Luis Alberto Guzmán, el colorista que ejecutó de un balazo en la cabeza al estilista Germán Gabriel Medina en la peluquería Verdini, del barrio porteño de Recoleta, fue condenado a 20 años de prisión.
Así lo resolvió hoy el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño N°24, según informaron fuentes del caso. Los fundamentos de la sentencia se conocerán el 14 de este mes.
“Si bien es un primer paso, no estamos conformes con la sentencia. Vamos a apelar”, sostuvo a LA NACION el abogado Juan Manuel Dragani, representante de la familia de la víctima.
Antes de que los jueces Javier de la Fuente, Maximiliano Dialeva Balmaceda y Marcelo Alvero dieran su veredicto, Guzmán hizo uso del derecho a decir unas palabras finales previas a la sentencia y pidió perdón a la familia de la víctima y a su propia familia.

En su alegato, presentado anteayer, Dragani había pedido la pena de prisión perpetua por el homicido agravado por el uso de arma de fuego y por la alevosía.
Hoy, en su alegato, la fiscal general Ana Helena Díaz Cano también solicitó la pena de prisión perpetua al considerar que Guzmán, de 45 años, había actuado con alevosía.
El tribunal encontró culpable a Guzmán de los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con amenazas.
El homicidio ocurrió el 20 de marzo de 2024 en la peluquería Verdini, situada en Beruti 3017, en Recoleta. El homicida estuvo 70 días prófugo hasta que fue detenido por detectives de la Policía de Ciudad en el partido bonaerense de Moreno. Cumplió la prisión preventiva en el Complejo Penitenciario Federal I, en Ezeiza.
Hoy, al comenzar su alegato, el Ministerio Público, representado por la fiscal general Díaz Cano y el auxiliar fiscal Maximiliano Levit, sostuvo que Guzmán trabajaba hacía una década en la peluquería Verdini y que si bien sus servicios eran muy demandados, desde hacía varios meses venía con roces con sus compañeros de trabajo por la utilización de formol para los tratamientos capilares de las clientas.
“Las quejas de Medina sobre Guzmán se ven reflejadas en el grupo de WhatsApp cuando el jefe incluso le indica que no use más el producto”, afirmó Díaz Cano, según informó el sitio de noticias de la Procuración General de la Nación, www.fiscales.gob.ar. Y dijo que la víctima quien lo confrontaba directamente.
Y agregó que quedó evidenciado que existía un “clima de tensión”, a lo que se le sumaba la decisión del dueño de recortarle tareas y sacarle las llaves de la peluquería.
La representante del Ministerio Público recordó, en base a lo que dijeron los testigos durante el juicio, que el día del crimen, Guzmán estaba “más aislado y callado que nunca”.

