Puerto España, 10 de abr (EFE).- Trinidad y Tobago, que mantuvo una conflictiva relación con el Gobierno venezolano de Nicolás Maduro, ha reconocido a Delcy Rodríguez como presidenta encargada y se prepara para enviar una delegación de alto nivel al país vecino.
El ministro trinitense de Relaciones Exteriores, Sean Sobers, afirmó en conferencia de prensa que este reconocimiento oficial de Rodríguez, que ha tardado varios meses, refleja la posición diplomática actual de Puerto España tras los cambios políticos ocurridos en Caracas a principios de este año.
Sobers señaló que «los lazos están mejorando día a día», aunque reconoció que persisten las tensiones con Venezuela ya que la primera ministra, Kamla Persad-Bissessar, continúa siendo persona non grata.
«Actualmente, esa es la postura del Congreso venezolano. Es un tema que también se está debatiendo», explicó el jefe de la diplomacia de Trinidad y Tobago.
A pesar de este asunto, Trinidad y Tobago planea enviar una delegación a Caracas en las próximas semanas, con el objetivo de impulsar las negociaciones sobre los recursos de hidrocarburos compartidos.
La composición del equipo no se ha revelado oficialmente pero fuentes gubernamentales indicaron a EFE que el ministro de Energía, Roodal Moonilal, formará parte de la misión. Aún no está claro si la primera ministra estará presente en la misma.
Esta iniciativa surge tras el anuncio de Persad-Bissessar esta semana de que el Gobierno pretende asegurar lo que describió como la «parte justa» del país en los recursos de petróleo y gas, en particular los vinculados a la Compañía Nacional de Gas (NGC, por sus siglas en inglés).
La primera ministra afirmó que su Gobierno está trabajando con socios internacionales, incluido Washington, para garantizar que Trinidad y Tobago se beneficie de estos acuerdos.
«En breve, una delegación diplomática partirá de Trinidad y Tobago hacia Venezuela para asegurar que recibamos la justa parte del petróleo y el gas que poseemos parcialmente a través de la NGC», declaró Persad-Bissessar.
En el centro de las conversaciones se encuentran proyectos energéticos clave, como los yacimiento Dragon y Loran-Manatee, ambos considerados fundamentales para la seguridad energética y la producción de gas natural licuado de Trinidad y Tobago.
Dragon, ubicado en aguas venezolanas pero cerca de la infraestructura energética de Trinidad y Tobago, ha sido identificado como una fuente potencial de suministro clave, mientras que Loran-Manatee se extiende a ambos lados de la frontera marítima entre los dos países.
El desarrollo de Dragon se ha retrasado repetidamente debido a las tensiones geopolíticas y las sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela.
Las relaciones entre Puerto España y Caracas han fluctuado a lo largo de los años, pero se han vuelto cada vez más tensas desde el regreso de Persad-Bissessar al poder.
Durante su anterior administración, de 2010 a 2015, el enfoque principal fue la cooperación energética pragmática. Se alcanzaron acuerdos con Hugo Chávez y Maduro para unificar yacimientos de gas transfronterizos, lo que permitió el desarrollo conjunto a pesar de las diferencias políticas.
Sin embargo, desde 2025, la relación ha virado hacia una postura más hostil después de que Persad-Bissessar se alineara estrechamente con los intereses estratégicos de Estados Unidos, incluyendo el apoyo a medidas de seguridad regional en el Caribe. EFE
Puerto España, 10 de abr (EFE).- Trinidad y Tobago, que mantuvo una conflictiva relación con el Gobierno venezolano de Nicolás Maduro, ha reconocido a Delcy Rodríguez como presidenta encargada y se prepara para enviar una delegación de alto nivel al país vecino.
El ministro trinitense de Relaciones Exteriores, Sean Sobers, afirmó en conferencia de prensa que este reconocimiento oficial de Rodríguez, que ha tardado varios meses, refleja la posición diplomática actual de Puerto España tras los cambios políticos ocurridos en Caracas a principios de este año.
Sobers señaló que «los lazos están mejorando día a día», aunque reconoció que persisten las tensiones con Venezuela ya que la primera ministra, Kamla Persad-Bissessar, continúa siendo persona non grata.
«Actualmente, esa es la postura del Congreso venezolano. Es un tema que también se está debatiendo», explicó el jefe de la diplomacia de Trinidad y Tobago.
A pesar de este asunto, Trinidad y Tobago planea enviar una delegación a Caracas en las próximas semanas, con el objetivo de impulsar las negociaciones sobre los recursos de hidrocarburos compartidos.
La composición del equipo no se ha revelado oficialmente pero fuentes gubernamentales indicaron a EFE que el ministro de Energía, Roodal Moonilal, formará parte de la misión. Aún no está claro si la primera ministra estará presente en la misma.
Esta iniciativa surge tras el anuncio de Persad-Bissessar esta semana de que el Gobierno pretende asegurar lo que describió como la «parte justa» del país en los recursos de petróleo y gas, en particular los vinculados a la Compañía Nacional de Gas (NGC, por sus siglas en inglés).
La primera ministra afirmó que su Gobierno está trabajando con socios internacionales, incluido Washington, para garantizar que Trinidad y Tobago se beneficie de estos acuerdos.
«En breve, una delegación diplomática partirá de Trinidad y Tobago hacia Venezuela para asegurar que recibamos la justa parte del petróleo y el gas que poseemos parcialmente a través de la NGC», declaró Persad-Bissessar.
En el centro de las conversaciones se encuentran proyectos energéticos clave, como los yacimiento Dragon y Loran-Manatee, ambos considerados fundamentales para la seguridad energética y la producción de gas natural licuado de Trinidad y Tobago.
Dragon, ubicado en aguas venezolanas pero cerca de la infraestructura energética de Trinidad y Tobago, ha sido identificado como una fuente potencial de suministro clave, mientras que Loran-Manatee se extiende a ambos lados de la frontera marítima entre los dos países.
El desarrollo de Dragon se ha retrasado repetidamente debido a las tensiones geopolíticas y las sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela.
Las relaciones entre Puerto España y Caracas han fluctuado a lo largo de los años, pero se han vuelto cada vez más tensas desde el regreso de Persad-Bissessar al poder.
Durante su anterior administración, de 2010 a 2015, el enfoque principal fue la cooperación energética pragmática. Se alcanzaron acuerdos con Hugo Chávez y Maduro para unificar yacimientos de gas transfronterizos, lo que permitió el desarrollo conjunto a pesar de las diferencias políticas.
Sin embargo, desde 2025, la relación ha virado hacia una postura más hostil después de que Persad-Bissessar se alineara estrechamente con los intereses estratégicos de Estados Unidos, incluyendo el apoyo a medidas de seguridad regional en el Caribe. EFE
