SANTA FE.- El pedido de quiebra que presentó anteayer en la justicia santafecina la láctea SanCor Cooperativas Unidas Limitada (CUL) tiene que ser ratificado por la asamblea de asociados que se convocó para el 30 del corriente, en la sede de la empresa, ubicada en Sunchales, al oeste de la provincia. Cumplido ese trámite, el juez que entiende en el caso, Marcelo Gelcich, evaluará si acepta o rechaza la presentación del pedido de la propia quiebra de la firma. La deuda de la láctea equivale a US$120 millones.
Si acepta, dispondrá entonces la continuación de las actuaciones en los términos y con el alcance y efectos del art. 6 de la Ley 24.522. Precisamente, el citado artículo de la Ley de Concursos y Quiebras exige que la solicitud sea realizada por el representante legal previa resolución del órgano de administración y ratificada por la asamblea o reunión de socios dentro de los 30 días, bajo pena de desistimiento de pleno derecho.
“Por ahora, jurídicamente, la presentación que hizo la empresa es solo un pedido de la Comisión Directiva [por el Consejo de Administración] que queda en suspenso ya que juez para abrir la quiebra requiere de la aprobación de la asamblea”, sostuvo ante el requerimiento de este medio el abogado Aldo Regali, del estudio que representa a un grupo importante de extrabajadores de SanCor, que viene reclamando por la cancelación de una deuda generada en acuerdos de retiros.

También se lo consultó si el juez puede rechazar el pedido de quiebra realizado por la empresa. “Sí, si SanCor no reúne los requisitos, lo puede denegar”, resaltó. No obstante, el profesional reiteró que “no se sabe” cuál es el número de asociados actuales que posee la cooperativa y que deberá resolver tan trascendental paso en la vida de la tradicional empresa.
“Hay que tener en cuenta que la láctea no es una SA (sociedad anónima) sino una cooperativa, cuyos dueños son los asociados, y que esto ya no es un concurso, donde la acción está destinada a sostener la empresa y los puestos de trabajo. Una quiebra es liquidativa y por lo tanto se tratará de vender la unidad completa o en porciones para responder a los acreedores”, explicó Regali.
“Hay interesados”
También este medio conversó con el ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, sobre la importancia que tiene el momento que vive SanCor y su relación con el mercado y los trabajadores. “Pienso que (el actual momento de la firma) es doloroso. Pero considero que ya estaban agotadas todas las instancias. Si se actúa con celeridad, la quiebra es una opción en este contexto”, subrayó. Báscolo aclaró que “lo positivo es que hay interesados. Esos interesados son de capitales nacionales. Pero pueden aparecer otros”, dijo.
Sobre el mismo tema, el abogado Rigali admitió que el gremio de los trabajadores de SanCor definió oportunamente una propuesta que apunta a la conformación de una cooperativa. “El gremio tiene su propuesta de ‘cooperativización’. Y es un jugador fundamental en esta instancia”, indicó.
Por último, sostuvo que, oportunamente, los extrabajadores que representa aportaron el proyecto de generar un fideicomiso con un banco santafecino, lo cual permitiría tener garantía de pago a los productores que entregan la materia prima necesaria para operar. “No debemos olvidar que por la coyuntura que enfrenta SanCor, los insumos que compra debe pagarlos por anticipado cuando el resto de las empresas lo hace a 90 días”, remarcó.
