Funcionarios de diversas áreas y representantes sindicales definieron estrategias de intervención y acompañamiento integral para garantizar entornos escolares seguros.
En respuesta a la reciente aparición de pintadas y carteles con mensajes intimidatorios en diversos establecimientos educativos del territorio bonaerense, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires activó una mesa de trabajo conjunta. El encuentro, realizado en el marco de la Comisión Interministerial de Niñez, tuvo como eje central coordinar acciones de protección para las comunidades educativas afectadas.
La reunión contó con la presencia de figuras clave del gabinete provincial, entre ellos el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque; el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; y el ministro de Seguridad, Javier Alonso. También formaron parte la directora ejecutiva del Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia (OPNyA), Andrea Cáceres, y la jefa de Gabinete del Ministerio de Trabajo, Cecilia Cecchini, junto a representantes sindicales del sector docente.
Un enfoque multidisciplinario
Durante la jornada, las autoridades subrayaron que la complejidad de estas amenazas requiere una respuesta que trascienda lo meramente policial. El objetivo principal es el fortalecimiento de los espacios de contención territorial y la implementación de estrategias de acompañamiento integral para niños, niñas y adolescentes.
«Es fundamental trabajar de manera coordinada para dar respuestas concretas, promoviendo acciones de prevención y escucha activa hacia las juventudes y sus familias», destacaron fuentes oficiales tras el encuentro.
Compromiso con la democracia escolar
El cónclave sirvió también para reafirmar el compromiso del Estado provincial con la preservación de las escuelas como espacios democráticos y libres de violencia. En este sentido, se acordó profundizar las políticas de cuidado e inclusión que permitan mitigar el impacto de estos actos vandálicos en el clima escolar.
Desde el Gobierno bonaerense se insistió en la necesidad de consolidar los vínculos comunitarios, entendiendo que la seguridad en las aulas es una construcción colectiva que involucra tanto a los organismos de seguridad como a los actores sociales y pedagógicos de cada localidad.




