Hazaña en la Copa Libertadores: Platense venció a Peñarol en Uruguay en su primer viaje internacional

admin

¡Historia! Vaya grito tan repetido últimamente en Platense, que hace una semana tuvo su estreno en una Copa Libertadores y este jueves se regaló su primer triunfo en el certamen: en su primera excursión de su vida fuera del país le ganó a Peñarol por 2-1 en el estadio Campeón del Siglo, en Montevideo, y se promete más jornadas inolvidables.

Como suele suceder cada vez que se enfrentan un conjunto argentino con uno uruguayo por esta competición, las formas se asemejan. Dientes apretados, exceso de infracciones (17 en la primera mitad; 40 en total), poco volúmen de juego y diálogos tensionados.

El abrazo de los dos goleadores de la noche histórica en Montevideo: Guido Mainero abrió el marcador y Franco Zapiola sentenció el triunfo con un penal.

Aun inmersos en ese desarrollo, fue el equipo de Vicente López el que demostró tener más claras sus intenciones para, luego, también ejecutar lo ideado. Este partido y este rival le cayeron como anillo al dedo: va midiendo y conociendo su carácter e inteligencia para afrontar este tipo de duelos nunca antes experimentados en sus 121 años de vida institucional.

El partido dentro del partido: Tomás Silva fue la lanza de Platense por la izquierda, asistiendo a Guido Mainero; Luis Angulo aprovechó su vacío para desbordar y abastecer a Matías Arezo.

De ahí la confianza para conducir a su manera el partido. Por eso, la apertura del marcador no se anunciaba desde la cantidad de oportunidades, que no sobraron. Sino que hizo la diferencia con orden, paciencia y, sobre todo, claridad para jugar hacia adelante y en abanico. Fueron varios los avisos que lanzó el Calamar, jugando varias pelotas hacia la izquierda, donde el lateral Tomás Silva escaló una y otra vez.

Como si Walter Zunino, su entrenador, estudiara falencias en el costado derecho del Manya (donde defendió el argentino Franco Escobar, exNewell’s, que terminó expulsado), el visitante jugó varias veces de memoria hacia ese costado. Como a los 21 minutos, cuando Kevin Retamar abrió la jugada de primera y sin mirar con destino a Silva, que lanzó un centro perfecto para el ingreso libre de Guido Mainero, que cabeceó a la red.

La satisfacción de Guido Mainero tras convertir otro tanto que quedará en los libros de la historia calamar: anotó el del primer título y este jueves el primero internacional.

¿Cuándo no? Diagramado para cada capítulo histórico de Tense. El hombre que convirtió el gol para conquistar el primer título de la historia Calamar, el Torneo Apertura 2025 que le posibilitó al club participar de este certamen, también anotó el primer gol internacional de la historia Calamar.

Del lado Carbonero, el sacudón no lo llevó más que a escasos intentos forzados desde media distancia, pero sí encontró su argumento más peligroso en la virtud de su rival: así como Silva era de temer por sus escaladas, el espacio animó al local a que hiciera correr al colombiano Luis Angulo.

Era el arma a utilizar: lo expuso en un desborde que derivó en el remate de Eduardo Darias tapado por Matías Borgogno, a los 41; así lo entendió el técnico uruguayo Diego Aguirre, y 12 minutos del segundo tiempo bastaron para exprimirlo con éxito.

Matías Arezo celebra desafiante el empate Manya, mientras Nicolás

Justamente, el defensor surgido en San Lorenzo no figuró cuando Angulo llegó hasta el fondo y asistió con un pase hacia la puerta del área que dejó a contrapiernas a los defensores rivales y encontró la definición de Matías Arezo para el grito aliviador de las tribunas.

Platense no bajó los brazos y rápidamente transformó aquel suspiro montevideano en la nueva mordedura de labios. Sin demasiado mérito, pero forzando la desesperación: un simple lateral al área, tres minutos después del empate, causó que Eric Remedi no calculara bien el pique de la pelota y extendiera inocentemente el brazo para frenarla.

Puño en alto de Franco Zapiola hacia una de las tribunas altas del Campeón del Siglo, espacio que ocuparon los hinchas calamares que fueron testigos de un capítulo inolvidable para el club.

Penal indudable. Nueva oportunidad para la historia de Platense. Sinónimo de tensión, no así para Franco Zapiola, que cruzó fríamente su disparo de zurda y puso la ventaja que terminaría siendo definitiva e histórica. También por responsabilidad de Borgogno, que a los 28 minutos tuvo una reacción descomunal ante el remate cercano del ingresado y experimentado Abel Hernández.

Ocho minutos adicionó el paraguayo Derlis López López, mucho para los nervios que había en Vicente López. Por eso, el festejo del propio arquero cuando el tiro libre de Mauricio Lemos se marchó desviado: miró hacia una de las tribunas altas, donde quedarán por siempre las lágrimas de emoción de los hinchas calamares que viajaron.

Platense escribió, esta vez desde el otro lado del Río de la Plata, otra página inolvidable. Y va en busca de mayores hazañas.

Facebook Comments Box

Deja un comentario

error: Content is protected !!