Orégano y presión arterial: qué dice la ciencia sobre el condimento que ya tienes en tu cocina

admin

La hierba de orégano, un ingrediente clave en la dieta mediterránea, se asocia con beneficios para la salud cardiovascular y el control de la presión arterial, tal como se muestra en esta composición con alimentos saludables y un tensiómetro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Agregar orégano a las comidas es un gesto cotidiano en millones de cocinas. Sin embargo, más allá de su uso como condimento, esta hierba aromática también viene despertando interés científico por algunos de sus compuestos naturales y su posible efecto sobre la salud cardiovascular.

Diversas investigaciones analizan si ciertas sustancias presentes en el orégano podrían contribuir al control de la presión arterial y a una mejor respuesta de los vasos sanguíneos. Los especialistas aclaran que no reemplaza ningún tratamiento médico ni debe considerarse una solución por sí sola, pero sí puede formar parte de una alimentación saludable.

El interés se concentra principalmente en dos compuestos: el carvacrol y el timol. Ambos poseen propiedades antioxidantes, lo que significa que podrían ayudar a reducir el estrés oxidativo, un proceso asociado al deterioro celular y vascular. Estudios realizados en laboratorio y en animales detectaron que estas sustancias pueden disminuir ciertos marcadores inflamatorios y favorecer una mejor función de los vasos sanguíneos.

Los científicos estudiaron el carvacrol, uno de los compuestos activos del orégano que mostró capacidad para actuar como vasodilatador y favorecer la relajación de los vasos sanguíneos, lo que puede contribuir a mantener la presión arterial en rangos más saludables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El carvacrol, en particular, mostró capacidad para actuar como vasodilatador. Esto quiere decir que podría contribuir a la relajación de los vasos sanguíneos, facilitando el flujo de sangre desde el corazón hacia el resto del cuerpo. Cuando las arterias se mantienen más relajadas, la presión arterial tiende a ubicarse en rangos más saludables.

Otro punto de análisis es la relación entre el orégano y el colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”. Su exceso favorece, con el tiempo, la acumulación de placas en las arterias, un proceso llamado aterosclerosis, que reduce la circulación y eleva el riesgo cardiovascular. Algunos estudios preliminares sugieren que los compuestos del orégano podrían intervenir en ese proceso, aunque todavía se necesitan más investigaciones en humanos para confirmarlo.

La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades del corazón. Cuando los vasos sanguíneos se vuelven más rígidos o estrechos, el corazón debe hacer un mayor esfuerzo para bombear sangre. Por eso, en los últimos años, distintas hierbas y alimentos comenzaron a ser estudiados por su posible aporte a la salud circulatoria.

El carvacrol y el timol, los dos compuestos del orégano que concentran el interés científico, poseen propiedades antioxidantes que podrían reducir el estrés oxidativo, un proceso asociado al deterioro celular y vascular.
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Más allá de la presión arterial

El interés por el orégano no se limita a su posible efecto cardiovascular. La evidencia disponible —en su mayoría obtenida en laboratorio o a partir de aceites esenciales y extractos concentrados— también ha identificado otras propiedades que podrían aportar a la salud general.

Sus compuestos activos han mostrado actividad antimicrobiana frente a bacterias como el Staphylococcus aureus e incluso frente a cepas resistentes a antibióticos. Estos hallazgos abrieron nuevas líneas de investigación sobre su posible papel en el control de infecciones. También se ha documentado actividad antifúngica y antiparasitaria, aunque los estudios en humanos todavía son limitados.

En el plano digestivo, el carvacrol mostró efectos favorables frente a bacterias asociadas con malestar intestinal. Algunas investigaciones sugieren, además, que podría ser útil en casos de sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.

Una infografía detalla cómo el orégano, con sus compuestos como el carvacrol y timol, podría influir positivamente en la salud cardiovascular al reducir el estrés oxidativo y la presión arterial, así como mejorar los niveles de colesterol LDL. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También existen estudios que exploran su relación con el perfil lipídico. Una investigación realizada en 48 personas con colesterol levemente elevado encontró que quienes tomaron extracto de orégano después de cada comida registraron niveles más bajos de colesterol LDL y más altos de HDL, conocido como “colesterol bueno”, en comparación con el grupo de control.

