
En un nuevo golpe contra las estructuras armadas ilegales, la Fiscalía General de la Nación logró que un juez de control de garantías impusiera medida de aseguramiento en centro carcelario contra Deinner Fabián Alvarado Salazar, señalado de suministrar drones a la comisión Ernesto ‘Che’ Guevara del ELN y de entrenar a sus integrantes en el uso de estos dispositivos con fines terroristas.
El caso, que se remonta a actividades investigativas iniciadas en 2022, deja al descubierto una modalidad que habría sido clave en varios ataques recientes contra la fuerza pública en el departamento de Arauca. De acuerdo con el ente acusador, el procesado no solo comercializaba estos equipos, sino que también los adaptaba y enseñaba a utilizarlos como artefactos de guerra.
“Actividades investigativas dejaron en evidencia el actuar ilegal de Deimer Fabián Alvarado Salazar, presunto responsable de proveer y capacitar sobre el manejo de drones a cabecillas e integrantes de la Comisión ‘Ernesto Che Guevara’ del ELN. La instrucción sobre el pilotaje de estos equipos y el diseño de mecanismos para la instalación de explosivos habría facilitado la ejecución de acciones terroristas contra bases militares y otras instalaciones oficiales en Arauca”, explicó Andrés Escobar López, director de la Unidad Especial de Investigación.
Según la Fiscalía, Alvarado Salazar habría asumido el rol de proveedor, programador e instructor de vehículos aéreos no tripulados (Vant), ocultando esta actividad mediante un negocio aparentemente legal de venta de tecnología para riego de agroquímicos, el cual promocionaba a través de redes sociales.

Uno de los hechos más graves atribuidos a esta red ocurrió en febrero pasado, cuando el Cantón Militar San Jorge, en Saravena, fue atacado con drones cargados con explosivos. La acción dejó como saldo dos oficiales de la Fuerza Aeroespacial Colombiana heridos y cuantiosos daños materiales.
“Uno de estos hechos, ocurrido el pasado 20 de febrero, cuando fue atacado con drones el cantón militar de San Jorge de Saravena. La acción violenta dejó dos oficiales de la Fuerza Aeroespacial Colombiana heridos y daños materiales. Esos aparatos también eran utilizados para vigilar los desplazamientos de las tropas del Ejército Nacional en diferentes municipios de ese departamento”, añadió Escobar López.
Durante las audiencias, la Fiscalía expuso la gravedad del caso y advirtió sobre el riesgo que implicaría dejar en libertad al procesado, teniendo en cuenta la continuidad de sus presuntas actividades ilícitas durante varios años.
“De permanecer el señor Alvarado Salazar en libertad, podría continuar su actividad económica, que es la de suministrar drones, pero capacitando con fines terroristas al ELN. Precisamente, estos drones los han cargado con explosivos para hacer más letales, causando daño no solamente a la Fuerza Pública, sino sembrando temor y zozobra en la población”, señaló el fiscal del caso.

Las pruebas presentadas incluyen testimonios que detallan cómo el señalado habría mantenido contacto directo con cabecillas del ELN, a quienes no solo entregaba los equipos, sino que también capacitaba en su manejo y mantenimiento.
“Humberto delegó a alias Mono para que aprendiera a manejar los drones, o sea, Deiner le enseñara a operar los drones. Ese día se mandaron a comprar dos teléfonos para darle uso en el manejo de los drones con una aplicación especial… Le pagaron ocho millones de pesos por cada uno y aparte eso se le pagó por la venida y la capacitación, dos millones”, relató el fiscal al citar una declaración jurada clave dentro del proceso.
De acuerdo con este testimonio, el procesado también habría diseñado mecanismos específicos para adaptar los drones al transporte de explosivos, perfeccionando con el tiempo su capacidad destructiva.
“Tengo conocimiento que debido al avance de la tecnología de los drones, se empezaron a incorporar drones con explosivos. Al principio hubo experimentos donde Deiner llevó como propuesta un dron con una correa para llevar granadas de mano… ya después los adecuó para que fueran explosivos, adecuados con cuatro seguros para que explotaran cuando tocaran suelo”, agregó.

Otro testimonio recopilado por la Fiscalía refuerza la hipótesis de que Alvarado Salazar era un actor clave dentro de esta estructura, reconocido por los integrantes del grupo armado como el encargado de todo lo relacionado con drones.
“En la organización todos lo reconocemos porque él es el encargado de capacitar, pilotear y arreglar todo lo que tiene que ver con drones. En varias ocasiones se quedaba varios días con los comandantes con la intención de enseñarles el manejo de los drones… yo sé que se utilizaban para hacer inteligencia y posteriormente bombardear instalaciones militares”, señaló otro declarante.
Tras su captura en Saravena, en un operativo en el que también fueron incautados equipos tecnológicos, un fiscal de la Unidad Especial de Investigación imputó a Alvarado Salazar el delito de concierto para delinquir agravado con fines de terrorismo. El procesado no aceptó los cargos.
Con esta decisión judicial, las autoridades buscan frenar una modalidad que, según las investigaciones, ha incrementado el poder ofensivo de grupos armados ilegales en regiones como Arauca, donde el uso de drones se ha convertido en una herramienta para ataques y labores de inteligencia contra la fuerza pública.

