Marianne, la francesa más famosa, a quien rinden tributo 92 mujeres en las calles de París

admin

El martes, las calles de París amanecieron empapeladas con un centenar de retratos de mujeres, en su mayoría, figuras públicas francesas que recrean una misma imagen: Marianne, el gran símbolo de la República.

La intervención forma parte de Toutes Marianne(s). Liberté(e) – Égalité(e) – Fraternité(e), una muestra organizada por el Museo Postal de París y fotografiada por Sylvie Castioni, referente de la moda y activista enfocada en retratos íntimos. No es la primera vez que la artista trabaja con celebridades de su país para poner el foco en el lugar de las mujeres, pero en este caso el gesto es más explícito: apropiarse de un ícono histórico y volverlo contemporáneo.

La libertad guiando al pueblo, de Eugéne Delacroix

El título ya marca ese desplazamiento. A las palabras del lema republicano (Libertad, Igualdad, Fraternidad) se les agrega una “e” final. En francés, esa letra señala el femenino. Es un juego gramatical que moderniza la consigna, ya que esos sustantivos no tienen género.

Las fotos retoman uno de los rasgos más reconocibles de Marianne, el personaje principal del cuadro de Eugène Delacroix: el torso desnudo. Algunas imágenes son más audaces y otras, más reservadas, pero todas dialogan con esa iconografía. Pero ¿quién es Marianne? ¿Por qué sigue siendo una figura tan potente?

Algunas fotos se expusieron en las calles de Niza en febrero y, ahora, en París (Foto: @sylviecastioni)

Los principios republicanos

Marianne se consolidó como símbolo a partir de la obra La libertad guiando al pueblo (1830), de Delacroix. La escena muestra a una mujer con el pecho descubierto, la bandera francesa en alto y un fusil en la mano. A pesar de los años, sigue siendo una de las imágenes más difundidas y características de aquel país. Es que más que un personaje, encarna una alegoría: la humanización de aquellos valores que marcaron la República.

Representaciones de Marianne por 92 mujeres francesas (Foto: @sylviecastioni)

La historiadora Annie Duprat, especialista en la iconografía de la Revolución Francesa, explica que esa figura surgió de la necesidad de representar un cambio de época: el paso de la monarquía a un sistema basado en derechos. “Era importante encontrar un símbolo común que uniera a los franceses en torno a los principios republicanos”, señala. La elección de una mujer no es casual: en la tradición clásica, la libertad y la justicia suelen ser femeninas.

El cuadro es uno de los más famosos del museo del Louvre

Otros elementos del cuadro apuntan a lo mismo. Marianne lleva, además, un gorro frigio. Las mujeres de las fotos tomadas por Castioni, también. Es un detalle importante: una prenda generalmente roja y cónica que simboliza la liberación de los esclavos. Es el mismo gorro que aparece en el Escudo Nacional Argentino. Con el fusil, rompe las cadenas de la esclavitud.

Pero el cuadro de Delacroix no remite directamente a 1789, sino a otro momento de ruptura: las jornadas revolucionarias del 27, 28 y 29 de julio de 1830, conocidas como las Trois Glorieuses (Tres Gloriosas), que terminaron con la caída de Carlos X. En ese contexto de barricadas y levantamientos populares en París, que se oponían a un régimen extremadamente conservador que volvía a gobernar, Marianne aparece guiando al pueblo.

Aunque Duprat plantea la tradición de representar a la libertad como mujer, otra lectura generalizada de este personaje, que aparece con el pecho desnudo, es que simboliza a la madre patria que alimenta al pueblo. También su nombre tiene más de una lectura. La historiadora detalla: “Marianne es una combinación de los dos nombres de pila más comunes en la antigua Francia: Marie y Anne. Por lo tanto, tiene un significado religioso, ya que Marie fue la madre de Cristo y Anne, la madre de María”.

Las encarnaciones de Marianne

Desde entonces, la imagen de Marianne fue foco en varias representaciones, y la muestra de Castioni no es la primera que incorpora a mujeres de la farándula: en la década de 1960 se hicieron bustos y estampillas con la cara de francesas famosas, como Brigitte Bardot o Catherine Deneuve. Era una forma de acercar el símbolo a la sociedad: que la República tuviera un rostro reconocible.

