La selección brasileña perdió encanto futbolístico en los últimos años, pero para anunciar a los 26 jugadores que la representarán en el inminente Mundial se montó un espectáculo musical y artístico de una hora como si atravesara por el mejor de los tiempos. Que el espíritu del jogo bonito nunca falte pareció ser el lema del acto. Fue un culto al pasado glorioso y una invitación al optimismo y a dejar volar la ilusión.
“¡Pueden creerlo, se viene el hexa!“, proclamó Samir Xaud, presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), desde el escenario del Museu da Amanhã, Río de Janeiro, donde se creó una expectativa inusitada durante toda la tarde del lunes para develar, en la voz de Carlo Ancelotti, la gran incógnita: si Neymar, ausente en la canarinha desde octubre de 2023, cuando se rompió los ligamentos cruzados y el menisco de rodilla en el Centenario, jugará su cuarta copa del mundo.
“Ahora viene lo más bonito: los atacantes”, dijo Ancelotti, como un maestro de ceremonia que sabe administrar el suspenso, sin necesidad de dominar a la perfección el portugués. Ya había anunciado a los tres arqueros, a los nueve defensores y a los cinco mediocampistas. A los delanteros los mencionó por orden alfabético: Endrick, Martinelli, Igor Thiago, Luiz Henrique, Matheus Cunha, Neymar… Faltaban tres apellidos, pero el DT italiano tuvo que hacer una pausa porque se produjo una explosión de júbilo en el recinto, donde había periodistas acreditados de 14 países, invitados y allegados. Al streaming en YouTube de CBF TV estaban conectados 205.000 usuarios.
É A LISTA DO CORAÇÃO! É A LISTA DO BRASIL! 🇧🇷
Não são apenas 26 nomes. São 26 corações que sonharam com esse momento.
VAMOS EM BUSCA DA SEXTA ESTRELA! 🌟⭐🏆#BateNoPeito
ISSO É BRASIL! pic.twitter.com/1MRWJyG9ug
— brasil (@CBF_Futebol) May 18, 2026
Neymar recibió la confirmación oficial de la convocatoria en su casa en un condominio en Santos, junto a su familia y amigos, con un montón de fanáticos en la calle que celebraron como si hubiera convertido un gol. Por la mañana, el delantero se había sometido a controles médicos ordenados por la CBF, comunes a todos los integrantes de la prelista de 55 jugadores. Neymar finalizó con algunas molestias físicas el domingo, en la derrota ante Curitiba por 3-0, y se estima que el miércoles no enfrentará a San Lorenzo por la Copa Sudamericana.
En los diez partidos, entre eliminatorias y amistosos, que Ancelotti lleva al frente de Brasil, nunca había citado a Neymar. En la conferencia de prensa, el entrenador justificó su decisión: “Evaluamos que Neymar jugó con continuidad en el último tiempo, con buena condición física. Sirven su experiencia y la aceptación que tiene en el grupo. Tiene las mismas posibilidades que todos: jugar o estar en el banco. Tendrá el mismo lugar que el resto de los jugadores. Lo imagino como un atacante más centralizado. No lo elegimos porque puede ser un buen suplente, lo elegimos porque creemos que puede ser importante en el tiempo que le toque jugar, sean cinco, 30 o 90 minutos».
Ancelotti, que había llegado al Museu da Amanhã escoltado por una custodia como si fuera un jefe de Estado, se esforzó por transmitir que el llamado a Neymar no debe interpretarse como una concesión a la estrella que fue y desde hace tiempo emite destellos aislados, limitado por continuas lesiones -entre diciembre y febrero estuvo inactivo por una artroscopia en la rodilla izquierda- y un ritmo de vida en el que no se priva de placeres que suelen estar vedados para los deportistas de élite.
