“Desde que nos mudamos a Roma, siempre vivimos en departamentos chicos, incómodos y llenos de cosas artificiales. Esta vez, deseábamos una casa abierta y luminosa que privilegiara la singularidad de los materiales”, cuenta la joven pareja de abogados dueña de esta propiedad. Para la renovación, convocaron a STUDIOTAMAT, que lideró un proyecto con mucha personalidad.

Buscamos devolver fluidez a los espacios, favorecer la apertura y redescubrir materiales y detalles preexistentes sobre los cuales construir una nueva visión
Arq. Tommaso Amato, cofundador de STUDIOTAMAT

Espacialidad máxima
El departamento, de 120 m2 cubiertos y ubicado en un particular edificio aterrazado de los años ‘80, ofrecía una base especial para la reforma. El área social, por donde se accede a la propiedad, fue concebida como un loft: un único ambiente con paredes sin terminar y piso continuo que integra hall de entrada, living, comedor y cocina, conectados visualmente por la estructura portante de hormigón visto y sin pulir.

“Mezclamos armónicamente distintos tonos, climas y texturas, estimulando la experiencia táctil de la arquitectura. Las líneas limpias equilibran el aspecto rústico de los revestimientos, de impronta típicamente artesanal”
El Estudio también trabajó a medida el mobiliario del proyecto. La mesa del comedor tiene una tapa de madera maciza quemada (Shou Sugi) y está sostenida por una pata cilíndrica de cerámica roja y dos placas de hierro.

La caja contenedora de todo este sector está unificada en tonos y materiales, con texturas que juegan en equipo. El piso de cemento, a base de cal hidráulica natural, luce una superficie lisa y brillante, mientras que las paredes y techos –más rústicos– fueron tratados con una capa alisada aligerada con microesferas de vidrio reciclado.

Al otro lado
Para dividir el living del estudio, eligieron un muro que habla de la ciudad, ya que su trama evoca el sistema numérico romano, al tiempo que deja pasar la luz y filtra la mirada.

El escritorio, también creado a medida por STUDIOTAMAT, se desplaza gracias a una rueda de madera que corre sobre un riel oculto dentro de la biblioteca.

Enlace verde
Reconectar con la naturaleza era otro de los objetivos de los propietarios, originarios de Sicilia. Al estar ubicada en Tor de’ Cenci, en la periferia sur de Roma –a unos 40 minutos del centro–, con vista a la Reserva Natural de Castelporziano e incluso a la costa del mar Tirreno, eso era algo a lo que el departamento invitaba.

La terraza, de 40 m2, se extiende a lo largo de todo el lado sudoeste del departamento, ideal para disfrutar de los atardeceres. Allí, armaron un espacio social completo, que incluye una cocina exterior de mampostería, que retoma los umbrales preexistentes.

Para cubrir el área técnica de las instalaciones, instalaron una pérgola que además sirve de telón de fondo para la ducha exterior, que tiene acceso directo al dormitorio, desdibujando el límite entre interior y exterior.

Corte
Una clara separación marca el área privada: una puerta pivotante de chapa perforada tamiza parcialmente el pasillo que lleva al dormitorio de huéspedes y la suite principal.

Otra marca particular de las habitaciones la da el piso, de baldosas de terracota gris, y la aparición de más colores y otros materiales diferentes.

En el dormitorio principal, el baño en suite está conectado con una particular propuesta: alojado dentro de una caja de nogal, tiene dos puertas de vidrio acanalado que permiten abrirlo o cerrarlo.


[cid:7c6e4385-6af1-4044-bf53-4ac87544224e]