
Latas, botellas plásticas, envases de foam, bolsas, restos de muebles, llantas, electrodomésticos, neveras, plásticos y accesorios de autos, entre otros, eran parte del panorama de una playa de la ciudad de Panamá.
Eran tantos, que una vez recogidos pesaron 27 toneladas de desperdicios que afectaban la flora, la fauna y el entorno marino en el área del Mirador de Las Aves, en Costa del Este.
Ante esta realidad, cientos de voluntarios, organizaciones ambientales y grupos estudiantiles participaron en una jornada de limpieza de playa, tendiente a sensibilizar a la ciudadanía sobre lo que representa la mala disposición de los desechos.
Y, de paso, mostrar la amenaza que esto representa para el ambiente, especialmente para los ecosistemas marinos.
El llamado a la ciudadanía es simple: “a tomar conciencia sobre el daño que estamos causando al planeta cuando no depositamos correctamente la basura”, comentó el ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro.

“Por favor, paremos todos de botar la basura donde nos da la gana de manera irresponsable, pues estamos contaminando nuestros ríos, mares y playas, y afectando gravemente la salud de las personas, la fauna y los ecosistemas marinos”, agregó el ministro.
Navarro hizo un “llamado a todos los ciudadanos” para que depositen la basura en su lugar y limpien ríos y playas en todo Panamá”.
Estos trabajos de recolección de desechos deben ir acompañados de una mayor conciencia ambiental por parte de la población, manifestó por su parte Ovil Moreno, director de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario.
Dijo que la mala disposición de la basura continúa siendo uno de los principales desafíos que enfrenta la entidad que dirige, por lo que la ciudadanía debe colaborar evitando arrojar basura en calles, ríos y espacios públicos.
“Cada bolsa de basura, electrodoméstico o residuo que se bota de manera criminal en ríos y quebradas contamina el agua, destruye hábitats naturales y pone en peligro a miles de especies marinas y terrestres, representando una amenaza grave para nuestros ecosistemas, para nuestra salud y para nuestro océano”, comentó el ministro Navarro.

Como parte de la jornada de recolección de desechos, en la comarca indígena de Guna Yala se logró recolectar aproximadamente 80 libras de plástico.
La bióloga de la la comunidad de Masargandub, Edigibali López, se refirió al valor de estas jornadas de limpieza, como una manera de fomentar una cultura de respeto hacia la naturaleza.
Masargandub es una isla de 34 hectáreas ubicada en el archipiélago de Guna Yala, antes llamado San Blas, a donde anualmente cientos de tortugas Carey acuden a desovar en sus playas.
López insistió en la necesidad de continuar con las jornadas de limpieza para garantizar la protección de la biodiversidad y el bienestar de las comunidades, informó el Ministerio de Ambiente.
Las autoridades ambientales adelantaron que generalmente durante las jornadas de recolección de desechos que promocionan y realizan en varias partes del país se abren espacios de capacitación, enfocados en la conservación del ambiente, en hacer conciencia sobre la educación ambiental, en el manejo adecuado de residuos y en la importancia de preservar los ecosistemas costeros.

Latas, botellas plásticas, envases de foam, bolsas, restos de muebles, llantas, electrodomésticos, neveras, plásticos y accesorios de autos, entre otros, eran parte del panorama de una playa de la ciudad de Panamá.
Eran tantos, que una vez recogidos pesaron 27 toneladas de desperdicios que afectaban la flora, la fauna y el entorno marino en el área del Mirador de Las Aves, en Costa del Este.
Ante esta realidad, cientos de voluntarios, organizaciones ambientales y grupos estudiantiles participaron en una jornada de limpieza de playa, tendiente a sensibilizar a la ciudadanía sobre lo que representa la mala disposición de los desechos.
Y, de paso, mostrar la amenaza que esto representa para el ambiente, especialmente para los ecosistemas marinos.
El llamado a la ciudadanía es simple: “a tomar conciencia sobre el daño que estamos causando al planeta cuando no depositamos correctamente la basura”, comentó el ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro.

“Por favor, paremos todos de botar la basura donde nos da la gana de manera irresponsable, pues estamos contaminando nuestros ríos, mares y playas, y afectando gravemente la salud de las personas, la fauna y los ecosistemas marinos”, agregó el ministro.
Navarro hizo un “llamado a todos los ciudadanos” para que depositen la basura en su lugar y limpien ríos y playas en todo Panamá”.
Estos trabajos de recolección de desechos deben ir acompañados de una mayor conciencia ambiental por parte de la población, manifestó por su parte Ovil Moreno, director de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario.
Dijo que la mala disposición de la basura continúa siendo uno de los principales desafíos que enfrenta la entidad que dirige, por lo que la ciudadanía debe colaborar evitando arrojar basura en calles, ríos y espacios públicos.
“Cada bolsa de basura, electrodoméstico o residuo que se bota de manera criminal en ríos y quebradas contamina el agua, destruye hábitats naturales y pone en peligro a miles de especies marinas y terrestres, representando una amenaza grave para nuestros ecosistemas, para nuestra salud y para nuestro océano”, comentó el ministro Navarro.

Como parte de la jornada de recolección de desechos, en la comarca indígena de Guna Yala se logró recolectar aproximadamente 80 libras de plástico.
La bióloga de la la comunidad de Masargandub, Edigibali López, se refirió al valor de estas jornadas de limpieza, como una manera de fomentar una cultura de respeto hacia la naturaleza.
Masargandub es una isla de 34 hectáreas ubicada en el archipiélago de Guna Yala, antes llamado San Blas, a donde anualmente cientos de tortugas Carey acuden a desovar en sus playas.
López insistió en la necesidad de continuar con las jornadas de limpieza para garantizar la protección de la biodiversidad y el bienestar de las comunidades, informó el Ministerio de Ambiente.
Las autoridades ambientales adelantaron que generalmente durante las jornadas de recolección de desechos que promocionan y realizan en varias partes del país se abren espacios de capacitación, enfocados en la conservación del ambiente, en hacer conciencia sobre la educación ambiental, en el manejo adecuado de residuos y en la importancia de preservar los ecosistemas costeros.