A los 34 años, Ney disputará el cuarto mundial, competencia que le trajo más sinsabores que satisfacciones. En el primero, en 2014, una durísima embestida desde atrás a la altura de la cintura del colombiano Zúñiga lo dejó al margen de las semifinales que Brasil perdió 7-1 ante Alemania. En 2018 fue la eliminación frente a Bélgica en los cuartos de final. Y en 2022, ausente en dos cotejos de la etapa de grupos por una lesión en un tobillo, chocó contra Croacia en la definición por penales en los cuartos de final.
La inclusión o no de Neymar dividió al ambiente futbolístico brasileño. La mayor oposición estuvo entre parte del público y de la prensa, ya que consideran que su rendimiento no justifica que esté en la lista. Los apoyos más enfáticos provinieron de futbolistas en actividad y retirados. Dijo Romario: “Neymar tiene que ir al Mundial. Marca la diferencia, es respetado y ayudará a Brasil”. Se sumó Zico: “Quiero que se recupere y juegue, soy fan suyo. Dios le dio un talento que pocos tienen. En ese universo del que hablo están Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar. Esos tres”. Edinho, exquisito lateral que disputó tres mundiales, sentenció: “Es nuestro diferencial”. Zinho, campeón del mundo en 1994, en el que fue el máximo asistente (cuatro), matizó: “Llevaría a Neymar, siempre y cuando él esté dispuesto a cumplir lo que Ancelotti quiere. Yo soy de la disciplina, del colectivo. Yo soy campeón del mundo, y para serlo, Romario brillaba, pero nosotros teníamos un conjunto».
En el crepúsculo de su carrera, que la presencia de Neymar haya provocado tal estado de efervescencia explica el vuelo bajo que trae la selección, que se clasificó al Mundial con un opaco quinto puesto en las eliminatorias y viene de ser claramente superada por Francia en el último amistoso, con una derrota por 2-1.
A reação da galera no lado de fora do Museu do Amanhã após a convocação de Neymar para a Copa do Mundo.
🎥 @geglobo pic.twitter.com/tKwzRH9oRH
— Planeta do Futebol 🌎 (@futebol_info) May 18, 2026
Ney es visto como un agitador y un potenciador de delanteros que no terminan de convertirse en referentes decisivos, como Vinicius y Raphinha, quienes no replican sus producciones en Real Madrid y Barcelona. Y por edad, tanto a Vinicius como a Raphinha les llegó la hora de demostrar la clase a nivel de clubes en un Mundial de selecciones. Al margen de lo estrictamente futbolístico, Neymar también puede funcionar como esponja para absorber una presión que tiene una carga casi incomparable con cualquier otro país. Transformar esa presión en energía positiva, otro papel para Ney.
Este Brasil flaquea en fortalezas históricas: grandes laterales y mediocampistas organizadores del juego. Ancelotti confía en uno de sus lugartenientes en sus dos etapas en Real Madrid: Casemiro, que ya anda por los 34 años. Brasil enfrentará en la etapa de grupos Escocia, Marruecos y Haití.

En cuanto al resto de la nómina, la mayor sorpresa fue la marginación del delantero João Pedro, de muy buena temporada en Chelsea, autor de 15 goles en la Premier League y figura desde su incorporación en los cuartos de final para la obtención del Mundial de Clubes. No le resultó fácil a Ancelotti argumentar la exclusión: “Estamos tristes por Joao Pedro. Quizá por su temporada en Europa merecía estar en la lista, pero nos decidimos por otros jugadores. Tanto él como Andrey Santos [también de Chelsea] son jóvenes y tendrán posibilidades en la próxima Copa del Mundo”.
En un país tan futbolero como Brasil, Ancelotti dijo haber recibido consejos y pedidos de todos lados, desde músicos y artistas hasta influencers y pilotos de avión. “La lista perfecta no existe, como no existe el equipo perfecto. Queremos ser el equipo más resiliente del mundo para ganar la copa”, expresó Ancelotti, que ya renovó contrato hasta 2030, pero viajó al pasado para hacerle un hueco a Neymar.
