Milei en AmCham: dijo que no le gustó el dato de inflación, pero aseguró que no cambiará la política económica

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Javier Milei tuvo este martes un cara a cara con el círculo rojo político y empresarial de la Argentina en el summit de AmCham. Arribó con su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el centro de la polémica por su falta de explicaciones respecto de su patrimonio y sus viajes desde hace semanas. Los murmullos sobre la figura del ministro coordinador corrieron como agua en los pasillos del Centro de Convenciones de Buenos Aires, donde se hizo el evento.

El Presidente llegó en un día particular al encuentro porque hoy se cumple justo un año de que su administración decidió salir del cepo al dólar, uno de los hitos más importantes de su gestión en materia económica, pero también a solo unas horas de que se conociera un número de inflación de marzo de 3,4%, que lleva el acumulado de 2026 a 9,4%. Esto cuando el Gobierno había estipulado 10,1% para todo el año en el Presupuesto.

En eso último se enfocó Milei a la hora de hablar. En el primer tramo de su discurso -que dio ante un auditorio con las luces bajas y en tonos azules que tornaron casi imperceptibles los rostros-, el mandatario culpó por los más de 3 puntos de inflación de marzo a los ataques políticos que pasó su gobierno el año pasado y a los factores estacionales. En un segundo tramo, en un tono más ferviente, que le hizo vibrar la garganta, descartó cualquier modificación en su programa económico y volvió a pedir paciencia.

En el público, además de Adorni en primera fila, acompañaron al Presidente los ministros Diego Santilli, Mario Lugones y el canciller Pablo Quirno; diputados nacionales libertarios, con Gabriel Bornoroni a la cabeza; y también el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas.

“Tendríamos un montón de cosas muy buenas para hablar el día de hoy, pero como soy Milei y detesto la forma de hacer las cosas de la política tradicional, y como odio la inflación, y como el dato no me gustó y me repugna voy a hablar de inflación”, arrancó Milei y recibió los primeros aplausos del público, a salón casi lleno, con apenas unas sillas libres en el fondo. Antes del evento, Milei ya había anticipado que iba a justificar por qué la inflación retornaría a su “sendero decreciente” a futuro.

“Una de las cosas importantes es explicar y tener claro lo que está pasando. Cuando uno lo entiende y tiene un diagnóstico, implica que es el primer paso para una solución. Lo que tenemos que entender es por qué 3,4%, por qué desde mediados del año pasado de a poco viene subiendo. No tenemos ningún problema en explicarlo, es bastante claro lo que está pasando. Al margen de que voy a explicar por qué nos encontramos con este dato, también les voy a explicar por qué estamos convencidos de que la inflación para adelante va a bajar, porque lo más importante es no discutir dos décimas más o menos, es saber por qué hacia adelante va a bajar”, comentó.

Dio 3,4% en marzo. Milei, tras el dato de inflación: «No me gustó, me repugna»

Para justificar el 3,4%, Milei dijo que hubo un ataque especulativo contra su gobierno el año pasado, y que en marzo se registraron factores estacionales que llevaron el indicador hacia arriba, como la educación, el impacto de la guerra y la carne.

“No fue gratis el intento de la política de generar un golpe de Estado, hay que tener en cuenta a qué estuvimos sujetos en el segundo semestre del año pasado, y muy en especial desde la elección en la Provincia de septiembre”, sostuvo.

“Por esa caída de la demanda de dinero, la consecuencia es que el nivel de precios va a saltar. Y eso se manifiesta como una aceleración en la tasa de inflación”, marcó, en el tramo en que vinculó la suba del indicador a los efectos de que La Libertad Avanza perdiera la elección local bonaerense.

Después, Milei ahondó sobre los factores particulares que le endilgó a marzo. “Es un mes con estacionalidad. En el dato puntual de este mes impactó educación, todo lo que tiene que ver con la guerra y cómo eso afectó al transporte. Y también el impacto en la carne”, enumeró.

Entonces, fue ahí que dijo -en línea con su mensaje de la semana pasada-: “Hay que tener paciencia, no hay que desesperarse. Si uno se desespera, toma malas decisiones. Y nosotros no vamos a ir en contra ni de la teoría económica, ni de la evidencia empírica, ni tampoco vamos a vulnerar los valores morales a la hora de diseñar la política económica”.

En resumen, Milei dijo que lo que “explica” el salto en la tasa de inflación es la caída en la demanda de dinero por los efectos políticos, además de los factores estacionales de marzo.

“La política monetaria no cambió. El equilibrio de largo plazo al que vamos no cambió; cambió la dinámica en el tiempo. Si tomamos la inflación núcleo y le sacamos el efecto de la carne, está igual que el mes pasado, en 2,5%. Y, lo más importante: si tomamos la canasta básica que impacta sobre la indigencia está en 2,2%”, sostuvo Milei. Tras eso, se mostró convencido de que “la tasa de inflación va a caer”.

Descartó modificar el plan económico

En otro tramo de su alocución, en el que buscó imprimir la idea de un buen rumbo hacia adelante, dijo también que “la demanda de dinero empezó a crecer” y que la “actividad económica empezó a rebotar, a revivir”.

“Estamos en récords de PBI, de consumo, de exportaciones… El RIGI está volando. La inflación se va a desplomar y la economía va a retomar el fuerte sendero de crecimiento que teníamos antes del ataque de la política”, arengó.

