En los cursos de microeconomía, el estudiante aprende los conceptos de equilibrio, estabilidad y estática comparativa de los mercados. Diferencia los casos de monopolio, oligopolio y competencia, y -del lado de la oferta- se familiariza con el hecho de que algunos ajustes a un cambio en las circunstancias ocurren de manera inmediata, otros se dan en el corto plazo y no faltan los que requieren plazos más prolongados. Deben complementar todo esto estudiando historia, para advertir que la realidad es evolutiva y que el futuro es inevitablemente incierto.
Al respecto, entrevisté al inglés Langford Lovell Frederick Rice Price (1862-1950). Alfred Marshall le dio el empujón inicial a su carrera en Oxford. En 1888 fue electo tesorero y fellow del Oriel College. Desde entonces, el cisma metodológico entre él y Marshall comenzó a agrandarse. En 1907 se convirtió en el primer profesor de historia económica de la universidad, cargo que ocupó hasta 1921. En 1923 pasó a Brighton. Durante un cuarto de siglo fue secretario del Political Economy Club de Oxford. Según Gerard M. Koot y Salim Rashid, fue el representante de los economistas británicos de su época, en su defensa del estudio de la economía, su larga carrera como profesor, su participación en las asociaciones profesionales, su examen de alumnos en varias universidades, y sus esfuerzos por mantenerse al tanto en teoría e historia económicas y economía aplicada. Su Corta historia de la economía política en Inglaterra tuvo 15 ediciones y fue uno de los textos más populares.
– Usted es autor de un singular análisis del monopolio bilateral, que debe ser visualizado como un intento por salir del eje principal del análisis económico.
– Por lo cual nunca recibí el reconocimiento que merezco. ¿Por qué mi enfoque revisionista no fue tenido en cuenta? Según A. Petridis, por la influencia de Marshall; por la tendencia marshalliana a analizar los extremos, competencia y monopolio; y porque Oxford era hostil a la teoría económica. Intenté establecer un puente entre la creciente división existente entre los teóricos neoclásicos liderados por Marshall, los economistas históricos e historiadores económicos como William Cunningham y William James Ashley, y los economistas aplicados.
– Emiratos Árabes Unidos (EAU) se acaba de desvincular de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
– No me sorprende, cuando se entiende el comportamiento de quienes forman parte de un “cartel”.
– ¿Qué es eso?
– Un acuerdo entre los oferentes de un producto, referido a producción y ventas, y por consiguiente al precio, imitando el resultado que existiría si hubiese un solo oferente, es decir, un monopolista. Pero los casos son diferentes.
– ¿Por qué?
– Porque el monopolio se destruye por razones ajenas a él, por ejemplo, por un cambio tecnológico o la eliminación de un privilegio otorgado por el Estado. En cambio, en el caso de la OPEP, el peligro es también interno. Porque a cada integrante de la institución le conviene que el resto de los socios obedezca el acuerdo pactado, mientras lo viola vendiendo más barato y quedándose con el mercado. Tentación que está abierta a todos los firmantes.
– Junto a la tentación que usted describe, está la propia dinámica entre los oferentes que firmaron y los que no lo hicieron.
– Yo hablé de “los” oferentes, cuando en realidad debería hablar hablado de “algunos” oferentes. El caso de la OPEP es bien claro, porque cuando se fundó en 1960, no todos lo países que exportaban petróleo la integraban, y menos lo hicieron quienes descubrieron petróleo en sus territorios, a raíz de los dos shocks petroleros. Ergo, la proporción de la oferta total surgida de países miembros de la OPEP disminuyó a lo largo del tiempo. Los EAU decidieron no hacer trampa, sino dejar de pertenecer a la OPEP.
– Cabe esperar un aumento de la oferta de petróleo, y consiguientemente una baja del precio.
– Acaba de hacer un análisis de estática comparativa, que no sirve para pronosticar. Porque en este mundo pasan muchas cosas simultáneamente. El servicio meteorológico nacional hace pronósticos: dice que el jueves próximo, con X% de probabilidad, va a llover en CABA; no dice que si el riesgo país cae por debajo de 500 puntos básicos, mejor salir a la calle con paraguas.
– Más allá del caso que inspiró esta conversación, los mercados de bienes son afectados por muchas consideraciones.
– Por lo cual la perspectiva evolutiva es importante para entender cómo se pasa de las invenciones a la producción agropecuaria o fabril, así como partir de la base de que el futuro es inevitablemente incierto. Lo muestra la experiencia y lo ilustra de manera sobrada la historia. Por eso, en lo cursos de microeconomía, la teoría y la historia tienen que ponerse una al lado de la otra.
– En particular, los desafíos que se le pueden presentar a los actuales oferentes.
– Así es. Me preocupa que el productor de algún bien afirme que “tiene la vaca atada”, que “no tiene problema”, o que “el gobierno se va a ocupar de la competencia que puede provenir de China”. Contra lo que se piensa, es muy probable que quien detenta una posición monopólica u oligopólica esté menos preparado que quien -porque no tiene más remedio- opera en condiciones competitivas.
– William Jack Baumol habló maravillas de los monopolios privados, con su enfoque de mercados desafiados.
– Si en una ciudad hay una sola heladería, y lo costos de instalación de otra son bajos, es señal de que la que existe es tan buena que a nadie se le ocurre hacerle sombra. No es una defensa incondicional del monopolio, sino una invitación a revisar las condiciones en las cuales existe una sola heladería. ¿Cuántos de los monopolios observados en la práctica se originan en esta razón? Pocos.
– Las organizaciones gremiales, tanto obreras como empresarias o profesionales, son, por su naturaleza, partidarios del status quo.
– Al menos públicamente. Ignoro si, ante sus asociados, los entrenan o los preparan para enfrentar desafíos. Pero, en sus manifestaciones públicas, no parecen tanto defensores de determinado sector o región, cuanto defensores de quienes ya están instalados. Ejemplo: no existe la asociación de productores del bien X, sino la asociación de los actuales productores del bien X.
– Pero no creo que haya oferentes que compren buzones.
– Yo tampoco. Una empresa que aspira a ser exitosa se integra con alguien que mira más allá de los desafíos cotidianos, y una organización operativa que implementa sus iniciativas. Una empresa exclusivamente integrada por “creativos” probablemente se funda, como también difícilmente prospere una empresa integrada exclusivamente por “robots”.
– Don Langford, muchas gracias.
