WASHINGTON.– Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para extender por 60 días el alto el fuego quedaron envueltas este viernes en una nueva escalada militar, luego de que medios estatales iraníes informaran que las defensas antiaéreas enfrentaban objetivos enemigos sobre la provincia de Bushehr y que se escuchaban explosiones en distintos puntos de la región.
Poco después, la televisión estatal iraní aseguró que un avión estadounidense fue destruido en la gobernación de Jam, también en la provincia de Bushehr, citando al gobernador Masoud Tangestani.
USS Abraham Lincoln (CVN 72) conducts flight operations while transiting the Arabian Sea. pic.twitter.com/1hxR0mUmrQ
— U.S. Central Command (@CENTCOM) May 28, 2026
“La incidente ocurrido esta noche estuvo relacionado con la destrucción de una aeronave hostil”, dijo el gobernador del condado de Jam, Masoud Tangestani, citado por la agencia semioficial Tasnim. “La ciudad se encuentra ahora en una situación normal”.
Hasta el momento no hubo confirmación por parte de Washington sobre el supuesto derribo.
Los incidentes se produjeron mientras negociadores de ambos países intentaban avanzar en un entendimiento para prolongar la tregua vigente desde abril, un proceso que ya mostraba señales de fragilidad después de acusaciones cruzadas por presuntas violaciones del cese del fuego.
Prorrogar el alto al fuego
Horas antes, los negociadores estadounidenses e iraníes habían alcanzado un acuerdo marco para prorrogar por 60 días el alto el fuego, aunque el entendimiento aún necesita la aprobación del presidente Donald Trump, informaron este jueves fuentes estadounidenses.
La noticia llegó en medio de una tregua cada vez más frágil, después de que Washington y Teherán se acusaran mutuamente de violar el cese del fuego tras una serie de ataques. La escalada ocurre tres meses después del inicio de la guerra, desatada por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra la república islámica.
Las fuentes confirmaron así la información publicada por el sitio Axios, según la cual ambas partes consensuaron un memorando de entendimiento para extender la tregua y abrir una nueva ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní.

De todos modos, la versión fue rápidamente desmentida por la agencia semioficial iraní Tasnim, que negó que el texto estuviera cerrado.
“Contrariamente a las afirmaciones de algunas fuentes occidentales de que el texto del llamado ‘memorando de entendimiento’ entre Irán y el régimen terrorista de Estados Unidos se ha finalizado y solo se espera un anuncio de ambas partes, esto no es cierto y el texto aún no se ha finalizado”, indicó Tasnim.
La agencia añadió que “Irán aún no ha anunciado la finalización del texto al mediador pakistaní”, una precisión que volvió a exponer la fragilidad del canal diplomático y la distancia que todavía separa a las partes, incluso cuando Washington dejaba trascender avances.
La incertidumbre se trasladó de inmediato a los mercados. Tras conocerse las versiones sobre un posible acuerdo, los precios del petróleo borraron las ganancias iniciales y caían este jueves, en una señal de que los operadores empezaban a descontar una eventual distensión en el frente iraní.
También contribuyeron a la presión bajista los datos estadounidenses que mostraron una reducción menor a la esperada en los inventarios de crudo la semana pasada. Los futuros del Brent caían 73 centavos, o un 0,8%, a 93,56 dólares por barril a las 16.43 GMT, mientras que los futuros del West Texas Intermediate registraban un leve retroceso y se ubicaban en 88,66 dólares.
La urgencia por alcanzar algún tipo de entendimiento con Teherán también se refleja en los indicadores económicos de Estados Unidos. La inflación volvió a acelerarse en abril por segundo mes consecutivo, impulsada por el impacto de la guerra sobre los precios de la energía y el costo de vida de los hogares estadounidenses, según informó el Departamento de Comercio.
El índice PCE, el indicador inflacionario preferido por la Reserva Federal, subió 3,8% interanual en abril, su nivel más alto desde mayo de 2023.
