Las enfermedades hepáticas dejaron de ser un problema exclusivo de adultos mayores y comenzaron a crecer de forma preocupante entre personas jóvenes. Así lo advirtió Rafael Bañares, catedrático de Medicina y presidente de la Asociación Española para el Estudio del Hígado, en diálogo con la revista Men’s Health. “Hay dos grandes amenazas contra el riñón que emergen con fuerza: la enfermedad hepática de grasa metabólica y el incremento del consumo de alcohol, especialmente en jóvenes”, señaló.
Entre las patologías más frecuentes aparecen el hígado graso, la hepatitis, la cirrosis y, en los casos más graves, el cáncer hepático. “El alcohol y la grasa y su impacto hacen anticipar una progresión e incremento en el número de casos de enfermedad hepática avanzada en los próximos años. Se estima que cerca del 30 por ciento de la población puede tener alguna forma de hígado graso en el futuro y, lo peor de todo, muchas veces sin saberlo y de manera silenciosa durante muchos años», alertó el experto.

¿Cuáles son los primeros síntomas que presentan las personas con enfermedades hepáticas?
Aunque en muchos casos las patologías hepáticas no presentan síntomas en etapas tempranas, los especialistas recomiendan prestar atención a ciertas señales que podrían indicar un problema en el hígado:
- Piel o ojos amarillentos
- Dolor o inflamación abdominal
- Fatiga crónica
- Náuseas frecuentes
- Pérdida de apetito
- Orina más oscura de lo habitual
- Hinchazón en piernas o abdomen
Los médicos remarcan que la detección temprana es clave para evitar complicaciones graves y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
¿Cómo prevenir las enfermedades hepáticas?
Los especialistas coinciden en que gran parte de las enfermedades hepáticas pueden prevenirse o retrasarse mediante hábitos saludables sostenidos en el tiempo. Entre las principales recomendaciones aparecen:
- Reducir o evitar el consumo excesivo de alcohol
- Mantener una alimentación equilibrada baja en grasas saturadas y ultraprocesados
- Realizar actividad física de forma regular
- Controlar el peso corporal
- Evitar el tabaquismo
- Mantenerse hidratado
- No automedicarse
- Realizar controles médicos periódicos
Además, los médicos aconsejan controlar enfermedades preexistentes como diabetes, colesterol alto e hipertensión, ya que también pueden aumentar el riesgo de desarrollar hígado graso y otras complicaciones hepáticas. Otra herramienta importante es la vacunación contra algunas hepatitis virales.
¿Cuál es la situación de Argentina en relación a la hepatitis?
La hepatitis es la enfermedad más latente en Argentina. Según el Hospital Universitario Austral, “en nuestro país, aproximadamente, el 1% de la población está infectada crónicamente con Hepatitis C (HCV) y menos del 0,5% con Hepatitis B (HBV). Al igual que en otros países del mundo, hay zonas geográficas de mayor prevalencia, habiéndose identificado inclusive poblaciones con una tasa de prevalencia cercana al 5%“.
El Dr. Marcelo Silva, jefe de Hepatología Clínica del servicio de Hepatología y Trasplante Hepático del Hospital Universitario Austral (HUA), explicó que es importante tener en cuenta que en Argentina los contagios no se producen de igual forma que en los países de Estados Unidos y Europa. “En ellos, el uso de drogas intravenosas es la causa más frecuente. En la Argentina, por su parte, aunque el uso de drogas creció significativamente en la última década, la fuente de contagio más frecuente son los procedimientos médicos inseguros en el caso de la HCV, y la transmisión sexual en la HBV”, remarcó.
