El exjefe de Gabinete Guillermo Francos se refirió a la situación judicial de Manuel Adorni, quien lo sucedió en el cargo y que actualmente es investigado por presunto enriquecimiento ilícito y sostuvo que no le gustaron los comentarios que el exvocero hizo en sus redes sociales. Además aseguró que continúa en diálogo con el presidente Javier Milei.
“Un jefe de Gabinete tiene que guardar un estilo que no pinte a irónico o soberbio. La gente lo toma mal. No me gustaron esos mensajes. Quizás es una estrategia, pero no me gustaron”, expresó Francos en referencia a los posteos que hizo Adorni durante los últimos días en la red social X.
“Me cuesta mucho opinar sobre este tema”, siguió el exfuncionario libertario en una entrevista en TN y agregó: “Hay cosas que a uno pueden gustarle o no. El Presidente decidió apoyarlo y lo que no me gusta es que se tome livianamente el tema o que se haga bromas en las redes”.
La semana pasada, Adorni volvió a aparecer en redes sociales, tal como suele hacer desde incluso antes de ser funcionario del Gobierno, aunque tras las denuncias se limitó de emitir comentarios. Entre los mensajes que publicó, el jefe de Gabiente respondió a una crítica del biógrafo de Milei -quien había pedido su salida- y ralizó otros posteos en los que ironizó sobre su proceso judicial.
“Me dijeron que cambiaste las lámparas incandescentes por led. ¿Podrías desmentir esta acusación gravísima?”, bromeó un militante libertario en sus redes sociales, a lo que Adorni retrucó con otra ironía: “Lo hice pero antes de asumir”.
La interna libertaria
Al momento de responder sobre la disputa de poder entre la facción que lidera la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la comandada por el asesor Santiago Caputo, Francos reconoció que esa interna “afecta” al Presidente. “Muchas veces se encuentra entre dos sectores fuertes y tiene que laudar. Hay que ser más racionales y no dejarse llevar por las pasiones“, aconsejó.
En consonancia, Francos apuntó que esa situación ayudó a su salida de Casa Rosada. “Estas cosas perjudican y generan un clima de duda”, resaltó.
Su relación con el papa Francisco
En otro tramo de la entrevista, el exjefe de Gabinete recordó su vínculo con Jorge Bergoglio en el marco del primer aniversario de su muerte. “Yo tenía un afecto muy particular con él, decidí ir a la Basílica de Flores y participé de la misa con el arzobispo de Buenos Aires”, sostuvo.
Luego, hizo mención a la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en dicho homenaje: “Que no haya ido, son gestos que me tienen sin cuidado. Hace tiempo que tiene una relación difícil con el Presidente y que él tiene sus dudas sobre la vice».
La situación del país
Consultado sobre la actualidad política y económica de la Argentina, Francos expuso que “hay sectores que están más afectados con esta economía que cambió muchas cosas para bien“ y agregó: “Creo honestamente en Argentina”.
“Me acuerdo que cuando llegamos al Gobierno el país estaba destrozado. El Gobierno Nacional fue el único que bajó impuestos, con la baja de retenciones y la disminución en el impuesto a las Ganancias”, cerró Francos.
Cómo sigue el caso Adorni
Pablo Martín Feijoo, el hijo de una de las jubiladas que le vendieron el departamento de Caballito a Manuel Adorni en 230.000 dólares, sostuvo al declarar en la Justicia que acordó con el jefe de Gabinete un pago adicional de 65.000 dólares, por fuera de la escritura, para cubrir los gastos y no perder dinero en la operación, que ya incluía una hipoteca por 200.000 dólares. El monto adicional, agregó Feijoo, todavía no fue cancelado por Adorni.
Así lo indicaron fuentes que escucharon la declaración de Feijoo en la causa que investiga al funcionario de Javier Milei por presunto enriquecimiento ilícito.

Feijoo, que es desarrollador inmobiliario, asumió ser el artífice de la operatoria que ejecutaron formalmente su madre, Beatriz Viegas, y la jubilada Claudia Sbabo, con sus respectivos ahorros, según declararon ambas en sede judicial. El hombre ratificó hoy que, través de las mujeres, compró el departamento en 200.000 dólares con la intención de hacerle “un lavado de cara” y venderlo luego en 345.000 dólares. Fue en mayo de 2025.
Luego apareció Adorni, que es allegado suyo, y le dijo que necesitaba comprar un departamento. Según relató hoy en la fiscalía de Gerardo Pollicita, Feijoo le ofreció el departamento de Caballito a un costo de 300.000 dólares, pero Adorni le dijo que no llegaba y que solo tenía 30.000.
Llegaron así al siguiente acuerdo: escriturar el inmueble en 230.000 dólares, cancelar en efectivo solo 30.000 −de donde obtuvieron su ganancia las mujeres jubiladas− y un pago adicional de 65.000 dólares, por fuera de los papeles, para cubrir los costos de los arreglos que puso en marcha Feijoo. “No me gusta perder plata”, justificó hoy en su declaratoria, según pudo reconstruir LA NACION a partir de fuentes judiciales.
