Siempre con perfil bajo, Lucía Galán tuvo varios amores a lo largo de su vida, y una sola hija, Rocío Hazan, que se casó hace algunas semanas.
La cantante femenina de Pimpinela intenta mantener su vida privada bajo resguardo, aunque muchas veces no lo logra y, sin buscarlo, se ve envuelta en escándalos mediáticos. Quizá sea porque muchas de sus parejas fueron hombres famosos. Tuvo un romance secreto con Diego Maradona, otro fugaz con Diego Guelar, que en ese momento era embajador argentino ante las Naciones Unidas, y un amor trunco con Ricardo Biasotti. Estuvo en pareja con el cantante Guillermo Guido, se casó con el empresario Alberto Hazan, papá de su hija, y durante quince años tuvo un amor con el actor Pablo Alarcón.

Un amor secreto
A principios de los años 80, cuando el dúo que forma con su hermano Joaquín, Pimpinela, recién se estaba consolidando, Lucía Galán conoció a Diego Maradona, que ya era una estrella del fútbol. Fue un romance secreto y breve. Muchos años después, Lucía habló de esa relación en el programa de Mirtha Legrand. “Fue una cosa muy linda, pasamos momentos muy importantes. Los dos éramos muy chicos. Diego fue alguien especial en mi vida. Se habló mucho de eso, pero fue hace muchos años. Hasta cantó una canción con nosotros que fue “Querida amiga”, en homenaje a las madres… No recuerdo cómo empezó todo, pero fue de una manera muy relajada, muy natural».
En esa misma charla con Mirtha Legrand, Lucía también contó que la admiración era mutua. “Fue en la época del lanzamiento de ‘Olvidame y pega la vuelta’. Diego era una persona divertida, entretenida, muy carismática. Fue una relación de nueve meses. No fue el amor de mi vida, pero sí algo serio que se terminó porque no había manera de mantenerlo: la distancia, la situación de cada uno; era un momento espléndido de los dos. Yo iba mucho a su casa y tomábamos mate con Don Diego y Doña Tota…. y él también venía a mi casa y compartía con mi familia”. Alguna vez Lucía dejó en claro que en ese momento Diego estaba en un impasse con Claudia Villafañe.
Después de su relación con Diego, Lucía Galán se vinculó con el cantante Guillermo Guido, en la segunda mitad de los años 80. Se conocieron trabajando y estuvieron juntos durante dos años. Por entonces, los Pimpinela ya eran furor con “Una estúpida más” y “Olvídame y pega la vuelta”, y Guido también daba sus primeros pasos en el mundo de la música romántica con el cover de Billy Joel, “El hombre del piano”. En ese momento, la historia de amor llenó páginas de las revistas del corazón y, aunque se mostraban bastante poco, los paparazzi estaban atentos a sus movimientos. Se separaron sin escándalos.
Un tiempo después tuvo una relación con Diego Guelar, cuando era embajador argentino ante la Unión Europea, durante la presidencia de Carlos Menem. Fue una historia fugaz, pero muy comentada por entonces porque eran los 90 y el mundo de la política se cruzaba mucho con el de la farándula.
A mediados de los 90 conoció al empresario Alberto Hazan, padre de su única hija, Rocío. Se casaron el 20 de abril de 1996 y Rocío nació el 10 de enero del año siguiente. Estuvieron juntos tres años y se separaron en buenos términos. Lucía siempre dijo que son familia y que podían ponerse fácilmente de acuerdo en la crianza de su hija. Todavía hoy tienen buen vínculo y se los vio relajados en el reciente casamiento de Roció con Damián Aramendi.
El amor que no fue
Acababa de separarse de Hazan cuando Lucía conoció a Ricardo Biasotti. La celestina fue una amiga en común, la cantante Manuela Bravo. Habían empezado a salir cuando apareció Andrea Del Boca en la vida de ambos y torció el destino. Finalmente, Biasotti inició un vínculo con Andrea y al poco tiempo nació Anna. Esa situación provocó un distanciamiento que aún existe entre Lucía y Andrea, que en ese momento eran vecinas e íntimas amigas. Nunca pudieron reconciliarse.
La relación más larga
Lucía y Pablo Alarcón se conocieron en 2006. Los presentó Manuela Bravo y fue un flechazo. Esa primera vez se vieron en un restaurante y dicen que por ese entonces Lucía se estaba rehabilitando de un problema que tenía en un brazo y, muy galán, el actor se ofreció a cortarle la comida. Ese gesto conmovió a la Pimpinela y esa tierna mirada cambió los siguientes años en la vida de los dos.

Enseguida empezaron a salir y ensamblaron familia con Roció y las hijas de Alarcón, Antonella y María Agostina, fruto de su relación con la actriz Claribel Medina. Si bien nunca convivieron y tuvieron algunas idas y vueltas, el vínculo se hizo fuerte. “Ni yo tengo las llaves de su casa ni ella las de la mía”, contó el actor alguna vez.
Se separaron en plena pandemia, en 2020, y aunque nunca contaron los motivos, ella reconoció que “fue la vida y no fue algo específico. Pablo es una persona muy especial que quiero mucho. Fueron 15 años juntos, pero a veces la vida te va llevando por distintos caminos y prioridades diferentes. Creo que esta decisión fue lo mejor para los dos. Pero nunca dejamos de hablarnos, de saber cómo estábamos. Fue una relación respetuosa y afectuosa. He formado parte de la vida de sus hijas durante 15 años, y él fue parte de la vida de mi hija. Creo que cuando uno entra en una relación con hijos hay que tratar de unir y fue lo que hicimos. Claribel (Medina) es una persona muy fácil de tratar y he aprendido a quererla, nos llevamos muy bien y siempre pusimos como prioridad la salud mental de las chicas. Eso es lo más importante”, confesó Galán en un programa de Mirtha Legrand.
Desde entonces, a Lucía no se le han conocido parejas, aunque alguna vez dijo que tiene ganas de volver a enamorarse.
