Un tribunal oral federal de Salta absolvió al exintendente del municipio de Coronel Juan Solá Atta Miguel Gerala, acusado del robo de rieles de la línea Belgrano Cargas para venderlos en Bolivia.
El fiscal general federal Eduardo Villalba, que investigó el caso desde que se radicó la denuncia, representó al Ministerio Público en el debate y había solicitado que Gerala sea condenado como presunto partícipe primario de contrabando agravado por la cantidad de intervinientes, por tratarse de un funcionario público y el valor de la mercadería, en concurso real con robo agravado por haber sido cometido en despoblado y en banda y malversación de caudales públicos.
No obstante, el Tribunal Oral Federal N° 2, integrado por los magistrados Domingo Batule, Diego Matteucci y Gabriela Catalano, consideró que “la prueba reunida no logró superar el umbral de la duda razonable respecto del exintendente y dispuso su absolución”, según se consignó en el sitio oficial del Ministerio Público Fiscal de la Nación.
En el alegato, la fiscalía expuso que se trataba de “un delito de poder”. Además, se indicó que en la localidad de Morillo, “no se movía un alfiler sin que el entonces intendente lo supiera”.

No obstante, los jueces no estuvieron de acuerdo con el planteo de la fiscalía y consideraron que correspondía absolver al exintendente de la localidad de Coronel Juan Solá.
El fiscal Villalba había imputado a Gerala del presunto robo sistemático de rieles del Ferrocarril Belgrano Cargas en la zona del chaco salteño. Durante la etapa de instrucción se habría establecido que el robo de los rieles se habría concretado entre 2023 y 2024, en el ramal C-25, en el tramo entre Estación Morillo y Embarcación.
Para los acusadores,el exintendente se habría aprovechado de la vulnerabilidad de los pobladores de comunidades originarias para cargar en camiones los rieles robados y sacarlos de los parajes en medio del Chaco salteño.
Pero, el juicio terminó con la absolución de Gerala y con la condena a tres años de prisión en suspenso de un oficial subayudante de la policía salteña, quien se desempeñaba como jefe del destacamento policial de Pluma de Pato.
Durante el proceso de instrucción se detalló que la extracción de los rieles se concentró en los parajes de Pluma de Pato, Dragones y Padre Lozano, y que el material era llevado a un galpón en Orán, operado por un contrabandista. Parte del botín ya estaba acopiado en la ribera del río Bermejo, desde donde se organizaban los envíos hacia Bolivia.
En diciembre pasado, el hijo de Gerala había sido condenado a seis años de prisión por el mismo caso. En un juicio abreviado, la jueza de Revisión, Mariana Catalano, homologó el acuerdo en el que el imputado se hizo cargo de los hechos por los que fue acusado.
El hijo del jefe comunal fue considerado “coautor de contrabando de mercadería, agravado por la cantidad de personas intervinientes, el uso de pasos no habilitados y el monto involucrado, en concurso real con los delitos de cohecho activo y robo agravado por haberse cometido en despoblado y en banda”.
La expectativa era que su padre corriera exactamente la misma suerte. Sin embargo, el juicio oral que se realizó en los últimos días terminó con la absolución de Gerala.
