La Justicia chilena dictó este miércoles la prisión preventiva para el hombre que estaba al cuidado de su hija de dos años cuando cayó desde el piso 11 de un edificio en la comuna chilena de Las Condes.
El episodio ocurrió el pasado domingo por la tarde, en ese departamento del barrio de la capital, donde la menor cumplía un régimen de visitas fijado por el juzgado de familia.
Según la investigación, la niña cayó desde la ventana de un dormitorio que no poseía rejas ni mallas de seguridad, una condición que formaba parte del acuerdo de cuidado entre los padres.

Una vecina del cuarto piso escuchó un fuerte impacto en el sector de los estacionamientos y alertó a la conserjería del edificio y a los servicios de emergencia. La Fiscalía Metropolitana Oriente sostiene que el imputado se encontraba bajo los efectos del alcohol al momento del incidente.
El personal policial constató el fallecimiento de la menor cuando llegó al lugar del hecho y logró identificar el número de departamento donde estaba el padre minutos más tarde, con el objetivo de comunicarle lo ocurrido.
Los efectivos despertaron al responsable de la niña 40 minutos después del hecho, ya que el hombre no se había percatado de la situación.
Pamela Valdés, jefa de Asesoría Jurídica de la fiscalía, respaldó la decisión de la corte de aplicar la máxima medida cautelar al señalar: “Estamos muy satisfechos con la resolución de la corte, que evaluó los antecedentes y manifestó que acá no estamos ante un delito culposo».

“El ministro indica en su resolución que existe una situación de riesgo que podía ser evitable”, dijo la funcionaria, quien remarcó que el acusado es arquitecto, por lo que conocía el peligro de la altura y aún así dejó la ventana abierta.
Por su parte, la defensa del acusado rechazó la hipótesis del Ministerio Público. El abogado Cristian Santander afirmó: “No estaba en estado de ebriedad. La propia madre declara públicamente que cuando fue a buscar a la niña lo vio como siempre, en un estado normal y no hizo hincapié absolutamente en ningún signo de ebriedad. Por lo tanto, estaba en perfectas condiciones cuando fue a buscar a la niña”.
Las diligencias del caso quedaron a cargo de la Brigada de Homicidios Metropolitana de la Policía de Investigaciones. En tanto, el abogado de la madre de la víctima, Jorge Jorquera, confirmó que presentará una querella por homicidio simple.
Jorquera justifica el pedido en el incumplimiento de las medidas de seguridad pactadas. De ser hallado culpable, el imputado enfrenta una posible pena de hasta 20 años de cárcel.
