El auge de las ficciones verticales llegó a la Argentina y, entre nuevas plataformas y producciones hechas para ver en el celular, Telefe Studios eligió a Wanda Nara y a Maxi López -cuya dinámica de expareja fue la revelación de la última edición de MasterChef Celebrity– para protagonizar Triángulo amoroso, su primera incursión en este fenómeno que se originó en China y ya es viral en todo el mundo. LA NACION tuvo acceso exclusivo a la segunda jornada de grabación -de los cuatro días que duró el rodaje- durante una tarde de abril, antes de que la conductora emprendiera su viaje a Uruguay, donde actualmente está haciendo su primera película para cine, la comedia romántica titulada ¿Querés ser mi hijo?

“¡Tiene que volver la ficción!”, dice Nara, entusiasmada, mientras repasa la letra dentro de una oficina vidriada del edificio corporativo de Telefe, en Martínez, donde están grabando escenas que corresponden a la ardua negociación de un contrato. “Son unos privilegiados, todos quieren ver y saber sobre la serie”, acota López a este equipo. Junto a ellos están Georgina Barbarossa, Pachu Peña, César Bordón y Sebastián Presta. En otra sala, Débora Nishimoto y Lautaro Rodríguez aguardan su turno para entrar en acción.
Nara y López se interpretan a sí mismos en esta producción, cuya trama gira en torno a su decisión de protagonizar una innovadora novela. El conflicto se desata cuando descubren en sus contratos una cláusula que los obliga a besarse. “Lo que parecía un detalle menor desencadena tensiones, intensas negociaciones y un escándalo mediático creciente que pone en riesgo la continuidad del proyecto, desdibujando los límites entre la ficción y la realidad”, reza la sinopsis oficial de esta historia que se estrena el próximo lunes 11 y podrá verse en todas las redes de Telefe (Instagram, TikTok, Facebook y YouTube) y también en el canal, después de la emisión de Pasapalabra.

El desafío actoral de Wanda Nara y Maxi López
Para su incursión en la ficción, Wanda y Maxi recibieron entrenamiento por parte de una coach actoral de Telefe. “Ella está todo el tiempo con nosotros”, dice la conductora a LA NACION entre escenas, con su vaso de Hello Kitty en mano. “Me preparé bastante porque a mí me cuesta mucho concentrarme, así que tuve que trabajar en eso”, reconoce al ser consultada sobre la mayor dificultad a la que se enfrenta en este nuevo desafío. “Con Maxi nos ayudamos a mantener la concentración porque hay momentos tensos en la ficción”, agrega. En la misma línea, el exfutbolista remarca: “Nada de improvisar, tuve que estudiar mucho porque tengo que estar a la altura”.
La experiencia del equipo que los acompaña también es otro pilar importante en la dinámica de la serie. “Buscamos adrede rodearlos de la mejor manera posible con actores que para mí son de primerísimo nivel, profesionales y un gran equipo técnico. Además, a ellos se los preparó mucho también, no es que solamente los rodeamos, sino que también trabajaron muy fuerte con nuestra coach”, explica a este medio Diego Núñez, el productor ejecutivo de la ficción vertical, que viene de estar al mando en La Voz Argentina.
“El guion también fue un poco armado y escrito a medida de ellos, como para que después la cosa funcionara y fluyera y fuera una experiencia placentera para ellos y no algo tan complicado de hacer, pero se entregaron al proceso y le metieron un montón”, agrega sobre cómo fue trabajar con Wanda Nara y Maxi López.

“Gratamente sorprendidos”
“Estamos súper felices. Es un elenco divino, con compañeros súper generosos que trabajan hace muchos años en esto y nos ayudan, estoy muy contenta”, dice la conductora. De hecho, Pachu Peña señala que los dos protagonistas están “muy bien y muy sueltos”, algo en lo que coincide la coach actoral.

Por su parte, César Bordón admite tener un cariño especial por López -aunque recién se conocieron para hacer la serie- porque ambos son hinchas de River: “Tiene muy buena onda, está muy ávido de aprender y de meterse en el medio. La verdad es que estoy muy sorprendido, gratamente sorprendido, así que espero que salga muy bien”.
¿Qué tanto de la vida del exmatrimonio hay en esta historia? “Bueno, a veces la vida real supera a la propia ficción. Hay un poco de todo, pero es todo ficción”, asegura Nara.

