
La declaración del acusado incluyó la afirmación de que la denuncia se había producido por influencia de la madre de la menor, quien desconocía la existencia de la relación entre ambos. El hombre aseguró durante su intervención judicial que nunca había forzado a la adolescente y que la relación mantenida desde hacía tiempo era de carácter sentimental y consentida. Según publicó ElDiario.es, durante el juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares, el acusado insistió en que en ningún momento ejerció violencia o coacción sobre la menor.
La acusación de la Fiscalía se basa en hechos que, según su escrito, tuvieron lugar entre agosto de 2021 y mayo de 2022, cuando el procesado contactó con la víctima, de 13 años en ese momento, a través de una red social popular. ElDiario.es detalló que, pese a tener conocimiento de la corta edad de la menor, el acusado mantuvo la comunicación con ella y, posteriormente, le ofreció su ayuda para resolver deberes de inglés.
El fiscal sostiene que, en mayo de 2022, el acusado invitó a la menor a su domicilio, ubicado en Palma, aprovechando la excusa del apoyo escolar. Según el relato recogido por ElDiario.es, después de terminar con los deberes, el hombre inició una serie de tocamientos a la menor y luego habría cometido una violación. El testimonio de la víctima, presentada por el Ministerio Público, señala que los hechos afectaron gravemente su bienestar psicológico, lo que la llevó a contar lo ocurrido a su madre aproximadamente un mes después.
Una vez conocida la situación, la madre y la menor formularon la denuncia ante la Policía Nacional. ElDiario.es reportó que la investigación partió de la declaración de la víctima y de pruebas que situaron los contactos y encuentros entre la menor y el acusado. El fiscal solicitó una condena de siete años de prisión para el hombre bajo la acusación de un delito de abuso sexual. Además, requirió el pago de una indemnización de 4.000 euros en favor de la menor por los daños psicológicos sufridos.
Durante el desarrollo del juicio, el acusado reiteró que nunca existió coacción ni violencia, y que «no ha habido una sola vez que la haya forzado». ElDiario.es incluyó la declaración textual del procesado, quien defendió que la supuesta relación mantenida era conocida únicamente por los involucrados y alejó la existencia de presiones o amenazas durante los encuentros.
La fiscalía fundamentó su acusación en la diferencia de edad y en la incapacidad legal de la menor para consentir actos sexuales, señalando que el hombre aprovechó la situación de vulnerabilidad y el entorno privado para mantener relaciones no permitidas por la ley. ElDiario.es señaló que el escrito de la acusación hace énfasis en que el acusado tenía pleno conocimiento de la edad de la adolescente en el momento de los hechos.
El caso expuesto ante la Audiencia Provincial de Baleares continúa estando centrado en la valoración de las pruebas testimoniales, periciales y las declaraciones ofrecidas por la víctima, el acusado y otros intervinientes. Según consignó ElDiario.es, la defensa del procesado ha fundamentado sus argumentos en la existencia de consentimiento y en la ausencia de coacción, mientras que la fiscalía sostiene que la relación sexual, por la edad de la menor, constituye ilícito penal aunque medie un aparente acuerdo entre ambos.
El proceso judicial queda ahora pendiente de la decisión de los magistrados sobre la culpabilidad y la posible condena, en función de la valoración de la prueba y la interpretación de los hechos ocurridos entre agosto de 2021 y mayo de 2022, conforme a lo documentado por ElDiario.es.
