Independiente Rivadavia confirmó su gran presente y dio otro paso firme en su primera experiencia en la Copa Libertadores. En el estadio Malvinas Argentinas, goleó 4-1 a Deportivo La Guaira por la tercera fecha del Grupo C y sostuvo su marcha perfecta, con puntaje ideal, para quedar muy bien posicionado de cara a la clasificación. La gran figura fue Álex Arce, autor de un hat-trick en una noche en la que el conjunto mendocino volvió a mostrar contundencia y ambición.
Al canto de “para ser campeón hoy hay que ganar”, Independiente Rivadavia asumió el protagonismo desde el inicio. A los 5 minutos, su capitán Sebastián Villa desbordó por la izquierda y exigió al arquero con un remate que generó un rebote; allí apareció Matías Fernández, que no logró precisar y envió la pelota por encima del travesaño.
El conjunto mendocino sostuvo la intensidad y se hizo fuerte a partir de envíos desde las bandas, aunque le costó traducir ese dominio en situaciones claras. La insistencia tuvo recompensa a los 27 minutos: Fernández envió un centro desde la derecha que encontró el cabezazo del delantero paraguayo Álex Arce, quien definió con precisión para establecer el 1-0. El número 9 venía de convertir en el clásico ante Gimnasia de Mendoza la ultima fecha.

El equipo dirigido por Alfredo Berti, fiel al estilo que lo posicionó como una de las revelaciones de la temporada, mostró pasajes de buen juego, con amplitud y control territorial, y limitó las respuestas del rival. Sin embargo, a los 31 minutos, una acción aislada derivó en el empate: tras un córner del argentino titular, Franco Cáceres, y una falla defensiva, la pelota le quedó al otro jugador nacional, Guillermo Ortiz, que definió arriba, sin posibilidades para el arquero. Así, el conjunto venezolano alcanzó la igualdad en una de sus primeras aproximaciones.
La polémica llegó a los 42 minutos. Un pase frontal largo para Villa terminó en infracción dentro del área y el árbitro sancionó penal para los locales. La decisión quedó bajo revisión del VAR, que trazó las líneas y confirmó la habilitación del delantero, aunque persistieron dudas sobre la entidad del contacto del lateral derecho Luis Martínez. El propio colombiano se hizo cargo de la ejecución y, con un remate potente y cruzado, estableció el 2-1. El capitán, de 29 años, volvió a convertir tras una extensa sequía: su último gol había sido el 7 de agosto de 2025, ante Estudiantes, por lo que pasaron 266 días sin marcar.
Lejos de conformarse, el equipo mendocino golpeó nuevamente de inmediato. Tras el saque desde el medio, Villa presionó, recuperó la pelota y desbordó para asistir a Arce, que definió para sellar su doblete y el 3-1 a los 46 minutos del primer tiempo. Un impacto doble antes del descanso que amplió la ventaja y dejó golpeado al conjunto venezolano de cara a la segunda etapa.
El tercer gol de la Lepra, tras el saque del medio
El segundo tiempo comenzó con un clima particular en el Malvinas Argentinas: desde las tribunas bajó la clásica melodía de El Padrino, interpretada con trompetas por los hinchas, una tradición que el público mendocino suele sostener en los inicios de las etapas finales.
Deportivo La Guaira intentó reaccionar, con mayor presencia en campo rival, pero la intensidad de Independiente Rivadavia le dificultó la tarea. En ese contexto, el entrenador Héctor Bidoglio, argentino nacionalizado venezolano, movió el banco desde el arranque del complemento e hizo ingresar a Alexis Rodríguez, el otro futbolista argentino del plantel visitante, en busca de mayor peso ofensivo.
A los 63 minutos, una nueva acción colectiva amplió la diferencia. Un centro desde la derecha, seguido de otra intervención de Sebastián Villa desde la izquierda, derivó en un cabezazo de José Bobadilla para asistir a Álex Arce, que definió y firmó su hat-trick para el 4-1 en una noche que ya era una fiesta para los mendocinos, claramente superiores a su rival. El delantero paraguayo, que también suele portar la cinta de capitán, había sufrido una fractura de clavícula a comienzos de año, pero aun así se consolidó como el máximo goleador del equipo en 2026, con siete tantos en 13 partidos, cuatro de ellos en la Copa Libertadores.

Un momento que llamó la atención se produjo incluso con el resultado favorable. Durante una pausa de hidratación, se desató una fuerte discusión entre Matías Fernández y Sebastián Villa. Berti intervino de inmediato y pidió calma, especialmente al mediocampista, que se mostraba visiblemente molesto, aunque no trascendieron los motivos del cruce.
A los 71 minutos, el árbitro sancionó un nuevo penal para los locales por una mano tras un control fallido de Fabrizio Sartori que derivó en un contacto con el central Ortiz. Sin embargo, a instancias del VAR, la decisión fue corregida ya que la infracción ocurrió fuera del área. El tiro libre en la puerta del área fue ejecutado por Arce, que buscó ampliar su cuenta personal, pero el remate se estrelló en la barrera.
El 4-1 final reflejó con claridad la superioridad del conjunto mendocino, que sostiene una racha notable —acumula una racha de nueve partidos sin perder— y atraviesa un presente que ilusiona, con solo dos derrotas en el año. Con tres triunfos en igual cantidad de presentaciones, Independiente Rivadavia no solo se afirma como una de las revelaciones del torneo, sino que empieza a encaminar su clasificación en la Libertadores, con un funcionamiento sólido y un goleador en estado de gracia.
