El arroz con leche es uno de los platos emblemáticos de la gastronomía argentina y que también se realiza en diferentes naciones latinoamericanas gracias a la influencia de España. Con el paso del tiempo y el intercambio cultural, la receta real se modificó y solo en algunas regiones del país europeo se reserva la esencia original del postre. Para replicarlo en casa como se debe, conocé qué dicen los cocineros asturianos al respecto.

Una de las chefs y dueñas de un restaurante en un pueblo asturiano, Isabel María Alonso Morís, contó que el arroz con leche debe ser cremoso y homogéneo. Para la experta, si el grano se separa del líquido, pierde todo su encanto; y si encima el cereal no está bien cocido, el resultado es un desastre.
- Para que quede en su punto justo, primero hay que aromatizar el agua con canela y limón.
- Luego poné el arroz (cantidad necesaria) a cocción y revolvé hasta que el agua se haya consumido casi por completo (20 minutos).
- Añadir la leche lentamente y revolver con cuchara de madera hasta cumplir los 20 minutos.
- Añadí la manteca.
- Hacia el final añadí el azúcar para cocerlo apenas 10 minutos.
Sobre este proceso tradicional e histórico, Karlos Arguiñano coincidió con su colega y explicó que este proceso de cocer el arroz con agua permite una penetración en el grano más profunda. Además, hidrata sus gránulos de almidón y facilita que se hinchen y se gelatinicen, pero si el entorno es rico en azúcar, ese proceso se ralentiza.
Por este motivo, si la cocción se hace con leche y de pronto se añade el azúcar, es imposible que durante el proceso el grano absorba las propiedades lácteas y el sabor dulce. Al mismo tiempo, impide que quede cremoso e integrado con el resto. Es por ello que con este truco de las asturianas vas a conseguir un resultado óptimo y adecuado para degustar el postre que une a los latinoamericanos con España.