Aun así, es importante hacer una precisión: la mayoría de estos estudios se realizaron con aceites esenciales o extractos concentrados, no con el orégano que se usa habitualmente en la cocina. Por eso, el consumo culinario puede aportar beneficios, pero probablemente en menor medida que los observados en investigaciones con dosis más concentradas.

Los hábitos que también influyen

Ningún alimento, por saludable que sea, puede controlar por sí solo la hipertensión. La presión arterial depende de múltiples factores, entre ellos el tabaquismo, el estrés crónico, el sedentarismo, una dieta con exceso de sodio y grasas saturadas, la diabetes, la obesidad y la acumulación de placas en las arterias.

En ese contexto, una de las ventajas prácticas del orégano es que puede ayudar a reducir el uso de sal en las comidas. Esto resulta especialmente relevante para personas con hipertensión o con riesgo cardiovascular, ya que el exceso de sodio está asociado con el aumento de la presión arterial.

Su incorporación suele recomendarse dentro de una estrategia alimentaria más amplia, que incluya frutas, verduras, legumbres, granos integrales, pescados grasos y frutos secos. Estos alimentos se asocian con una mejor salud cardiovascular por su aporte de potasio, magnesio, fibra y grasas saludables.

Más allá de su uso como condimento, el orégano puede formar parte de una alimentación saludable orientada al cuidado del corazón. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una hierba de uso cotidiano

El orégano (Origanum vulgare) es una hierba aromática originaria del Mediterráneo y pertenece a la familia de la menta. Desde hace siglos forma parte de la cocina italiana, griega y latinoamericana, tanto por su sabor intenso como por su uso tradicional en preparaciones caseras.

En la alimentación diaria, puede incorporarse fresco o seco en salsas, ensaladas, sopas, verduras, carnes o infusiones. La clave está en entender que sus posibles beneficios no dependen de un consumo aislado o excesivo, sino de su presencia dentro de una dieta equilibrada y baja en sodio.

También puede prepararse como infusión. Para hacerla en casa, basta con verter agua hirviendo sobre dos cucharaditas de orégano seco, dejar reposar entre dos y cuatro minutos con el recipiente tapado —para conservar los aceites volátiles— y colar antes de beber. La infusión tiene un sabor levemente amargo y picante, que puede suavizarse con una cucharadita de miel. No contiene cafeína y, en cantidades habituales, suele ser segura para la mayoría de las personas.

Taza de té de orégano caliente, una infusión herbal con propiedades medicinales y beneficios para la salud. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fresco o seco: ¿cuál tiene más propiedades?

La diferencia entre el orégano fresco y el seco no es solo de sabor. Al deshidratarse, el orégano pierde agua, pero concentra algunos de sus compuestos activos. Por eso, el carvacrol y el timol pueden encontrarse en mayor concentración por gramo en la versión seca, lo que la convierte en una opción especialmente interesante desde el punto de vista antioxidante.

El orégano fresco, por su parte, conserva mejor la clorofila y algunas vitaminas sensibles al calor, como la vitamina C, que pueden reducirse durante el secado. Su sabor es más suave y se aprovecha mejor como toque final en ensaladas, pastas, verduras o platos ya servidos.

La recomendación práctica es usar ambas versiones según el tipo de preparación: el orégano seco puede incorporarse al inicio o durante la cocción para que su sabor se integre al plato, mientras que el fresco conviene añadirlo al final para preservar mejor su aroma y sus nutrientes más delicados.

El orégano es una planta aromática con propiedades medicinales y culinarias, ideal para condimentar platillos y preparar remedios naturales. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué precauciones tener

En cantidades habituales dentro de las comidas, el consumo de orégano suele ser seguro para la mayoría de las personas, salvo en casos de alergia. La situación es distinta cuando se trata de aceites esenciales o suplementos concentrados, cuyo uso no se recomienda sin supervisión médica.

Los extractos de orégano podrían influir sobre los niveles de glucosa en sangre y aumentar el riesgo de sangrado cuando se combinan con anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios. Por eso, quienes tienen hipertensión, diabetes o siguen tratamientos cardiovasculares deben consultar con un profesional antes de incorporar suplementos o consumir grandes cantidades de esta hierba.

La hierba de orégano, un ingrediente clave en la dieta mediterránea, se asocia con beneficios para la salud cardiovascular y el control de la presión arterial, tal como se muestra en esta composición con alimentos saludables y un tensiómetro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Agregar orégano a las comidas es un gesto cotidiano en millones de cocinas. Sin embargo, más allá de su uso como condimento, esta hierba aromática también viene despertando interés científico por algunos de sus compuestos naturales y su posible efecto sobre la salud cardiovascular.

