Cargar el celular es una acción que millones de personas realizan todos los días casi de manera automática. Sin embargo, detrás de ese gesto cotidiano existen algunas recomendaciones que pueden ayudar a prolongar la vida útil de la batería y proteger el dispositivo a largo plazo.
Según los expertos, lo recomendable es enchufar primero el cargador a la toma de corriente y recién después conectar el cable al teléfono. Esto se debe a que cuando el adaptador recibe electricidad, sus circuitos internos necesitan unos instantes para estabilizar el flujo energético.

Si el celular ya está conectado al cable en ese momento, puede quedar expuesto a pequeñas fluctuaciones de tensión o microdescargas que, aunque generalmente son imperceptibles, podrían contribuir al desgaste de los componentes con el paso del tiempo. Por eso, el procedimiento ideal sería:
- Conectar el cargador a la toma de corriente.
- Verificar que el cable esté correctamente conectado al adaptador.
- Enchufar el cable al teléfono.
Al finalizar la carga, se recomienda realizar el proceso inverso. Es decir, primero retirar el cable del celular y luego desenchufar el cargador de la pared. Lo recomendable es usar la batería hasta el final y luego volver con el mismo procedimiento una y otra vez.
Los errores más comunes al cargar el celular
- Usarlo mientras se carga. Uno de los consejos más repetidos por los especialistas es evitar utilizar el teléfono mientras está conectado a la corriente. Jugar videojuegos, mirar videos en alta resolución o utilizar aplicaciones exigentes puede generar un aumento de temperatura que afecta directamente a la batería.
- Utilizar cargadores que no son originales. Siempre que sea posible, se recomienda utilizar el cargador suministrado por el fabricante o uno certificado compatible con el dispositivo. Los accesorios de baja calidad pueden ofrecer voltajes inestables y afectar tanto la batería como los circuitos internos del equipo.
- Dejarlo cargando toda la noche. Los teléfonos modernos incorporan sistemas que limitan la carga una vez alcanzado el 100%, pero aun así los expertos aconsejan no mantenerlos conectados innecesariamente durante muchas horas.
- Doblar el cable. Otro error frecuente es doblar los cables. Con el tiempo, esto puede provocar roturas internas que dificulten la carga o incluso dañen la ficha del dispositivo.
¿Dónde no se debería cargar el celular?
Además de cuidar las formas en las que se carga el celular, un detalle que muchas personas pasan por alto es el lugar donde se coloca el celular para cargarlo. Los especialistas recomiendan evitar superficies húmedas o cercanas al agua, como baños o cocinas, debido al riesgo eléctrico que esto implica.
Tampoco es aconsejable colocarlo sobre materiales inflamables, como mantas, almohadas o plásticos que dificulten la disipación del calor. El suelo tampoco suele ser una buena opción, ya que el puerto de carga puede acumular polvo, suciedad o pequeñas partículas que afecten su funcionamiento.
Se recomienda apoyar el celular sobre una superficie firme, seca y ventilada. Una mesa de madera, un escritorio o una mesita de luz suelen ser las opciones más adecuadas, ya que permiten que el calor se disipe correctamente durante la carga.