Katie Holmes volvió a encender la nostalgia —y algo más— entre los fans de Dawson’s Creek al dejar entrever que la química con Joshua Jackson sigue tan potente como hace casi tres décadas. No fue en una escena ni en una entrevista: la actriz lo hizo a través de un gesto mínimo y explosivo en las redes.
La actriz compartió en Instagram una imagen junto a Jackson en Happy Hours, el nuevo proyecto que los reúne, y acompañó la publicación con un mensaje cargado de cariño: “Volver a trabajar con Josh fue un sueño”. Pero lo que realmente desató el revuelo fue que Holmes le dio “me gusta” a un comentario de un fan que sugería que deberían ser pareja en la vida real. Un pequeño guiño que, tratándose de ellos, no pasó desapercibido.
La reacción fue inmediata. Decenas de seguidores —muchos de ellos marcados por la historia de Joey y Pacey en la serie adolescente de fines de los 90— inundaron el post con mensajes que mezclaban deseo, nostalgia y cierta reparación emocional pendiente: “Este es el matrimonio que debería haber ocurrido en la vida real” o “Por favor, cásense y sanen nuestros corazones millennials”. Incluso figuras cercanas como Kimberly Van Der Beek y Rebecca Gayheart se sumaron con comentarios celebrando el reencuentro.

No es para menos. Holmes y Jackson, ambos de 47 años, no solo interpretaron una de las parejas más queridas de la televisión entre 1998 y 2003: también fueron pareja en la vida real, aunque brevemente, entre 1998 y 1999, en pleno auge de la serie. Fue un romance joven, intenso y atravesado por la exposición repentina, que terminó antes de consolidarse pero dejó una huella evidente en la dinámica que aún hoy comparten.

Tanto Jackson como Holmes han sido claros al respecto: el vínculo con sus excompañeros de Dawson’s Creek es permanente, aunque la vida los haya llevado por caminos distintos. Así lo demostraron en la reunión que protagonizaron en septiembre de 2025, a beneficio de la organización Fuck Cancer y de James Van Der Beek, el actor de la serie que murió en febrero de este año a causa de un cáncer colorrectal.
Los amores de Kate
Si hay un capítulo imposible de ignorar en la vida de Holmes, es su relación con Tom Cruise. Todo comenzó en 2005 con una exposición mediática desbordada que tuvo su momento más icónico —y polémico— cuando Cruise apareció en The Oprah Winfrey Show saltando sobre el sofá, eufórico, declarando su amor por la actriz en cámara. La escena, que buscaba ser romántica, terminó siendo leída como excesiva y marcó el inicio de una etapa de escrutinio constante sobre la pareja.

Se casaron en 2006, poco después del nacimiento de su hija, Suri Cruise, pero el matrimonio terminó abruptamente en 2012. Aunque ambos mantuvieron silencio sobre los detalles, múltiples reportes a lo largo de los años señalaron a la influencia de la Cienciología como un factor clave en la separación. Según esas versiones, Holmes habría buscado que su hija tomara distancia de una estructura que condicionaba fuertemente la vida personal de Cruise.

El divorcio fue rápido y hermético: ni Cruise ni Holmes hablaron jamás sobre el tema.
Tras ese capítulo, la actriz optó por vínculos mucho más discretos. Su relación con Jamie Foxx se mantuvo durante años lejos del foco mediático, en un vínculo intermitente que se extendió aproximadamente entre 2013 y 2019. Luego vinieron romances más breves y visibles con Emilio Vitolo Jr. y Bobby Wooten III.
El historial de un seductor
El recorrido amoroso de Jackson también tiene lo suyo. Su relación más larga y consolidada fue con la actriz alemana Diane Kruger, con quien estuvo entre 2006 y 2016.

Tiempo después, Jackson inició una relación con la también actriz Jodie Turner-Smith. Se casaron en 2019 y tuvieron a su hija, Juno, pero la historia terminó en separación y posterior divorcio, finalizado en 2024.
Tras esa ruptura, Jackson fue vinculado brevemente con Lupita Nyong’o. Aunque nunca confirmaron formalmente la relación, fueron vistos juntos en varias ocasiones y el vínculo generó mucha atención mediática.

El reencuentro de Holmes y Jackson en Happy Hours y la complicidad que muestran reavivaron una fantasía que lleva casi 30 años latente: la de que “Joey” y “Pacey” tengan su segunda oportunidad fuera de la ficción.
Por ahora, todo parece moverse en el terreno de la nostalgia y el afecto genuino. Pero ese “like” de Holmes funciona como una chispa mínima, ambigua y suficiente para que millones de fanáticos volvieran a ilusionarse.
En Happy Hours, Jackson y Holmes interpretan, justamente, a dos exnovios que se reencuentran e intentan equilibrar sus carreras, obligaciones familiares y aspiraciones mientras exploran su conexión pasada y sueñan con un futuro posible.