Los futbolistas que se tapen la boca mientras discutan con rivales podrán recibir una tarjeta roja y los que abandonen el terreno de juego en señal de protesta por una decisión arbitral podrán ser expulsados, informó el martes IFAB, el organismo encargado de las reglas de juego. Ambas normas, propuestas por FIFA, fueron “aprobadas por unanimidad” por IFAB en una reunión extraordinaria celebrada en Vancouver, Canadá, y se las aplicará durante el Mundial de este año, que se celebrará en ese país, Estados Unidos y México.
“Tal y como se acordó en la Asamblea General Anual de IFAB celebrada en febrero, estas decisiones son el resultado de exhaustivas consultas lideradas por FIFA con todas las partes interesadas”, menciona el comunicado. “A discreción del organizador de la competición, cualquier jugador que se tape la boca en una situación de confrontación con un rival podrá ser sancionado con una tarjeta roja”, agregó.

El presidente de FIFA, Gianni Infantino, sostuvo en aquella reunión de febrero que los jugadores que se taparan la boca “al hablar con sus rivales mientras discutan” deberían ser expulsados. Sus comentarios ocurrieron semanas después de un incidente en un partido de Champions League en el que el argentino Gianluca Prestianni, de Benfica, supuestamente profirió insultos discriminatorios contra Vinícius Júnior después de que el brasileño festejara su gol, el de la victoria de Real Madrid por 1-0 en Lisboa.
El incidente, en el que Prestianni se tapó la boca con la camiseta, llevó al árbitro a activar el protocolo antidiscriminación de UEFA, lo cual suspendió el partido durante varios minutos. El ex futbolista de Vélez Sarsfield negó después la acusación, pero fue sancionado este mes con seis partidos de suspensión por UEFA a raíz de conducta discriminatoria considerada homofóbica.
IFAB también tomó medidas para evitar que se repitan las escenas de la final de la Copa Africana de Naciones de este año, en la que los jugadores de Senegal abandonaron el campo en protesta por un penal potencialmente decisivo concedido a la selección anfitriona, Marruecos. Al cabo, los senegaleses regresaron, marcaron un gol en la prórroga y ganaron por 1-0, pero se les retiró el título de campeones en marzo, después de que la Junta de Apelación de la Confederación Africana de Fútbol aceptara un reclamo de Marruecos, al que le concedió la victoria por 3-0.

“A discreción del organizador de la competición, el árbitro podrá sancionar con tarjeta roja a cualquier futbolista que abandone el terreno de juego en señal de protesta por una decisión arbitral”, dijo la entidad que reglamenta el fútbol. “Esta nueva norma se aplicará también a cualquier miembro del cuerpo técnico que incite a los jugadores a abandonar el terreno de juego. Un equipo que provoque la suspensión de un partido, en principio, perderá por incomparecencia”, concluyó.