Quién es quién en Triángulo amoroso
Georgina Barbarossa personifica a la abogada de Wanda, una versión libre que la actriz hace de Ana Rosenfeld, la representante legal de Nara en la vida real. “Este es un personaje chiquito, es una participación que me encanta y me divierte. A mí me dicen de hacer ficción e inmediatamente digo que sí, no lo dudo”, dice la conductora a este medio y reconoce que tuvo que aggiornarse “para saber qué era esto de una ficción vertical”.

“La verdad es que me encantó, yo me adapto a todo. Con tal de que haya ficción, estoy fascinada de que se vuelvan a hacer estas cosas. Imaginate que soy actriz, quiero actuar, aunque también estoy feliz haciendo mi programa, por supuesto”, agrega quien está el frente de A la Barbarrosa, el ciclo por el que está nominada a los Martín Fierro de la televisión abierta.
Completan el elenco César Bordón, que interpreta a un gerente de marketing; Sebastián Presta, que hace de productor; Eugenia Guerty es la directora de la novela dentro de la ficción vertical; Clara Kovacic da vida a Daniela Christiansson, la mujer de Maxi López; Lautaro Rodríguez es un falso futbolista -en realidad es un actor- que extorsiona a los protagonistas; Pachu Peña se pone en la piel del abogado de López (y se pasea serio por los pasillos de Telefe, vestido de traje, muy metido en su personaje); Lucas Spadafora; Yanina Latorre hace de sí misma y tiene como panelista a Nora Colosimo, la madre de Wanda.

Mucha curiosidad se generó en torno a la participación de Débora Nishimoto (conocida popularmente como “La China” de la serie Envidiosa) ya que, según trascendió, encarnaría a Eugenia “China” Suárez. Ella adelantó a LA NACION que su personaje es la hija del productor que financia la novela ficticia de Wanda Nara y Maxi López. “Ella es actriz y pone como condición trabajar en la serie. Es un personaje divertido de hacer”, explica. “¿Hay alguna cuestión romántica involucrada?”, quiso saber este medio. “Puede ser, no vamos a spoilear”, responde ella amablemente mientras espera para conocer al equipo y rodar sus primeras escenas.
¿Cómo se hace una ficción vertical?
“Es una experiencia que para nosotros está buenísima. Es un género nuevo y es súper interesante porque te implica un montón de desafíos: hay que pensar cómo hacer las cosas desde lo técnico, porque se graba de otra manera, hasta lo dramático. Es otro tipo de guion porque los capítulos son cortos y todo tiene que ir rápido, necesitás diferentes remates y ganchos”, señala Diego Núñez.
El productor cuenta que, para incursionar en una ficción vertical, tuvieron que repensar los procesos en general: cómo se hace, cómo funciona, fijar la cantidad de días de rodaje y un montón de preguntas a las que antes ya conocían las respuestas. “Eso es lo más lindo, en un medio en donde uno creería que ya sabemos cómo son las cosas, de repente aparece algo nuevo que implica repensar las formas de hacer todo”, destaca. “Hay un montón de ingredientes que son los mismos, pero la forma en la que interactúan esos ingredientes es bien diferente e implicó un desafío bastante grande, sobre todo a la hora de confeccionar el guion”.

Las cámaras que usaron para hacer Triángulo amoroso son las FX3, y todo se graba en 4K y directamente en vertical, en formato 9:16. “El encuadre es diferente, visualmente contás otra cosa. Por ejemplo, parece una tontería, pero es gracioso porque ahora, de repente, en los encuadres la gente tiene piernas enteras y pies, que en horizontal por lo general no se veían”.
El contenido que se genera para las redes sociales es otra pieza esencial del entramado: “Hoy es algo fundamental y se hace en paralelo mientras grabamos la serie. Estamos haciendo una escena y vemos cuándo entra el fotógrafo para sacar la foto de prensa y el equipo de redes para hacer contenido”.
Y, no menos trascendente, la importancia para el canal de mantener su ADN dentro de este nuevo universo. “Para nosotros, esa identidad es muy importante. Telefe es una marca y un canal con una identidad muy marcada, con nuestro público de muchos años. Entonces, eso no lo podíamos traicionar“, concluye Núñez.
