Coordinado a través de la Asociación Civil Todos al Agua, el emprendimiento capacita a jóvenes con discapacidad en el oficio de la pastelería y la panificación. Buscan sumar comercios locales para expandir su red de distribución.

Con el firme propósito de fusionar capacitación laboral, soberanía alimentaria e inclusión social, se consolida en la ciudad el proyecto gastronómico “Flor de Pan, huerta y panificados”. Se trata de una iniciativa impulsada por la articulación de la Asociación Civil Todos al Agua, mediante la cual un grupo de jóvenes con discapacidad participa activamente de la elaboración y comercialización de una amplia variedad de productos aptos para celíacos (sin TACC), abriéndose camino en el ámbito de la inserción laboral formal.
El emprendimiento tiene su base operativa en las instalaciones del Centro Integral de Prevención “El Samaritano”, ubicado en el Barrio Puerto. Allí, los jóvenes vinculados a la escuela municipal reciben formación técnica especializada y llevan adelante jornadas de producción bajo un esquema de trabajo sumamente organizado.
De las capacitaciones a la cocina propia
Al frente de la propuesta se encuentra Sabrina Klink, quien detalló los orígenes y el rápido crecimiento que ha tenido la iniciativa en el último tiempo:
“Arrancamos en noviembre pasado, principalmente con las capacitaciones orientadas a la panificación sin TACC. Hoy, afortunadamente, ya contamos con una cocina propia totalmente equipada para la producción destinada a la venta al público”.
La oferta de «Flor de Pan» abarca desde panes, pizzetas y empanadas hasta opciones dulces como cookies, pastafrolas y alfajores. La dinámica interna se organiza en grupos reducidos que trabajan de manera rotativa durante la semana, concentrando los días de mayor elaboración los viernes y sábados con el objetivo de garantizar la frescura de los productos que luego se comercializan.
Actualmente, los productos se pueden encontrar regularmente los fines de semana y feriados en la Feria 4 Estaciones del Parque Miguel Lillo (en la intersección de las avenidas 10 y 91). Asimismo, el proyecto ha logrado expandirse a otros puntos de distribución como el Colegio Nacional, el espacio «Marcelo» y dos o tres almacenes de barrio que reciben la mercadería bajo el formato de consignación.
Historias de superación y primer empleo
El impacto más significativo de “Flor de Pan” se evidencia en la experiencia en primera persona de sus operarios, para quienes este espacio representa una valiosa escuela de vida y autonomía.
Para Iván, de 19 años, la propuesta constituye su primer empleo formal. “Tenía algunos conocimientos por la actividad de mi papá, que trabaja haciendo tapas de empanadas y pizzas, pero acá aprendí a elaborar con harina sin TACC, que es muy distinta por la falta de gluten: no es tan elástica y es un poco más seca. Me gusta mucho lo que hago y cada día voy sumando más experiencia”, relató entusiasmado.
Por su parte, Franco, otro de los jóvenes que integra las cuadrillas de elaboración junto a sus compañeros Mati, Jas, Shani y Franco, ponderó la oportunidad de descubrir una nueva vocación: “He tenido otros trabajos anteriormente, pero nunca había estado vinculado a la panificación ni a la cocina. La verdad es que es una experiencia muy linda y disfruto mucho de venir”.
Convocatoria a comercios locales
Hacia el cierre, Klink expresó un profundo agradecimiento a la profesora Débora Díaz por convocarla para liderar el taller, a la Asociación Civil Todos al Agua por el financiamiento y soporte técnico de la cocina, al Centro “El Samaritano” por ceder el espacio físico, a Camila Bianchi y a las familias de los jóvenes que acompañan diariamente el proceso formativo.
Con el objetivo puesto en el mediano plazo, los referentes de “Flor de Pan” destacaron que la meta actual es ampliar la red de bocas de expendio en Necochea y Quequén. Por este motivo, invitan a dueños de almacenes, dietéticas, mercados y despensas interesados en incorporar stock sin TACC a comunicarse formalmente al teléfono 2262-50-9574 para coordinar la distribución de los productos y colaborar activamente con este círculo virtuoso de economía social e inclusión.