Hostilidades y acuerdo
Los informes sobre el acuerdo llegaron en medio de las hostilidades más graves desde la entrada en vigor del cese del fuego y ahora coinciden con nuevos reportes de actividad militar en la provincia iraní de Bushehr.
Las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo bombardeos en la ciudad portuaria de Bandar Abbas y, en represalia, los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaron un ataque contra una base estadounidense.
No precisaron de qué base se trataba, pero Kuwait, un estrecho aliado de Washington, condenó un ataque con drones y misiles contra su territorio, que atribuyó a Irán, y advirtió que el episodio marca “una peligrosa escalada”.
Las fuerzas iraníes también realizaron disparos de advertencia contra cuatro buques que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz, informó este jueves la televisión estatal Irib.
La Cancillería iraní condenó las “violaciones continuas del alto el fuego” por parte de Estados Unidos, y su vocero, Esmail Baqai, aseguró que Teherán “tomará todas las medidas necesarias para defender su soberanía nacional”.
El Ejército estadounidense, en tanto, afirmó que el ataque con misiles de Irán contra Kuwait constituye una “flagrante violación del cese del fuego”.
Según dijo un funcionario estadounidense a la agencia AFP, las acciones de Washington fueron “mesuradas, puramente defensivas, y destinadas a mantener el cese del fuego”.
“Un infierno”
En ese contexto, los habitantes de Teherán expresaron su preocupación ante una guerra que vuelve a asomarse sobre la vida cotidiana.
Mahtab, una peluquera de 62 años, dijo sentirse aliviada porque su hija había podido irse del país, ya que vivir allí “es un infierno”. Su hijo, contó con tristeza, se ve obligado a “vivir al día”, sin ninguna perspectiva de futuro.
Uno de los puntos clave del acuerdo propuesto es restablecer la navegación plena en el estrecho de Ormuz, prácticamente cerrado por Irán y por donde, antes de la guerra, transitaba una quinta parte de las exportaciones globales de hidrocarburos.
El miércoles, Trump amenazó a Omán, aliado de Washington, cuando fue consultado sobre un posible arreglo de corto plazo que permitiría a ese país e Irán controlar Ormuz. El presidente estadounidense advirtió que los “volaría por los aires” si Mascate decidía colaborar con esos planes.
Este jueves, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, también amenazó con sancionar a Omán si colabora con Irán en el sistema de peajes.
Omán había mediado en las conversaciones entre Washington y Teherán antes de la guerra y también fue blanco de ataques de las fuerzas de la república islámica. En los últimos meses, sin embargo, Pakistán asumió un papel central en los esfuerzos de mediación.
Por su parte, la Cancillería iraní condenó la “retórica amenazante” de Washington contra Omán.
Ataques en el Líbano
En otro de los frentes más activos, los bombardeos y combates continuaron en el Líbano pese a otro alto el fuego que, en teoría, rige desde el 17 de abril.
El ejército israelí afirmó que llevó a cabo un ataque selectivo en la zona de Beirut, mientras que las fuerzas armadas libanesas dijeron que el bombardeo impactó en un departamento al sur de la capital.
En imágenes de AFPTV se veía una humareda que emergía desde una zona cercana a los suburbios del sur de Beirut, bastión del movimiento proiraní Hezbollah.
El Ministerio de Salud libanés informó este jueves que ataques israelíes en el sur del país dejaron al menos 14 muertos, entre ellos dos niños.
El ejército israelí había anunciado ese mismo día que bombardeó objetivos de Hezbollah en Tiro, en el sur del país, un día después de advertir que consideraba “zona de combate” todo el territorio situado al sur del río Zahrani, que corre a unos 40 kilómetros al norte de la frontera común.
El Ministerio de Salud del Líbano indicó el miércoles que, desde el comienzo de la guerra a principios de marzo, al menos 3269 personas murieron en ataques israelíes.
Agencias AFP y Reuters