Apenas unas horas después de la conferencia de prensa en la que evitó otra vez dar precisiones sobre su patrimonio, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a recibir malas noticias desde los tribunales de Comodoro Py. La declaración judicial de un contratista sobre millonarios gastos para refaccionar su casa en el country Indio Cua volvieron a encender alarmas en el Gobierno e hicieron crecer el malestar dentro del gabinete nacional.
Según distintas fuentes consultadas por LA NACION, la decisión del presidente Javier Milei y de su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sigue siendo sostener a Adorni en el cargo a pesar de las nuevas revelaciones. Son pocas los funcionarios que defienden en público al jefe de Gabinete y ya hay voces dentro del universo libertario (incluidos aliados políticos y legislativos) que definen su situación como “insostenible”.
“No cambió nada. Como hace sesenta días, Karina y Javier lo bancan”, afirmaron a LA NACION muy cerca del jefe de Gabinete, que participó hoy de una actividad con el Presidente en la Casa Rosada con dirigentes de la organización judía Bnai Brith.
“Todo está igual que ayer y que mañana”, relativizaron la situación desde el sector que encabeza el asesor presidencial Santiago Caputo. Un gesto de apoyo que se manifiesta por ahora en reserva, en off the record.
Desde usinas libertarias se activó una campaña para relativizar la declaración judicial de Matías Tabar, el contratista de Adorni. En redes sociales se lo intentó vincular con el kirchnerismo a pesar de que Tabar, en sus publicaciones en Instagram y Facebook, amontana desde hace años mensajes críticos contra el peronismo, la corrupción kirchnerista, la inflación y el sindicalismo.
“Es muy raro, ¿Adorni compró una casa por U$S 200.000 y refaccionó por más de esa cifra?”, se preguntó un leal a Karina Milei, con la intención de dejar a salvo al jefe de Gabinete. Aunque luego la misma fuente reconoció que “Adorni se tenía que cuidar más”, en relación a su nivel de gastos como funcionario.
Más allá de las explicaciones oficiales en reserva, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, es uno de los pocos dirigentes de la primera línea que defiende a Adorni de manera pública. Lo hizo el domingo, en un canal de streaming. “Lo conozco, es un buen tipo. Pongo las manos en el fuego y siempre voy a esperar a que se expida la Justicia”, dijo en Cenital. No aludió al tema ayer, en otra entrevista vía streaming, luego de reunirse durante tres horas con Karina Milei y otros legisladores libertarios en la Cámara baja.

Más allá del verticalismo que imponen los hermanos Milei, en voz baja la incomodidad es manifiesta. Dos recién llegados al universo libertario, Patricia Bullrich y Diego Santilli, evitaron hasta ahora pronunciarse y se desmarcan con una agenda propia. La senadora nacional y exministra de Seguridad organizó reuniones en el exterior (en Uruguay y Chile), mientras que el ministro del Interior mantiene reuniones periódicas con gobernadores y estará hoy por la tarde en la sede de Pro en un encuentro con intendentes bonaerenses del partido macrista, aliado hoy de La Libertad Avanza.
“Lo vimos tan seguro (a Adorni) de que todo lo puede explicar que si en la Justicia le dan la razón será un prócer. Si lo imputan o procesan habrá hecho un daño increíble al Presidente y a todo el Gobierno”, dijo una de las principales espadas de Bullrich.
Distintas versiones de fuentes del oficialismo hablan de algunos ministros descontentos, otros prescindentes y un tercer grupo que expresa en reservar la necesidad de sostener a Adorni para no “entregarlo” a la oposición y los medios. “Si lo entregás, mañana van por vos”, le habría dicho uno de los máximos defensores de Adorni al propio Presidente. “No hay más espacio [para sostenerlo] sugirió un allegado a Milei, que por el momento no hizo público su pedido de renuncia para Adorni, como sí lo efectivizaron el biógrafo presidencial, Nicolás Márquez, y aliados del oficialismo, como el diputado nacional Oscar Zago.
El apoyo de los ministros al jefe de Gabinete tuvo un giro. Cuando se reveló el caso, hace dos meses, hubo una orquestada salida en redes sociales con mensajes de apoyo. Karina Milei fue una de las primeras y luego se sucedieron otros mensajes en cadena. La semana pasada, antes de que Adorni dé su informe de gestión en el Congreso, el Presidente reunió a los ministros para una foto incómoda en señal de respaldo.

Los reproches llegaron a Martín Menem de boca de diputados libertarios, según fuentes parlamentarias. “Es insoportable, insostenible”, le habrían dicho, aunque cerca del Presidente de la Cámara baja dicen “no haber escuchado quejas”, de los legisladores oficialistas. Menem es uno de los nombres que se baraja en caso de buscar reemplazos para ocupar la Jefatura de Gabinete.
La eventual llegada de Martín Menem -cercano a Karina Milei- a la Jefatura de Gabinete sería un golpe para el asesor Caputo dentro del balance de poder libertario. Otras opciones que circularon en su momento fueron la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, o el canciller Pablo Quirno, que sostiene un buen vínculo con las distintas triubus libertarias.
Atento al clima enrarecido creciente, Adorni citó a una reunión del gabinete para el viernes próximo, a las 14. “Gestión”, explicaron en Balcarce 50 sobre el tono del encuentro, en una clara intención de dejar atrás el frente judicial. “El costo político ya lo pagamos. No puede aparecer nada peor”, se consolaron en otro despacho de la Casa Rosada, donde los periodistas continúan con los movimientos restringidos por orden de la cúpula del Gobierno.
