En medio de una crisis de presupuestos y contenidos que no registra antecedente, la televisión abierta vivió su gran noche con una nueva gala de los premios Martín Fierro, que entrega Aptra (Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas). Sin ficciones a la vista, con poca producción, y una estructura precaria de panel en casi todos los programas, la fiesta fue una radiografía del año que pasó y llegó en medio de varias polémicas. Lejos de los 30 puntos que solía medir hace no tanto, esta vez, las cifras estuvieron acorde a los tiempos que corren. Quizás por eso, el canal que comanda Federico Levrino dividió el evento en segmentos, para que no licúe el promedio de una transmisión demasiado larga.
Todo comenzó pasadas las 18.30 con la previa de la alfombra roja, anticipando los detalles de la gran noche con Pía Shaw y Vicky Xipolitakis con un piso de 7,7 puntos. Se pudo ver parte del salón, los platos que iban a comer los famosos y el back recorriendo las habitaciones de varias figuras. El segmento tocó un pico de 8 puntos y peleó, en competencia directa, con Darío Barassi que estuvo segundo con 6,1.
Pasadas las 19.15 comenzó la transmisión desde la alfombra roja con 7.7 puntos de rating. Iván de Pineda, Sol Pérez, Josefina “China” Ansa y Roberto Funes Ugarte, en distintos puestos, recibieron a los grandes invitados y descubrieron los estilos y looks más impactantes de la noche. El segmento llegó a una marca máxima de 13,9 puntos, pasadas las 21, y cumplió con su objetivo que era el de calentar la pantalla, en un momento donde el rating no sobra.
A las 21.10 comenzó la gala con un clip de apertura con diferentes imágenes de todos los ternados y mucho hincapié en el Mundial de Fútbol 2026, y así Santiago del Moro dio inicio a la esperada ceremonia con 12,9 puntos, que contó con 35 ternas y varios homenajes especiales. Luego de las palabras de Luis Ventura, presidente de APTRA: “Lo importante es que la televisión siga latiendo, en un momento difícil para nuestra sociedad, en un medio que nos sigue dando laburo”, arrancó oficialmente la entrega de premios. Con la entrada servida en las mesas, un compacto de queso especiado, cremoso de coliflor tostado y hongos, chutney de mandarina, gominolas de zanahoria y crema de ajo blanco de lima, se conoció la primera categoría: cultural educativo, que ganó Tierras, el ciclo que conduce Germán Martitegui con el que recorre todo el país, visitando productores gastronómicos. Cuando Analía Franchín ganó como mejor panelista femenina el rating trepó a los 14 puntos.
Con el fuerte discurso de Lizy Tagliani, cuando agradeció el premio a mejor programa musical por La peña de Morfi, en clara alusión a la denuncia mediática que hizo Viviana Canosa contra ella y otros famosos, el rating trepó a los 15,2 puntos.
Pasadas las 22 con el plato principal servido, un lomo de novillo en camisa de panceta casera, texturas de espárragos y habas, cremoso de boniato ahumado y aceite herbáceo, llegó el homenaje para América TV por sus sesenta años en el aire. En esta instancia, el rating marcaba 17,2 puntos con el agradecimiento de Daniel Vila, uno de los dueños del canal. Por otro lado, en streams Telefe, 140 mil dispositivos estuvieron conectados siguiendo la reacción de Fede Popgold y Fefe Bongiorno.
Ya con los postres, un cremoso de chocolate con confitura de frutillas y frambuesas sobre financiers de lima, cerca de las 23, la transmisión se mantuvo liderando la franja con 16 puntos con el homenaje a Enrique Macaya Márquez. A las 23.20 llegó el primer corte, tras el clip de in memoriam a todos las figuras fallecidas y el rating cayó a los 15,1.
Pasada la medianoche el rating cayó a los 11,9 puntos y en el momento en el que Guido Kaczka ganó el Martín Fierro de oro, cerca de la una de la mañana, la pantalla de Telefe tocó los 7,6 puntos.
La ceremonia del Martín Fierro, que contó con ausencias importantes como las de Susana Giménez, Marcelo Tinelli y Mario Pergolini, recordó que hoy la televisión abierta se nutre de pocas figuras, no tiene ficciones, está llena de panelistas y hay pocos espacios para las grandes producciones. Las repeticiones de temas, junto a la falta de propuestas innovadoras, contribuyen cada vez a una baja de rating que pareciera no tener solución. La marca máxima de la noche fue de 17,5 puntos, números que ya no se ven más en el día a día de la pantalla chica.