El Presidente en el cierre del summit de AmCham

En tanto, una vez más descartó modificar su plan económico, a pesar de que el “círculo rojo”, los periodistas y los economistas (a los que volvió a llamar “econochantas”) le dicen -según acusó- que “hay que aceptar tener más inflación si la Argentina quiere crecer”. Todos esos sectores son blancos habituales de sus palabras.

“Me parece una basura la hipótesis, me parece inmunda”, afirmó y añadió: “Le rompería los ojos a cualquiera [que dice eso]. No vamos a ceder a esa idea de resignarnos a tener inflación. Es el camino al infierno la inflación”.

En una alocución que fue elevando el tono a lo largo de los minutos, Milei dijo que son “inmorales y basuras de personas” quienes piden que abandone su plan sin emisión monetaria y con equilibrio fiscal. “Nos están proponiendo que nos suicidemos y no lo vamos a hacer”, dijo el Presidente y añadió, a los gritos: “Lo que tenemos que hacer es mantener el equilibrio fiscal, seguir con la motosierra… La motosierra no se detiene. Di la orden expresa de que la motosierra no pare”.

En eso, Milei prometió continuar con el recorte del gasto público y con una política monetaria apretada, para “sacar todos los pesos de la calle hasta que colapse la tasa de inflación”.

“No vamos a ceder un ápice en la política monetaria, en seguir desregulando. Vamos a seguir abriendo la economía. No vinimos para eternizarnos en el poder, vinimos a escribir la mejor página de la historia argentina”, insistió.

“Nosotros tenemos la convicción de que nos votaron para hacer lo que está bien y vamos a hacer lo que corresponde. No vamos a salir del manual de hacer las cosas bien. La gente podrá elegir otro camino, será responsabilidad de los argentinos. Y cuando vean cómo cae la inflación, la pobreza; cómo la economía se recupera, cómo suben los salarios, probablemente nos acompañen y podamos continuar con más liberalismo”, refirió.

Milei también prometió “seguir abrazando la ortodoxia” y alegó que “la teoría económica” lo acompaña. “Nuestra política es justa, es lo más importante de todo. Tiene que ver con nuestros valores morales. Mentir está mal, estafar está mal; no vamos a hacer eso. La moral como política de Estado dice que no nos vamos a apartar de los valores judeocristianos”, enfatizó, bajo la atenta mirada de Adorni.

Y, para cerrar, remarcó: “Vamos a escribir la mejor página de la historia, nos acompañen o no nos acompañen. Si no, nos volvemos a casa. No pasa nada; podés volver a trabajar al sector privado”.

Apenas terminó el discurso, el Presidente y los integrantes de su Gabinete se retiraron rápidamente por detrás de las cortinas sin dar declaraciones a la prensa.

La previa

Antes de su discurso en AmCham, Milei dijo en X sobre la inflación: “El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna. Sin embargo, hay elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente”.

El oficialismo sabe que el establishment económico sonríe ante su plan, por eso los personajes de la Casa Rosada que pasaron por AmCham pidieron respaldo ahora, en un momento de tensiones para la administración libertaria. La contracara, avisaron a este sector, es el kirchnerismo.

En la previa de la publicación del Indec, el ministro de Economía, Luis Caputo, ya advertido del número de inflación que se podía venir, buscó imprimirle también esperanza al futuro. “Los próximos 18 meses serán los mejores de las últimas décadas”, arengó el funcionario, que por estas horas ve cómo cae la recaudación y cómo se suman reclamos de distintos sectores aquejados por el ajuste: los gobernadores acá en el foro, que pidieron baja de impuestos; los intendentes (sobre todo los peronistas), que reclaman obras públicas; los pacientes con discapacidad, que se fueron a quejar afuera del Palacio de Hacienda por el retraso en los pagos de las prestaciones; los choferes de colectivos…

El tono de esperanza hacia adelante Milei lo acarrea desde la semana pasada, cuando pidió “paciencia” a quienes todavía no sienten las bondades de su plan económico, pero insistió con que el rumbo es el correcto y con que cambiarlo implicaría “dinamitar lo logrado”.

En la Casa Rosada se multiplican los dardos a los medios y se convencen de que el plan trazado tiene que funcionar. En estos últimos días, en Balcarce 50 dijeron saber que el primer trimestre del año iba a ser difícil, pero se mostraron seguros que desde abril comenzará un respiro.

El gobierno de Milei, dicen los analistas, tiene también un desafío en materia de empleo. Uno de los grandes ausentes de esta jornada fue el secretario de Trabajo, Julio Codero, que canceló su participación. Fuentes oficiales consultadas por LA NACION alegaron que Cordero no pudo participar de AmCham porque se quedó trabajando en temas procesales de la reforma laboral, que en parte quedó suspendida tras un amparo que presentó la CGT y que consiguió aval de la Justicia.

Antes de Milei, también hablaron Santilli y Quirno, que no pudieron esquivar responder por Adorni, pero volvieron a darle su apoyo, cuando los hermanos Milei siguen abroquelados en el respaldo al jefe de Gabinete.

Se sumó a otro panel el ministro de Salud, Mario Lugones; y la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich. “La modernización laboral está hoy en manos de las empresas. Anímense a contratar, a invertir, a generar empleo. La Argentina está ofreciendo estabilidad y reglas claras. Es el momento de dar el paso”, les pidió Bullrich a los empresarios.

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