La fundación internacional New7Wonders, que se encarga de organizar las campañas mundiales para elegir y galardonar a los lugares destacados del mundo, advirtió que Machu Picchu podría perder su título de “Maravilla del Mundo”.
La entidad, que ya había lanzado una alerta en septiembre del año pasado, emitió un nuevo comunicado dirigido a las autoridades peruanas en el que expresó su preocupación por la falta de prioridad que se le da al atractivo turístico frente a una serie de desafíos.
En aquella oportunidad, el organismo había señalado que la atracción elegida como una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo el 7 de julio de 2007, ha sido durante casi dos décadas “un símbolo y un patrimonio de valor universal”, pero advirtió que durante los últimos años se presentaron “desafíos agudizados” que requieren mayor atención para mantener esta distinción.
Entre ellos, mencionó: “La alta presión del turismo sin gestión de sostenibilidad, el incremento de precios en servicios y bienes, el riesgo de afectación al patrimonio histórico, denuncias de prácticas irregulares vinculadas a la venta de boletos, dificultades en el transporte terrestre, así como limitaciones en las políticas de gestión y conservación”.
También remarcó que existen conflictos sociales que afectan a la atracción, como la «descoordinación entre instituciones y empresas turísticas y quejas reiteradas por parte de los visitantes».
Frente a este escenario, la New7Wonders consideró que estos factores podrían seguir afectando la imagen de Perú y, en consecuencia, “comprometer la credibilidad de Machu Picchu como una de las nuestras Nuevas 7 Maravillas de Mundo”.
“En su calidad de autoridad oficial, New7Wonders desea recordar que la designación implica un compromiso compartido con la conservación y el manejo responsable del sito, así como con la implementación de estándares internacionales de preservación y gestión”, indicó la fundación.
En este marco, la entidad llamó al gobierno peruano a trabajar en conjunto con comunidades locales y el sector privado para garantizar “protección y gestión adecuada” de Machu Picchu e instó a preservar el “efecto maravilla”, que genera un impacto positivo en la socio-economía, la cultura y el posicionamiento de Perú en el mundo.
“New7Wonder exhorta a las autoridades competentes del Estado peruano y a los actores de mentalidad positiva en toda la población a redoblar de manera urgente los esfuerzos necesarios para garantizar la gestión integral de Machu Picchu. Los principales responsables de la toma de decisiones han recibido desde hace tiempo nuestras propuestas para implementar un plan estratégico de transformación. Esta acción ahora es más vital que nunca”, afirmó.
No obstante, este martes, el organismo emitió un nuevo comunicado que dedicó a la población peruana y a los candidatos presidenciales. En esta ocasión, New7Wonder reiteró su interés en proteger la credibilidad de Machu Picchu y subrayó que, desde la última advertencia, no hubo progresos ni cambios en los desafíos mencionados y, por ende, los riesgos persisten.
Acto seguido, aclaró que la falta de progreso puede deberse a la “cuasi parálisis” político-administrativa que enfrenta Perú y dijo que espera que el tratamiento de Machu Picchu ocupe un lugar “prioritario” en la agenda del presidente que asuma tras las elecciones.
“Como organización global objetiva, neutral y apolítica, nos hemos puesto en contacto con ambos candidatos presidenciales para asegurarles que estamos disponibles personalmente para dialogar con ambos por igual sobre los detalles de los desafíos y, sobre todo, sobre los planes para solucionarlos, con el fin de garantiza, que esto forme parte de su nueva gestión. Todos deben comprender que el statu quo y la inacción no serán aceptables para nosotros, ni tampoco para ningún peruano decente y orgulloso. El mundo también nos exige a todos nosotros un cambio positivo”, continuó.
A modo de cierre, New7Wonder marcó que la fundación anhela que quien sea electo se comprometa a revitalizar a Machu Picchu para que pueda volver a ser una Maravilla “verdaderamente creíble” y añadió que el atractivo, incluso, podría convertirse en un “abanderado”.