En un encuentro con el intendente Arturo Rojas, la cooperadora del nosocomio confirmó que la obra civil está próxima a concluir. Además, se proyecta el traslado de la sala de Neurodesarrollo para optimizar la atención infantil.

El fortalecimiento del sistema de salud pública en el distrito sumó un avance significativo tras la reunión mantenida entre el intendente municipal, Arturo Rojas, la secretaria de Salud, Andrea Perestiuk, y los referentes de la Asociación Civil “Fomento por la Salud del Hospital Irurzun”. El eje central del encuentro fue la finalización de la obra de infraestructura necesaria para la instalación del nuevo grupo electrógeno, un equipamiento vital para garantizar el servicio eléctrico ante cualquier eventualidad.
Desde la cooperadora indicaron que la obra civil se encuentra a tan solo una semana de su culminación. Esta etapa, financiada por la asociación, consistió en la construcción de una sala de 88 metros cuadrados que albergará no solo el generador provisto por la Municipalidad y sus tableros correspondientes, sino también un nuevo espacio adecuado para la gestión de residuos patogénicos.
Modernización y repotenciación
La nueva estructura no solo responde a una urgencia inmediata, sino que ha sido proyectada con una visión de futuro. Según explicaron Jorge Salazar y Carlos Orcoyen, integrantes de la cooperadora, la instalación de los tableros permitirá, en una etapa posterior, realizar una repotenciación integral de la red eléctrica del hospital, lo que facilitará la incorporación de nueva tecnología y equipamiento médico.
Por su parte, Alicia Ortiz, también miembro de la asociación, se mostró satisfecha con el avance de los tiempos: “Vinimos a preguntarle al intendente dónde estábamos parados y nos vamos muy conformes. Nosotros encaramos la obra civil y la Municipalidad aporta el grupo electrógeno”, destacó.
Mejoras en el área de Neurodesarrollo
Otro de los puntos destacados de la reunión fue el proyecto para trasladar la sala de Neurodesarrollo. Actualmente, este sector funciona en cercanías del lavadero y el área de mantenimiento, una ubicación que genera ruidos molestos que dificultan la atención especializada de los niños.
El plan contempla mudar la sala al sector delantero del hospital, cerca del laboratorio, donde se brindará un entorno más silencioso y adecuado para la atención de pacientes con autismo. “Se atenderá a los chicos separado del resto del hospital, como corresponde para su tratamiento”, precisaron desde la entidad.
Sentido de pertenencia y apoyo comunitario
Finalmente, las autoridades y los referentes civiles coincidieron en resaltar el compromiso del personal de salud de Quequén y el constante apoyo de los vecinos. La transparencia en la ejecución de las obras ha fomentado una mayor predisposición de la ciudadanía para colaborar con la cooperadora. «Nos da alegría cuando se remarca la buena atención; los trabajadores del hospital tienen mucho sentido de pertenencia», concluyeron los referentes de la Asociación Civil.
