando distintas habilidades. Todo lo que tiene que ver con el lenguaje oral, con el desarrollo cognitivo y después todo lo que tiene que ver con poder operar con el sistema de escritura. Así que vamos viendo las evaluaciones diagnósticas, las evaluaciones informativas, todas estas habilidades. Por ejemplo, si aprende el sistema de escritura, o sea, si sabe leer y leer palabras, si va aprendiendo vocabulario, si va pudiendo de a poco escribir oraciones, comprender oraciones y después bueno, cosas más avanzadas.”
“Así que esas metas nos ordenan un montón y ordenan el trabajo también con el sistema educativo ya que es cualitativo, no es una ciencia exacta, pero hay metas”, destacó.
¿Se puede aprender de afuera?
Importar un modelo sin matices no parece ser una buena decisión. Sin embargo, todos los presentes destacaron que tomar experiencias externas para repensar lo local suele ser no solo de interés sino también importante para generar impacto.
“Importar políticas tal cual es imposible, digamos. Hay algo que hay que adaptar actualmente a los protocolos. Si es un país pequeño y unitario habría que adaptarlo a un país federal como el nuestro”, explicó Víctor Volman que incluso mencionó a Domingo Faustino Sarmiento como uno de los precursores para importar modelos educativos a la Argentina.
“Lo importante para mí es obtener evidencia local. Obviamente, yo estoy de acuerdo con lo que dice Víctor acerca de que uno puede tomar inspiraciones en otros lugares, pero la realidad de los sistemas consultados locales siempre va a ayudar para generar un conocimiento que después ayude a la comunidad.”, reflexionó Gattei.
En el momento del cierre y a la hora de aconsejar a las familias cómo alfabetizar más allá de la escuela o desde los inicios, todos los invitados coincidieron en el poder de la conversación y la escucha. Una alfabetización humana y en vínculo.
“Desde hace ya muchos años, desde antes de la pandemia, Ticmas se ha convertido en un espacio de referencia para discutir lo más urgente de la educación”, así dio inicio Patricio Zunini a la programación del auditorio de Ticmas en la 50° edición de la Feria Internacional del Libro.
¿De qué hablamos cuando hablamos de alfabetización? Es una pregunta que invita a grandes reflexiones. El panel invitado a responder sobre los desafíos del aprendizaje estuvo formado por Carolina Gattei, Profesora, Investigadora de la Universidad Torcuato Di Tella, el Inst. de Lingüística (UBA) y CONICET, Víctor Volman, Director Ejecutivo de la ONG Argentinos por la Educación y Marina Ferroni, Investigadora y Especialista en alfabetización inicial del CONICET.

Un problema, un desafío ¿o ambos?
Carolina Gattei reflexionó: “La alfabetización es un desafío y un lugar al que deberíamos poder llegar. Creo que últimamente se fue expandiendo esta idea de que la alfabetización tiene que ser un puente para mejorar las trayectorias educativas; eso es algo en lo que todos estamos de acuerdo.”
Y señaló: “A mí, en lo personal, me toca trabajar en lo que es la comprensión, que es una especie de caja negra. Y está el tema de la fluidez, que es algo en lo que todavía hay que seguir trabajando. Lo veo con signo positivo, porque hay mucha gente en el tema, ponemos mucho esfuerzo para que eso se realice.”
Por su parte, Marina Ferroni destacó que la alfabetización sigue siendo “Un problema a abordar, pero por suerte hoy tenemos, creo yo, un montón de herramientas. Primero tenemos una gran evidencia, como la que generan los científicos, que nos ayuda a pensar estrategias para que esto deje de ser un problema. Y además tenemos a mucha gente ocupándose, porque justamente se hizo muy público que era un problemón. Había chicos que transitaban toda su escuela primaria sin aprender a leer y escribir, así que es un problema, pero tenemos esperanza.”.
“Es un problema, claramente, y es un problema que no vimos durante mucho tiempo y que estaba ahí. Creo que lo que cambió a partir de la campaña No comprenden lo que leen. Las pruebas Aprender del año 2016, hace 10 años, ya mostraban en ese momento que en tercer grado un alto porcentaje de los chicos no lograban los niveles básicos. Y, como dicen, no la vimos. Creo que lo que cambió a partir del foco fue mirar los datos desde otro lugar”, aseguró Victor Volman.
Y resaltó cómo a partir de la campaña que impulsaron, y que contó con más de 200 organizaciones de la sociedad civil en apoyo, logró llegar a la agenda política y pública en un compromiso de acción sin precedente que permitió instalar a la alfabetización desde el lado de la problemática. “Para nosotros es importante que haya un plan, que haya recursos, que se publiquen resultados, se tomen las pruebas, hay un plan en cada una de las provincias”, destacó Volman.