Diversas investigaciones analizan si ciertas sustancias presentes en el orégano podrían contribuir al control de la presión arterial y a una mejor respuesta de los vasos sanguíneos. Los especialistas aclaran que no reemplaza ningún tratamiento médico ni debe considerarse una solución por sí sola, pero sí puede formar parte de una alimentación saludable.

El interés se concentra principalmente en dos compuestos: el carvacrol y el timol. Ambos poseen propiedades antioxidantes, lo que significa que podrían ayudar a reducir el estrés oxidativo, un proceso asociado al deterioro celular y vascular. Estudios realizados en laboratorio y en animales detectaron que estas sustancias pueden disminuir ciertos marcadores inflamatorios y favorecer una mejor función de los vasos sanguíneos.

Los científicos estudiaron el carvacrol, uno de los compuestos activos del orégano que mostró capacidad para actuar como vasodilatador y favorecer la relajación de los vasos sanguíneos, lo que puede contribuir a mantener la presión arterial en rangos más saludables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El carvacrol, en particular, mostró capacidad para actuar como vasodilatador. Esto quiere decir que podría contribuir a la relajación de los vasos sanguíneos, facilitando el flujo de sangre desde el corazón hacia el resto del cuerpo. Cuando las arterias se mantienen más relajadas, la presión arterial tiende a ubicarse en rangos más saludables.

Otro punto de análisis es la relación entre el orégano y el colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”. Su exceso favorece, con el tiempo, la acumulación de placas en las arterias, un proceso llamado aterosclerosis, que reduce la circulación y eleva el riesgo cardiovascular. Algunos estudios preliminares sugieren que los compuestos del orégano podrían intervenir en ese proceso, aunque todavía se necesitan más investigaciones en humanos para confirmarlo.

La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades del corazón. Cuando los vasos sanguíneos se vuelven más rígidos o estrechos, el corazón debe hacer un mayor esfuerzo para bombear sangre. Por eso, en los últimos años, distintas hierbas y alimentos comenzaron a ser estudiados por su posible aporte a la salud circulatoria.

El carvacrol y el timol, los dos compuestos del orégano que concentran el interés científico, poseen propiedades antioxidantes que podrían reducir el estrés oxidativo, un proceso asociado al deterioro celular y vascular.
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Más allá de la presión arterial

El interés por el orégano no se limita a su posible efecto cardiovascular. La evidencia disponible —en su mayoría obtenida en laboratorio o a partir de aceites esenciales y extractos concentrados— también ha identificado otras propiedades que podrían aportar a la salud general.

Sus compuestos activos han mostrado actividad antimicrobiana frente a bacterias como el Staphylococcus aureus e incluso frente a cepas resistentes a antibióticos. Estos hallazgos abrieron nuevas líneas de investigación sobre su posible papel en el control de infecciones. También se ha documentado actividad antifúngica y antiparasitaria, aunque los estudios en humanos todavía son limitados.

En el plano digestivo, el carvacrol mostró efectos favorables frente a bacterias asociadas con malestar intestinal. Algunas investigaciones sugieren, además, que podría ser útil en casos de sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.

Una infografía detalla cómo el orégano, con sus compuestos como el carvacrol y timol, podría influir positivamente en la salud cardiovascular al reducir el estrés oxidativo y la presión arterial, así como mejorar los niveles de colesterol LDL. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También existen estudios que exploran su relación con el perfil lipídico. Una investigación realizada en 48 personas con colesterol levemente elevado encontró que quienes tomaron extracto de orégano después de cada comida registraron niveles más bajos de colesterol LDL y más altos de HDL, conocido como “colesterol bueno”, en comparación con el grupo de control.

Aun así, es importante hacer una precisión: la mayoría de estos estudios se realizaron con aceites esenciales o extractos concentrados, no con el orégano que se usa habitualmente en la cocina. Por eso, el consumo culinario puede aportar beneficios, pero probablemente en menor medida que los observados en investigaciones con dosis más concentradas.

Los hábitos que también influyen

Ningún alimento, por saludable que sea, puede controlar por sí solo la hipertensión. La presión arterial depende de múltiples factores, entre ellos el tabaquismo, el estrés crónico, el sedentarismo, una dieta con exceso de sodio y grasas saturadas, la diabetes, la obesidad y la acumulación de placas en las arterias.