En un nuevo golpe contra las estructuras armadas ilegales, la Fiscalía General de la Nación logró que un juez de control de garantías impusiera medida de aseguramiento en centro carcelario contra Deinner Fabián Alvarado Salazar, señalado de suministrar drones a la comisión Ernesto ‘Che’ Guevara del ELN y de entrenar a sus integrantes en el uso de estos dispositivos con fines terroristas.
El caso, que se remonta a actividades investigativas iniciadas en 2022, deja al descubierto una modalidad que habría sido clave en varios ataques recientes contra la fuerza pública en el departamento de Arauca. De acuerdo con el ente acusador, el procesado no solo comercializaba estos equipos, sino que también los adaptaba y enseñaba a utilizarlos como artefactos de guerra.
“Actividades investigativas dejaron en evidencia el actuar ilegal de Deimer Fabián Alvarado Salazar, presunto responsable de proveer y capacitar sobre el manejo de drones a cabecillas e integrantes de la Comisión ‘Ernesto Che Guevara’ del ELN. La instrucción sobre el pilotaje de estos equipos y el diseño de mecanismos para la instalación de explosivos habría facilitado la ejecución de acciones terroristas contra bases militares y otras instalaciones oficiales en Arauca”, explicó Andrés Escobar López, director de la Unidad Especial de Investigación.
Según la Fiscalía, Alvarado Salazar habría asumido el rol de proveedor, programador e instructor de vehículos aéreos no tripulados (Vant), ocultando esta actividad mediante un negocio aparentemente legal de venta de tecnología para riego de agroquímicos, el cual promocionaba a través de redes sociales.

Uno de los hechos más graves atribuidos a esta red ocurrió en febrero pasado, cuando el Cantón Militar San Jorge, en Saravena, fue atacado con drones cargados con explosivos. La acción dejó como saldo dos oficiales de la Fuerza Aeroespacial Colombiana heridos y cuantiosos daños materiales.
“Uno de estos hechos, ocurrido el pasado 20 de febrero, cuando fue atacado con drones el cantón militar de San Jorge de Saravena. La acción violenta dejó dos oficiales de la Fuerza Aeroespacial Colombiana heridos y daños materiales. Esos aparatos también eran utilizados para vigilar los desplazamientos de las tropas del Ejército Nacional en diferentes municipios de ese departamento”, añadió Escobar López.
Durante las audiencias, la Fiscalía expuso la gravedad del caso y advirtió sobre el riesgo que implicaría dejar en libertad al procesado, teniendo en cuenta la continuidad de sus presuntas actividades ilícitas durante varios años.
“De permanecer el señor Alvarado Salazar en libertad, podría continuar su actividad económica, que es la de suministrar drones, pero capacitando con fines terroristas al ELN. Precisamente, estos drones los han cargado con explosivos para hacer más letales, causando daño no solamente a la Fuerza Pública, sino sembrando temor y zozobra en la población”, señaló el fiscal del caso.

Las pruebas presentadas incluyen testimonios que detallan cómo el señalado habría mantenido contacto directo con cabecillas del ELN, a quienes no solo entregaba los equipos, sino que también capacitaba en su manejo y mantenimiento.
“Humberto delegó a alias Mono para que aprendiera a manejar los drones, o sea, Deiner le enseñara a operar los drones. Ese día se mandaron a comprar dos teléfonos para darle uso en el manejo de los drones con una aplicación especial… Le pagaron ocho millones de pesos por cada uno y aparte eso se le pagó por la venida y la capacitación, dos millones”, relató el fiscal al citar una declaración jurada clave dentro del proceso.
De acuerdo con este testimonio, el procesado también habría diseñado mecanismos específicos para adaptar los drones al transporte de explosivos, perfeccionando con el tiempo su capacidad destructiva.
“Tengo conocimiento que debido al avance de la tecnología de los drones, se empezaron a incorporar drones con explosivos. Al principio hubo experimentos donde Deiner llevó como propuesta un dron con una correa para llevar granadas de mano… ya después los adecuó para que fueran explosivos, adecuados con cuatro seguros para que explotaran cuando tocaran suelo”, agregó.

Otro testimonio recopilado por la Fiscalía refuerza la hipótesis de que Alvarado Salazar era un actor clave dentro de esta estructura, reconocido por los integrantes del grupo armado como el encargado de todo lo relacionado con drones.
“En la organización todos lo reconocemos porque él es el encargado de capacitar, pilotear y arreglar todo lo que tiene que ver con drones. En varias ocasiones se quedaba varios días con los comandantes con la intención de enseñarles el manejo de los drones… yo sé que se utilizaban para hacer inteligencia y posteriormente bombardear instalaciones militares”, señaló otro declarante.
Tras su captura en Saravena, en un operativo en el que también fueron incautados equipos tecnológicos, un fiscal de la Unidad Especial de Investigación imputó a Alvarado Salazar el delito de concierto para delinquir agravado con fines de terrorismo. El procesado no aceptó los cargos.
Con esta decisión judicial, las autoridades buscan frenar una modalidad que, según las investigaciones, ha incrementado el poder ofensivo de grupos armados ilegales en regiones como Arauca, donde el uso de drones se ha convertido en una herramienta para ataques y labores de inteligencia contra la fuerza pública.
