“Yo siento mucho orgullo por ser la hija de mi papá”, afirma Arianna Degoas con la voz cargada de esa energía hereditaria. Al momento de coordinar la entrevista con LA NACION, la artista que vive en Mar del Plata se preparaba para una cita con doble carga emotiva: un reconocimiento que premiaba su propio camino y, a la vez, celebraba la leyenda de Norbert, el hombre que no solo fue periodista y locutor, sino el arquitecto de esos jingles imposibles de olvidar que transformaron la publicidad argentina en arte popular.

Norbert, el histriónico comunicador que invitaba a recitar cada una de las publicidades marplatenses que protagonizaba, murió el 9 de septiembre de 2013 tras pasar una semana en agonía luego de que fuera atropellado en la esquina de Alem y Saavedra de la ciudad balnearia. Sin embargo, su legado sigue más vivo que nunca en su hija, una artista multifacética que decidió seguir sus pasos en Mar del Plata, localidad que su padre eligió para radicarse y donde ella encuentra la oportunidad ideal para continuar aquella impronta. “Él fue mi maestro. Dejó una semilla creativa en la tierra, que es esta manera de comunicar sus publicidades y de crear, superdesfachatado, muy de avanzada. Todavía no se termina de entender lo que él hacía… Imaginate que lo inventó y lo empezó a hacer hace más de 70 años”, recordó.

Para Arianna, lo que muchos veían como pura espontaneidad era, en realidad, una visión disruptiva de la comunicación. “Él era la ambulancia que aparecía a toda velocidad con la sirena: el jingle, las luces, la estridencia y la rapidez. Es una técnica”, explicó. Pero ella no está sola en la tarea de decodificar el ADN familiar. Su hermana, Franccesca —técnica en producción audiovisual, cantante y productora—, es quien aporta la mirada académica a esa “escuela” Degoas. Juntas, convirtieron el instinto de su padre en una herramienta profesional que Franccesca investiga bajo el concepto de audio branding: la capacidad de que una musicalidad específica se instale para siempre en la memoria.
La prueba de que esta fórmula sigue vigente es Tu cumple vale, un ciclo de entretenimiento interactivo que Arianna conduce y que semanalmente regala vales y órdenes de compra mediante un sorteo en el que la fecha de cumpleaños es el número de la suerte. Aquella interacción no solo está en la participación del público, sino también en su jingle al estilo Degoas. “El programa tiene un jingle que todo el mundo canta acá (en Mar del Plata). Todos están con el ‘Tu cumple vale’ y hacen el ‘¡Vale!’ al final. Se quedan con eso, con que todo vale”, contó Arianna.

Y continuó: “Esto tiene que ver con lo del audio branding, lo que mi hermana investiga. Lo que hace que esa musicalidad te quede en la memoria”.
Aunque Mar del Plata, de donde es oriunda su madre, es el lugar que Norbert eligió para entregar su arte –el mismo al que las hermanas Degoas apuestan profesionalmente–, tanto Arianna como Franccesca nacieron en Los Ángeles, Estados Unidos, país en el que sus padres se conocieron. “A mitad de los 80, a él (su padre) le picó el bichito. Él quería ser artista y le gustaba Gene Kelly”, indicó.

El interrogante de Norbert era claro: “¿Por qué Hollywood no?”. Según recordó Arianna, esa inquietud lo llevó a buscar a un contacto clave en Los Ángeles: Enrique Gratas, responsable del primer noticiero en español de la cadena Telemundo. “Papá se tiró el lance, se fue solo y enseguida lo tomaron para dar las noticias del tiempo”, relató su hija.

A pesar de no ser experto en meteorología, su desempeño fue ejemplar. Con el sueño de ser un artista al estilo del intérprete de Cantando bajo la lluvia, Norbert no se limitó a informar; convirtió esos breves minutos del reporte del clima en una pieza de entretenimiento puro. Sin embargo, luego de unos años, se instaló en “La Feliz” junto a su familia. “Yo hice la escuela desde primer grado hasta terminar el secundario en Mar del Plata. Así que soy marplatense, digamos. Pero siempre tengo alguna parte mía que dice ‘soy estadounidense también’”, manifestó.
Así, en línea con su padre, Arianna se mantuvo fiel a su esencia y encontró en la ciudad costera un motivo por el cual sembrar su conocimiento. “Elegí Mar del Plata también porque somos bastante pioneros en lo que es el branded content, un tema del que recién el año pasado los mercados de televisión empezaron a hablar. Nosotros salimos al aire hace cinco años… Hace siete que vengo armando el proyecto, que en realidad es una idea original de mi papá porque él lo hacía en Telemundo en los 80 y yo lo retomé y lo reformulé”, mencionó orgullosa.
Aquel espíritu inquieto de Norbert no solo vive en los jingles; se profesionalizó en una estructura que hoy cruza fronteras. Arianna logró lo que parecía impensado para una producción independiente del interior: exportó el formato de Tu cumple vale a Perú y fue nominada en 2024 a los International Format Awards en Cannes, donde compitió en la misma terna con Gran Hermano (Telefe).

Abrirse camino no fue sencillo. En una industria donde los grandes formatos suelen nacer de potentes estructuras de capital, Arianna se plantó como productora independiente y mujer, un doble desafío en un ámbito que a veces peca de sexista. “Tuve que hacerlo yo misma y producir mi propio programa porque nadie me tocaba la puerta para decirme que podía conducir”, explica. Ese “pulso” la llevó a ser la única productora independiente con un ciclo diario en su ciudad, moviéndose con la convicción de quien sabe que lo que tiene para dar es valioso.
“Me convertí, sin saberlo, en la primera exportadora de un formato de entretenimiento de la historia del país desde el interior”, reflexionó. Pero su polifacética carrera no se agota en la producción. Definida como una “degenerada de los géneros” por su versatilidad musical, Arianna recorrió escenarios con Willy Crook y hasta llegó a integrar Bandana tras la salida de Valeria Gastaldi.

Para ella, la figura de su padre no es un recuerdo estático, sino una energía que circula. Siente su presencia en cada jingle que nace de golpe en una charla con un comerciante o en las anécdotas que le acercan los vecinos de “La Feliz”. “Hay una mística muy grande. Me cuentan que sueñan con él, que reciben señales”, reveló. Esa conexión trasciende lo profesional; es un bálsamo que transformó la tragedia de su partida en un impulso vital. “A veces siento que en mi propia mente le consulto cosas. No sé si son los genes o la energía, pero él está conmigo todo el tiempo”, aseveró.
Hoy, con el reconocimiento en mano y la mirada puesta en nuevos mercados, Arianna reafirma que la apuesta por su ciudad y por su estilo valió la pena. Entiende que, a través de su propia voz, la semilla creativa de su maestro sigue dando frutos. “Los artistas nunca mueren”, cerró con convicción.