“La madre y su pareja son los principales sospechosos”. Así, Cristian Olazábal, uno de los fiscales del Ministerio Público de Comodoro Rivadavia, en Chubut, resumía la investigación por la muerte de Ángel, el niño de cuatro años fallecido el fin de semana pasado.
El niño ingresó en el Hospital Regional de la ciudad de Comodoro Rivadavia el domingo pasado sin signos vitales tras una descompensación mientras estaba al cuidado de su madre. Llegó al nosocomio acompañado de personal de salud que recibió un pedido de asistencia médica por un menor con dificultades respiratorias en una vivienda de la ciudad. Al llegar, constataron que estaba en paro cardiorrespiratorio. Falleció horas después.
La autopsia preliminar determinó que el niño presentaba lesiones internas en la cabeza,
“Resta determinar el origen de las lesiones. Las sospechas están centradas en las últimas personas que estuvieron con él”, dijo el representante del Ministerio Público Fiscal en declaraciones a TN.
Las últimas personas que estuvieron con el niño fueron su madre, Mariela Altamirano y su pareja.
Hoy, a las 13.30, el Ministerio Público Fiscal de Comodoro Rivadavia, brindará una conferencia de prensa para dar detalles de la investigación.
Anteayer, en un comunicado de prensa, el Ministerio Público Fiscal de Comodoro Rivadavia había informado: “Respecto de la investigación por la muerte de un menor de 4 años, se informa que la fiscalía toma intervención con la denuncia del padre del menor. Se han realizado las primeras medidas de investigación y se le ha dado intervención al Cuerpo Interdisciplinario Forense. Asimismo, se están llevando adelante medidas de comprobación directa para saber cuál fue la causa de muerte niño, como también la responsabilidad de alguna persona. El padre denunciante está siendo asistido por el Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito de fiscalía y ya tuvo contacto con el equipo de investigación asignado al caso”.
En la citada entrevista, el fiscal Olazábal sostuvo: “[por la madre y su pareja] Son los principales sospechosos y esto podría provocarnos una nulidad a futuro si los entrevistamos como testigos”.
Por el momento, según informaron a LA NACION fuentes judiciales, el expediente judicial, no tiene imputados.
Los padres del niño están separados. El domingo, Ángel estaba al cuidado de su madre.
“Mi hijo no era un chico enfermo. Estaba en buena salud. No tenía problemas en el corazón ni los pulmones. ¿Cómo va a morir? ¿Me van a decir que es una muerte natural? Lo mataron», sostuvo López, el padre del niño.
En las últmas horas, Mariela Altamirano, la madre del niño, sostuvo: “Yo no maté a mi hijo, lo protegí”.
En una entrevista con ADN SUR, Altamirano contó cómo fueron los últimas horas de su hijo.

Nos levantamos temprano y decidimos levantar a Ángel para ir al baño, porque solía dormir mucho últimamente. Dormía por lo menos desde las 11 de la noche, de largo, y no se levantaba al baño. Entonces lo hicimos levantarlo al baño y vimos que ya se había hecho pis. Entonces le dije a mi marido, como la camita de él estaba mojada, que lo bajara y lo acostara conmigo», relató la mujer.
Según explicó la madre, en ese momento Ángel “estaba durmiendo”. “Lo sentía roncar”, aclaró. Sin embargo, al cabo de unos minutos se percataron que no estaba respirando: “Después, lo revisamos de vuelta y mi marido me dice ‘no respira’. Entonces yo empiezo a hacerle Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y llamo a la ambulancia enseguida».
Mientras esperaban el arribo de la asistencia médica, ambos decidieron salir de su hogar. En palabras de Mariela, “lo envolvimos con una campera y salimos los dos a la calle gritando a los vecinos. Mi hijo estaba desmayado”. Durante ese interín, una vecina intentó auxiliarlos, pero su vehículo no arrancó. “Cuando llegaron los médicos el tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno”, sostuvo Altamirano.
Consultada sobre quién cree que fue el autor de las lesiones internas del menor de edad, la mujer respondió: «Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene». Al finalizar el intercambio, Mariela insistió: “Nosotros no le hicimos nada. ¿Para qué lo voy a recuperar? ¿Para maltratarlo y pegarle? No. Si lo estoy sacando de personas que son alcohólicas y drogadictos para que estén conmigo».