“Mirá, mejor no me meto“. La respuesta, de un funcionario cercano al presidente Javier Milei sobre las respuestas de los “celestiales” al intento del mandatario de frenar el conflicto entre el asesor Santiago Caputo y el titular de la Cámara Baja, Martín Menem, fue una descripción del clima que se vive en las últimas horas en el Gobierno.
En las más altas esferas de la administración libertaria hubo cuotas de desconcierto por las desautorizaciones vertidas apenas poco después de las declaraciones del mandatario y también la sensación de que, al menos en lo inmediato, “no va a pasar más nada”.
Lo que también sobrevuela es el convencimiento de que la posición de los “celestiales” tiene más adeptos que los que aparecen públicamente, aunque nadie lo va a hacer público. Al menos no por ahora.
Sin embargo, la sensación extendida con el nuevo conflicto también es de “hartazgo” después de 73 días en los que la administración mileista quedó empantanada en la polémica por las revelaciones sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
“Se viene haciendo mucho en cada ministerio, pero queda todo eclipsado por lo que venía pasando con Manuel, y ahora por este ruido que no ayuda en nada”, dijo una voz del oficialismo.
Si el malestar en el Gabinete ya era extendido desde hace semanas por la situación de Adorni, aunque la única que lo hizo público fue la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, con el episodio del último fin de semana, todo se amplificó.
“Nadie sabe cómo salir del laberinto de la interna”, dijo una voz experimentada. “Hay desolación”, completó. La interna lleva tiempo, pero nunca como estos últimos días alcanzó una escalada semejante.
“Deja en un segundo plano la gestión”, opinó un tercero. “Se hacen cosas, pero nada se comunica o se lo come todo el ruido externo”, es otra de las frustraciones.
En medio de gestos con los que busca avanzar, como la media sanción que obtuvo este miércoles en Diputados con la Ley de Hojarasca, en el Ejecutivo buena parte del movimiento quedó suspendido para la semana próxima.
Ayer se confirmó que el lunes, después del tradicional Tedeum del 25 de Mayo, Milei reunirá al Gabinete en Casa Rosada y un día después Adorni encabezará la nueva reunión de mesa política. En ambos encuentros deberían volver a verse cara a cara, Caputo y Menem, después de los cruces.
Pero poco después de buscar retomar la agenda, llegó la declaración en el streaming Neura, del mandatario que buscó contener la interna entre celestiales y territoriales, que alcanzó su punto máximo el sábado, cuando Caputo acusó a Menem de estar detrás de una cuenta de la red social X, que lo atacaba a él y buena parte de la administración mileista.
En defensa de Menem, Milei habló de algo “fabricado” y habló de un video de su cineasta, Santiago Oria, que lo explicaría. El video aún no se difundió y nadie, en la Casa Rosada, tenía idea al caer la tarde de este miércoles de cuándo se publicaría o si es que finalmente vería la luz.
Oria no goza de demasiados afectos internos y los chistes sobre el material, arreciaban. Ante la pregunta sobre la publicación, de hecho, rodaban emojis de desconcierto como respuesta.
El intento de Milei de apaciguar la interna apenas duró unas horas. Poco después en otro streaming, en el programa La Misa, de Daniel Parisini, alias “el Gordo Dan”, el sector de Caputo volvió a la carga.
Allí Parisini, una de las personas más cercanas a Caputo, lamentó que le hayan “mentido” al Presidente. Insistió en que está seguro de que la cuenta @periodistarufus era manejada por Menem.
“Estoy convencido de que no es algo fabricado. Estoy seguro de que la cuenta era de Martín Menem, y le mintieron al Presidente. Incluso cambiaron de versión varias veces”, dijo Parisini. Antes de la versión del mandatario, Menem había dejado otra explicación en los grupos de WhatsApp de Gabinete y del bloque libertario, que no conformaron demasiado entre esos interlocutores.
Pero ese no fue el único mensaje que atentó contra la línea fijada por el mandatario. También en La Misa se expuso otra lectura diferente a la del Presidente sobre la situación judicial de José Luis Espert. El domingo, Milei había publicado un largo tuit en el que destacaba que Fred Machado -financista de José Luis Espert preso en Estados Unidos- había llegado a un acuerdo con la fiscalía de ese país para declararse culpable de fraude y lavado de dinero, pero ser absuelto por narcotráfico.
Para el Presidente, esta novedad era la prueba de que el excandidato fue víctima de una “operación mediática infame”. Pero uno de los invitados a La Misa, Gabriel Palandri (que tuitea como Los Herederos de Alberdi), destacó que en la causa contra Espert no hubo novedades, que se lo sigue investigando. “Acá la versión medio Manaos fue Espert absuelto, Viva la libertad carajo y qué se yo”, dijo. Entre carcajadas generalizadas, le respondieron: “Ah… bien habida es la plata”. Mientras tanto, Parisini se reía y se tapaba la cara.
Ambos señalamientos salieron de los libertarios “más puros”. Desde allí no tienen dudas de que hicieron lo correcto al exponer públicamente la interna y confían en el vínculo entre Caputo y el mandatario, quien lo definió como un hermano.
Mientras eso pasaba en el streaming Carajo, eje del núcleo duro de los libertarios, en otras terminales, menos radicalizadas y más pragmáticas, había quienes lamentaban que el mandatario también haya quedado, en menos de dos semanas, expuesto en hablar de la declaración de Adorni que dijo que “tiene ya los números, la tiene lista” y el video de Oria que aún no vio la luz.