En ese contexto, una de las ventajas prácticas del orégano es que puede ayudar a reducir el uso de sal en las comidas. Esto resulta especialmente relevante para personas con hipertensión o con riesgo cardiovascular, ya que el exceso de sodio está asociado con el aumento de la presión arterial.

Su incorporación suele recomendarse dentro de una estrategia alimentaria más amplia, que incluya frutas, verduras, legumbres, granos integrales, pescados grasos y frutos secos. Estos alimentos se asocian con una mejor salud cardiovascular por su aporte de potasio, magnesio, fibra y grasas saludables.

Más allá de su uso como condimento, el orégano puede formar parte de una alimentación saludable orientada al cuidado del corazón. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una hierba de uso cotidiano

El orégano (Origanum vulgare) es una hierba aromática originaria del Mediterráneo y pertenece a la familia de la menta. Desde hace siglos forma parte de la cocina italiana, griega y latinoamericana, tanto por su sabor intenso como por su uso tradicional en preparaciones caseras.

En la alimentación diaria, puede incorporarse fresco o seco en salsas, ensaladas, sopas, verduras, carnes o infusiones. La clave está en entender que sus posibles beneficios no dependen de un consumo aislado o excesivo, sino de su presencia dentro de una dieta equilibrada y baja en sodio.

También puede prepararse como infusión. Para hacerla en casa, basta con verter agua hirviendo sobre dos cucharaditas de orégano seco, dejar reposar entre dos y cuatro minutos con el recipiente tapado —para conservar los aceites volátiles— y colar antes de beber. La infusión tiene un sabor levemente amargo y picante, que puede suavizarse con una cucharadita de miel. No contiene cafeína y, en cantidades habituales, suele ser segura para la mayoría de las personas.

Taza de té de orégano caliente, una infusión herbal con propiedades medicinales y beneficios para la salud. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fresco o seco: ¿cuál tiene más propiedades?

La diferencia entre el orégano fresco y el seco no es solo de sabor. Al deshidratarse, el orégano pierde agua, pero concentra algunos de sus compuestos activos. Por eso, el carvacrol y el timol pueden encontrarse en mayor concentración por gramo en la versión seca, lo que la convierte en una opción especialmente interesante desde el punto de vista antioxidante.

El orégano fresco, por su parte, conserva mejor la clorofila y algunas vitaminas sensibles al calor, como la vitamina C, que pueden reducirse durante el secado. Su sabor es más suave y se aprovecha mejor como toque final en ensaladas, pastas, verduras o platos ya servidos.

La recomendación práctica es usar ambas versiones según el tipo de preparación: el orégano seco puede incorporarse al inicio o durante la cocción para que su sabor se integre al plato, mientras que el fresco conviene añadirlo al final para preservar mejor su aroma y sus nutrientes más delicados.

El orégano es una planta aromática con propiedades medicinales y culinarias, ideal para condimentar platillos y preparar remedios naturales. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué precauciones tener

En cantidades habituales dentro de las comidas, el consumo de orégano suele ser seguro para la mayoría de las personas, salvo en casos de alergia. La situación es distinta cuando se trata de aceites esenciales o suplementos concentrados, cuyo uso no se recomienda sin supervisión médica.

Los extractos de orégano podrían influir sobre los niveles de glucosa en sangre y aumentar el riesgo de sangrado cuando se combinan con anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios. Por eso, quienes tienen hipertensión, diabetes o siguen tratamientos cardiovasculares deben consultar con un profesional antes de incorporar suplementos o consumir grandes cantidades de esta hierba.

  

Facebook Comments Box

Deja un comentario

Next Post

Antonio Rizola confirmó la baja de Ángela Leyva en selección peruana y reveló el motivo: “No tuvo un buen año en Turquía”

Antonio Rizola se refirió por primera vez a la ausencia de Ángela Leyva en las listas iniciales de convocadas a la selección peruana de vóley. El entrenador brasileño confirmó que la atacante no integrará el plantel de la ‘bicolor’, para lamento de los aficionados. En declaraciones con el programa de […]
Antonio Rizola confirmó la baja de Ángela Leyva en selección peruana y reveló el motivo: “No tuvo un buen año en Turquía”
error: Content is protected !!