Tras una reunión de la Comisión de Transporte, el concejal Julián Kristiansen confirmó que no se modificará el cálculo tarifario actual y ratificó que el valor del boleto debe seguir bajo el sistema de autorregulación técnica.

La Comisión de Transporte del Concejo Deliberante local llevó adelante una nueva reunión de trabajo clave en la que se abordó de forma directa la solicitud presentada por la empresa prestataria del servicio de transporte público de pasajeros. La firma concesionaria pretendía una modificación sustancial en la base de cálculo de la fórmula polinómica vigente para forzar una fuerte actualización de la tarifa, con estimaciones que buscaban elevar el valor del boleto a cifras de entre $1.900 y $2.400.
Sin embargo, tras un exhaustivo análisis técnico y legislativo, los integrantes de la comisión emitieron un despacho unánime en el que rechazaron de plano la solicitud empresarial, decidiendo sostener el esquema actual. El presidente de la Comisión de Transporte, el concejal Julián Kristiansen, fue tajante al respecto: «Ya hay una fórmula polinómica funcionando. Acordamos entre todos que no se va a modificar el sistema». El edil recordó que desde el año 2024 rige esta modalidad, la cual reemplazó las viejas discusiones arbitrarias que se daban en el recinto para determinar el costo del pasaje.
El impacto de los costos y la crisis laboral del sector
Durante el debate interno se evaluó la compleja coyuntura que rodea al servicio, marcada por el incremento constante del combustible en plazos breves de tiempo y las recientes paritarias del sector. Kristiansen subrayó que esta presión de costos generó paralelamente un severo conflicto laboral interno en la prestataria, provocando que los trabajadores de colectivos no estén percibiendo sus sueldos en tiempo y forma.
Posteriormente, los concejales convocaron al director general de Transporte de la comuna, Facundo Croci, quien ratificó de manera formal la postura del Departamento Ejecutivo. Desde el gobierno local coincidieron plenamente con los legisladores en que la fórmula polinómica es la herramienta técnica adecuada y que se encuentra funcionando de forma correcta, desestimando cualquier retoque discrecional.
Plazos administrativos y autorregulación del sistema
Al analizar el reclamo de la empresa, Kristiansen aclaró que la problemática actual no obedece a fallas del sistema informático o matemático, sino a un delay netamente administrativo propio de los plazos de implementación vigentes. «El problema es que cuando se produce un aumento de alguna variable económica, el impacto se ve reflejado e implementado efectivamente en la tarifa a los 40, 45 o casi 60 días posteriores», explicó.
Para finalizar, el titular de la bancada legislativa fundamentó la inconveniencia de intervenir políticamente en el cuadro de tarifas externo: «No solucionaría absolutamente nada que nosotros hoy aumentáramos un boleto de colectivo por fuera del sistema. No sabemos en cuánto va a terminar cerrando la fórmula polinómica dentro de poco tiempo, cuando se autorregulen de forma automática todas esas variables», concluyó Kristiansen, ratificando la plena vigencia de la ordenanza reguladora.
