En la actual gestión de Gonzalo Demaría como director del Teatro Nacional Cervantes el espectáculo La revista del Cervantes, con Marco Antonio Caponi, Sebastián Suñé, Mónica Antonópulos y Carlos Casella como parte del elenco compuesto por más de 50 actores, bailarines y músicos, fue sin duda el montaje emblema de la histórica sala. Su despedida estaba prevista para fin de este mes. Las entradas para las funciones estaban agotadas. Ayer, las autoridades de la sala informaron que la temporada había concluido. Un final decididamente opaco y triste para una historia de una obra musical que no paró de cosechar aplausos en medio de un clima de fiesta permanente.
Esta gran producción ganadora de varios premios se estrenó hace un año en la sala María Guerrero del Cervantes que dirige el dramaturgo y director Gonzalo Demaría. Debido al éxito de público (unos 100.000 espectadores, según la cifra oficial) como de crítica, su temporada se fue extendiendo. En su deriva se publicó un lujoso libro de distribución limitada y fue el mismo Leonardo Cifelli, secretario de Cultura de la Nación de quien depende el Cervantes, quien se convirtió en uno de sus más fervientes promotores de esta propuesta basada en una investigación del mismo Demaría.

La revista del Cervantes se repuso en febrero pasado con casi el mismo elenco aunque con un aumento en el precio de sus localidades del 70 por ciento. Siguió llenando la gran sala del Cervantes hasta la noche del domingo 19 del mes pasado. Nadie, ni elenco ni los trabajadores de la sala, imaginaron que iba a ser el fin de un ciclo expansivo en el que convivía el monólogo político con las lentejuelas y una gran escalera, las plumas con pasajes coreográficos y varios números de títulos de la revista de principio del siglo pasado. Todo ese gran andamiaje con grandes escenografías y lujoso vestuario había sido dirigido por Pablo Maritano. En la trama, aparecían Enrique Pinti (Suñé) y Tato Bores (Caponi) quienes se encontraban en una suerte de limbo porque no podían acceder al cielo por problemas burocráticos.
A los pocos días de cumplir con el ritual de la representación aquel domingo del 19 del mes último se informó que las funciones quedaban suspendidas. Ahora era La revista del Cervantes la que entraba a una suerte de limbo. La explicación oficial fue que la maquinaria del disco giratorio central de 12 metros de la sala necesitaba tareas de mantenimiento. “El escenario principal necesita refacciones y no es posible arreglarlas en un tiempo oportuno para cumplir con lo que resta de la temporada”, se especificó. El peso de la escenografía había generado un desgaste en el disco giratorio que obligaba a las autoridades a realizar una revisión exhaustiva “para evaluar su estado y determinar qué tareas de mantenimiento son necesarias”, agregaron en esa oportunidad. La temporada quedaba suspendida hasta el 10 de este mes (domingo pasado).
Ayer, hubo novedades: la temporada de La revista del Cervantes había llegado a su fin. Desde la cuenta de la sala se informó que “debido a tareas de mantenimiento en el escenario principal del Teatro, todas las restantes funciones quedan canceladas”. En su cuenta en las redes sociales, el secretario de Cultura de la Nación optó por otro tono. “Hoy cerramos una etapa con orgullo, pero abrimos otra todavía más emocionante: La Revista del Cervantes ¡se va a la temporada de verano de Mar del Plata!“, apuntó. El montaje, según informó, contará con otro elenco del cual no se tienen precisiones. Desde fin de diciembre se presentará en el Radio City, una de las salas más grandes del circuito comercial de la ciudad.
”Esta historia recién comienza», señaló el funcionario en su cuenta de Instagram. A las horas de conocida la noticia empezaron a circular otras historias de este final que tomó de sorpresa tanto a los trabajadores de la sala como al numeroso elenco. Unos y otros se enteraron por correo electrónico del levantamiento de la temporada el martes. Desde ese momento, corren diversas versiones sobre los motivos que llevaron al levantamiento de la temporada más allá del discurso oficial y sobre cómo sería la versión a estrenar en Mar del Plata con otro elenco.
Mónica Antonópulos, que en el montaje hacía de un ángel que debía evaluar los que iban arriba o abajo, se expresó en una historia de Instagram: “Al público hermoso que me escribe que compró su entrada para la revista, comparto su enojo y aclaro que todo el elenco artístico también fuimos informados de la misma manera”, apuntó. La información sobre el levantamiento se produjo el martes por la noche por correo electrónico. En otro apartado, la vedette de la revista agregó sobre la versión que llegará a Mar del Plata. “A los que preguntan por la temporada 2017, ninguno fue convocado y estará en la temporada 2027, que informaron por redes. Nada tenemos que ver con ese anuncio. Lamentamos tanto como ustedes no darle el fin que merecía tan hermoso proyecto”, apuntó.
“Dicen que al cielo va la gente que se porta ‘bien’. En La revista del Cervantes NADIE se portaba bien. Pero todos y cada uno le ponía onda, laburo y amor a lo que hacía. Y ese amor trajo un compañerismo inquebrantable que emanaba del escenario a la platea pasando por un foso plagado de sonidos adorables. Hicimos historia y de pronto algo tan lindo se terminó como si se hubiera cortado la luz de golpe. ¿Volvimos al limbo? ¿O descendimos a la Raja? […] En una época en donde slogans como ‘No odiamos suficientemente a tal o cual’ está de moda, haber construido cariño y buen humor ES el éxito», señaló, en un posteo Fernando Albinarrate quien se encargó de la dirección musical. El mismo músico que, al finalizar reconoce que al enterarse de la noticia “nos despertamos tristes y doloridos”.

Con el correr de las horas empezaron a circular distintas versiones sobre el levantamiento de la temporada que excederían el tema puntual del disco giratorio. LA NACION intentó conocer más detalles sobre lo sucedido en boca de las autoridades del Cervantes pero hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta.
La abrupta finalización de la exitosa temporada de La revista en el Cervantes se produce a semanas de la suspensión del espectáculo, prevista a fin del mes pasado, de la dupla compuesta por Nacha Guevara y Alberto Favero. En aquella oportunidad, a horas del estreno de Nacha & Favero, el Cervantes informó que “por motivos de fuerza mayor, el espectáculo será reprogramado y oportunamente se comunicarán las nuevas fechas”. Ante la falta de información, fue la misma Nacha quien explicó en sus redes la situación. Según contó, durante los ensayos surgieron dificultades al tener que compartir la sala con la gran escenografía de La revista… y, tras cartón, se fracturó un dedo del pie. De la reprogramación de Nacha & Favero nada se sabe.

Las autoridades de la sala informaron que los próximos títulos para la sala mayor serán El mago de Oz, versión de Marisé Monteiro; Alberdi, el musical, espectáculo de Pablo Flores Torres; y Santos Vega, versión de Daniel Casablanca, Guadalupe Bervih y Andrés Sahade.