El método, la personalización y la acción
Si bien existen posiciones encontradas con respecto a cómo debe alfabetizarse en las distintas etapas de la vida, la opinión última indica que el resultado debe ser el mismo: lograr que una persona tenga la capacidad de leer, escribir y entender en un mundo cada vez más rápido y complejo.
Ferroni, quien se especializa en alfabetización inicial, aseguró que se trata de ir más allá de una cuestión de métodos: “También es una discusión sobre ritmos de trabajo, sobre establecer metas claras, sobre capacitación docente. Los resultados igual me parece que sí son importantes. La verdad que los resultados son un norte que nos tiene que guiar. Para mí, igualmente, lo que sí es importante es seguir ciertos pasos. Seguir una metodología clara, sobre todo para poder transmitirle al docente una guía norte, acciones y seguir. Algo que lo realice, que lo ayude a trabajar.”
Por su parte, Gattei contó a los presentes cómo fue comenzar a trabajar con un tipo de alfabetización especial para niños y niñas con hipoacusia. La especialista explicó que si bien surgió como una demanda específica de las escuelas especiales, luego comenzó a ampliarse por la posibilidad de repensarla en diversas dificultades en el proceso de lectura, escritura y comprensión.
“Siempre vamos paso a paso de forma muy cauta, pero lo que nos permite ver es- y es algo que todas los docentes ya saben- que ningún niño es igual a otro, que las trayectorias de aprendizaje son muy distintas”, explicó Gattei.

Alfabetización, comprensión lectora y evidencia
“En realidad creo que no hay una diferencia, creo que son lo mismo, lo que pasa es que muchas veces se tiende a pensar que la alfabetización solamente es aprender el método y poder codificar o decodificar esas letras y sonidos. En realidad la alfabetización se tiene que de alguna forma entender como el proceso global que tiene que ver con poder asignar un significado a eso que se está leyendo”. explicó la Dra. Gattei de la Universidad Torcuato Di Tella.
Por fuera de la academia y de los tiempos de investigación, Volman reflexionó sobre las acciones que pueden realizar en cuanto a la alfabetización: “Nuestra idea es priorizar el tema, no imponer al gobierno nacional, pero si tenemos mucha libertad respecto a los métodos. Solemos decir que lo que no se mide no se mejora.” Y destacó el valor de las evaluaciones estandarizadas.
En cuanto a los resultados, Ferroni aseguró que es clave hablar de metas. “Trabajo con el primer ciclo de la escuela primaria y decimos que un chico que termina tercer grado tiene que poder comprender y producir un éxito breve. Entonces, para eso necesitamos ir enseñando distintas habilidades. Todo lo que tiene que ver con el lenguaje oral, con el desarrollo cognitivo y después todo lo que tiene que ver con poder operar con el sistema de escritura. Así que vamos viendo las evaluaciones diagnósticas, las evaluaciones informativas, todas estas habilidades. Por ejemplo, si aprende el sistema de escritura, o sea, si sabe leer y leer palabras, si va aprendiendo vocabulario, si va pudiendo de a poco escribir oraciones, comprender oraciones y después bueno, cosas más avanzadas.”
“Así que esas metas nos ordenan un montón y ordenan el trabajo también con el sistema educativo ya que es cualitativo, no es una ciencia exacta, pero hay metas”, destacó.
¿Se puede aprender de afuera?
Importar un modelo sin matices no parece ser una buena decisión. Sin embargo, todos los presentes destacaron que tomar experiencias externas para repensar lo local suele ser no solo de interés sino también importante para generar impacto.
“Importar políticas tal cual es imposible, digamos. Hay algo que hay que adaptar actualmente a los protocolos. Si es un país pequeño y unitario habría que adaptarlo a un país federal como el nuestro”, explicó Víctor Volman que incluso mencionó a Domingo Faustino Sarmiento como uno de los precursores para importar modelos educativos a la Argentina.
“Lo importante para mí es obtener evidencia local. Obviamente, yo estoy de acuerdo con lo que dice Víctor acerca de que uno puede tomar inspiraciones en otros lugares, pero la realidad de los sistemas consultados locales siempre va a ayudar para generar un conocimiento que después ayude a la comunidad.”, reflexionó Gattei.
En el momento del cierre y a la hora de aconsejar a las familias cómo alfabetizar más allá de la escuela o desde los inicios, todos los invitados coincidieron en el poder de la conversación y la escucha. Una alfabetización humana y en vínculo.