Brigitte Bardot posando al lado del bulsto de Marianne para el que posó (Getty Images)

Por ejemplo, tras la muerte de BB, como le decían a Bardot, el presidente Emmanuel Macron compartió en X una referencia a eso: “Sus películas, su voz, su gloria deslumbrante, sus iniciales, sus tristezas, su generosa pasión por los animales, su rostro convertido en Marianne: Brigitte Bardot encarnaba una vida de libertad”. En El País incluso explicaron: “Bardot fue la primera personalidad en encarnar la figura de Marianne, uno de los símbolos más potentes de la República, de la libertad y la democracia desde la Revolución Francesa. Su busto está presente en los edificios y espacios públicos y preside la Plaza de la República, en París. En 1969 el artista Alain Aslan esculpió un busto con el rostro de Bardot».

Esos bustos en los ayuntamientos se renuevan cada pocos años a través de una votación de 36.000 alcaldes del país. A esto se suma que, por tradición, los presidentes pueden elegir la imagen de Marianne que quieran usar en los sellos oficiales. Según ABC, “tienden a escoger un retrato que refleje el espíritu de los tiempos en los que viven y se presenta en un solemne acto oficial”.

Macron eligió una obra de la artista callejera franco-británica Yseult Digan. “Elegí el arte callejero porque no creo que tenga que ser un arte académico que se asemeja al arte más oficial o autorizado, tiene que representar lo que es la república”, dijo en ese momento.

Representación callejera de Marianne, por la artista Yseult Digan, elegida por Macron (Getty Images)La Marianne elegida por Macron para el sello presidencial (Getty Images)

“Un mismo símbolo, una pluralidad de identidades”

La nueva propuesta de Castioni se inscribe en esa tradición, pero la expande. Su muestra reúne 92 retratos de mujeres de distintas edades, orígenes y trayectorias, desde celebridades hasta figuras menos conocidas. Entre ellas están la atleta paralímpica Nantenin Keita, la ex Miss Francia (2002) Sylvie Tellier, la conductora de radio y televisión Énora Malagré, y Julie Bourges, que, lejos del foco mediático, es una joven influencer y conferencista, quien en 2013 sobrevivió a un accidente que la dejó con quemaduras en el 40% del cuerpo. Hay muchas más que destacan, sobre todo, la diversidad.

Representaciones de Marianne por 92 mujeres francesas (Foto: @sylviecastioni)

Otros ejemplos son la actriz, bailarina y modelo Magali Saby, quien nació con una parálisis cerebral, por lo que estuvo en silla de ruedas toda su vida. O la violinista Esther Abrami, una joven de 25 años y una amplia presencia en redes sociales. En 2025 fue nombrada “Estrella más influyente” por la revista Forbes: grabó un álbum con Sony, en donde fusiona diferente estilos de música clásica, y colaboró con la Orquesta Sinfónica de la Radio de Viena.

Julie BourgeEnora Malagré

El proyecto nació de un hecho particular. La artista lo cuenta en sus redes sociales, donde explica cómo gestó la muestra: “En 2016 descubrí y denuncié las violaciones cometidas por mi mejor amigo sobre decenas de jóvenes modelos y actrices cuyas carreras él gestionaba. […] En diciembre de 2023 lo condenaron a 16 años de prisión. Esa experiencia me marcó y decidí transformarla en una obra en torno a una causa común: la protección de las mujeres frente a las violencias sexistas y sexuales. Marianne(s) nació. Empecé fotografiando a 50 mujeres con el pecho desnudo según la iconografía de fines del siglo XVIII, que simboliza la maternidad nutritiva de la nación. Muy rápido, fui censurada”. Ahora, lo retomó e impulsó con mucha más fuerza.

La actriz, bailarina y modelo francesa Magali Saby

Hoy, esas imágenes ocupan el espacio público con una idea clara: no hay una sola Marianne, sino muchas. “Un mismo símbolo. Una pluralidad de identidades”, define la autora.

La exposición permanecerá en el Museo Postal hasta el 14 de julio.

Facebook Comments Box

Deja un comentario

Next Post

Otoño al aire libre: 12 terrazas, patios y jardines calefaccionados para comer “afuera” sin preocuparse por el frío

Aunque el otoño ya anticipa que el invierno está mas cerca, no es razón suficiente para quedarse puertas adentro. Cuando el invite a juntarse busca, al menos, respirar un podo de aire libre, hay espacios que ya se han preparado para que sean disfrutable y especiales para el encuentro. He […]
Otoño al aire libre: 12 terrazas, patios y jardines calefaccionados para comer “afuera” sin preocuparse por el frío
error: Content is protected !!