El presidente de la Sociedad Rural de Necochea advirtió sobre las millonarias pérdidas para el sector productivo y la cadena logística tras más de diez días de inactividad por el reclamo tarifario.

En el marco de un conflicto que ya supera los diez días de duración, el presidente de la Sociedad Rural de Necochea, Eugenio Cardenau, manifestó su profunda preocupación por la medida de fuerza que mantienen los transportistas de granos en la región. Durante una entrevista concedida a El Ciudadano, el dirigente ruralista no ahorró críticas hacia la modalidad del reclamo, definiéndolo como un «paro salvaje» que afecta directamente la operatividad del puerto local.
Cardenau señaló que la situación es especialmente crítica dado que el conflicto coincide con el pico de la cosecha, momento en el que la fluidez logística es determinante para el sector agropecuario. «Ya lleva más de diez días y la verdad que es tremendo que en plena cosecha sigamos con este paro», expresó el titular de la Rural.
Impacto en la cadena y costos adicionales
El dirigente detalló que las consecuencias económicas son «enormes desde todo punto de vista» y afectan a múltiples actores:
- Camioneros: Advirtió que los propios trabajadores del transporte sufren el impacto al no poder facturar por sus servicios durante el tiempo que dura la medida.
- Productores: Si bien cuentan con la herramienta de los silobolsas para el almacenaje, esto implica un costo adicional enorme que deben absorber.
- Logística Marítima: Cardenau remarcó que hay entre 10 y 15 barcos esperando para cargar en la rada de Puerto Quequén, lo que genera penalidades y costos logísticos altísimos.
Un reclamo focalizado
Uno de los puntos en los que más insistió Cardenau es en el carácter localizado del conflicto. Según el dirigente, Puerto Quequén es el único lugar donde la medida de fuerza persiste, mientras que en el resto de las terminales portuarias del país la actividad se desarrolla con normalidad.
«Todo se puede discutir: el tema de las tarifas, el aumento del gasoil… pero continuar con esta medida parece insólito», afirmó, subrayando que esta situación proyecta una «imagen malísima a nivel mundial» del puerto local. Finalmente, vinculó la falta de inversiones y empleo en el país con la inseguridad jurídica y logística que generan este tipo de medidas de fuerza prolongadas.
