Biopics musicales: los éxitos impensados, la más mentirosa y los fracasos rotundos de un género que siempre sorprende

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Desde que James Cagney se puso en los zapatos de George M. Cohan en Triunfo supremo, en 1942, Hollywood descubrió que la vida de los músicos es, en el fondo, una historia que el público ya sabe de memoria, pero aún así quiere ver en la pantalla grande. El subgénero de las biopics sobre músicos no es algo nuevo, pero vuelve a ser tendencia.

Uno de los proyectos más ambiciosos de esta década ya está en marcha: la película sobre The Beatles. O, mejor dicho, las películas: Sam Mendes va a dirigir cuatro películas enfocadas cada una en un miembro de la banda de Liverpool. Con Paul Mescal como Paul McCartney, Harris Dickinson como John Lennon, Joseph Quinn como George Harrison y Barry Keoghan como Ringo Starr, la producción ya está en marcha.

Paul Mescal como Paul McCartney, Harris Dickinson como John Lennon, Barry Keoghan como Ringo Starr y Joseph Quinn como George Harrison

Pero antes de la película de The Fab Four, la prueba de fuego para saber si el interés masivo sigue latente llega con Michael, la biopic de Michael Jackson. No es ninguna revelación que el Rey del Pop es uno de los músicos más exitosos y controversiales de la historia. Con Jafaar Jackson interpretando a su tío, y una lista de clásicos que incluye “Billie Jean”, “Thriller”, “Bad” y “Beat It”, Michael puede definir qué rumbo va a tomar Hollywood con este tipo de producciones.

Algunas biopics sobre músicos fueron exitosas en taquilla, galardonadas con premios Oscar y aplaudidas por el público. Pero otras no tuvieron la misma suerte. Aquí, una lista de grandes éxitos y grandes fracasos, de la música al cine.

Bohemian Rhapsody: éxito a prueba de críticas

En Hollywood sospechaban que la biopic de Queen iba a ser un desastre. La biografía sobre una de las estrellas más grandes de la historia de la música parecía un proyecto maldito. La producción fue un caos.

Originalmente, Sacha Baron Cohen iba a interpretar a Freddie Mercury en la pantalla grande

Originalmente la película estaba a cargo de Stephen Frears, director de La reina. Freddie Mercury iba a ser interpretado por Sacha Baron Cohen, pero el actor de Borat tuvo grandes diferencias con Brian May y Roger Taylor. Los rumores dicen que los ex Queen querían que la película no se enfocara solamente en el líder de la banda. Baron Cohen tenía otra idea en mente: centrar la película en Mercury, su talento artístico y su promiscuidad sexual. El proyecto se cayó hasta que llegó un nuevo director con ideas más cercanas a las que querían May y Taylor.

Después de años de idas y vueltas, parecía que la película marchaba bien. Hasta que el caos volvió a reinar: cuando faltaban tres semanas para terminar el rodaje, Bohemian Rhapsody se quedó sin director. Aunque Bryan Singer se encargó de elegir a los actores y llegó a filmar dos tercios de la película, tuvo que ser reemplazado por Dexter Fletcher, el mismo que un año más tarde dirigió Rocketman. Su salida fue un escándalo que llenó los portales de noticias con distintos rumores.

Bryan Singer abandonó el set de la película con dos tercios de la película filmada

El director de Los sospechosos de siempre alegó haber sido despedido por “problemas de salud”, en una carta en la que reconoció que 20th Century Fox no le permitió terminar la película. Para algunos medios, el director fue despedido cuando salieron a la luz nuevas denuncias de acoso en su contra. Otros aseguraron que los motivos reales tenían que ver con las constantes peleas que el director tenía con Rami Malek, el protagonista de la película.

Cualquiera haya sido el motivo, todo parecía ser una receta para el desastre perfecto, pero ni siquiera las críticas mixtas que recibió la película pudieron afectar las ganas del público de ver a Queen en la pantalla grande.

Bohemian Rhapsody se convirtió en una de las películas para adultos más exitosas de la década pasada. En un contexto donde las salas se llenaban solo con superhéroes o franquicias, la historia de Freddie Mercury logró quedar entre las 10 películas más taquilleras del año a nivel mundial. Cuando llegó la noche de los Oscar, se llevó 4 de las 5 estatuillas para las que estaba nominada, incluyendo mejor actor, edición, mezcla y edición de sonido.

La película fue tan exitosa que estuvo meses en cartelera, y en el Reino Unido la película se convirtió en la más vendida en la historia en formato digital.

Bohemian Rhapsody: La historia de Freddie Mercury se encuentra disponible en Disney+.

Better Man: cuando el riesgo no paga

Las biopics sobre músicos pueden resultar previsibles. Todas siguen un patrón narrativo más o menos parecido: origen humilde, ascenso a la fama, problemas con drogas, amores prohibidos, caída y redención ante los ojos del público. Hasta en el aspecto formal suelen ser parecidas: muchas incluyen una secuencia donde, a través del montaje, condensan los grandes éxitos y récords en unos pocos minutos.

Robbie Williams también llevó su vida a la pantalla

Michael Gracey, el director de El gran showman, le preguntó a Robbie Williams con qué animal se identificaba. El autor de “Angels” respondió: “Con un león”. El director no quedó convencido. Williams pensó un poco más y soltó, algo inseguro: “¿Con un mono?”.

La historia de Robbie Williams está protagonizada por un chimpancé que canta y baila todo el repertorio de hits: “Feel”, “Rock DJ” y “Let Me Entertain You”, entre otros. El maldito mono digital funciona como una metáfora del artista. Como si fuera el mono del organillero que, atrapado por una soga que tiene atada al cuello, solo sirve para entretener a los demás.

Aunque la idea sirvió para diferenciar a esta biopic del resto, el público no compró la propuesta. Recaudó solo 22 millones de dólares en los cines de todo el mundo. La producción costó más de $110 millones. Aunque recibió críticas positivas y consiguió una nominación al Oscar por los efectos visuales, Better Man se convirtió en uno de los mayores fracasos comerciales de la década.

Better Man: La historia de Robbie Williams se encuentra en Prime Video.

Elvis: el éxito con un estilo muy particular

Baz Luhrmann es un cineasta que genera amor y rechazo con igual intensidad. Su estilo oscila entre el camp y el kitsch: con lentejuelas doradas, vestuarios y decorados suntuosos, personajes pasionales, y edición frenética. El lema de su productora, Bazmark, es “Truth, Beauty, Freedom and Love” [Verdad, belleza, libertad y amor], rematado con una frase que resume el espíritu de sus películas: “Una vida vivida con miedo es una vida vivida a la mitad”.

Baz Luhrmann, un cineasta con un sello muy personal

El manifiesto de Baz Luhrmann, evidente en Moulin Rouge y El gran Gatsby, también vive en Elvis. A priori, el excéntrico director australiano no parecía la persona más idónea para llevar la vida del rey del rock n’roll a la pantalla grande. “Mis películas no son dramas psicológicos”, admitió Luhrmann en una entrevista. “Me interesa la forma artística: cómo revelás la trama y elevás las emociones a través del lenguaje visual y, sobre todo, la música”.

Para contar la historia de Elvis, Luhrmann eligió alternar entre el punto de vista del cantante de “Unchained Melody” y “Suspicious Minds” y su manager, el “Coronel” Tom Parker. Quien se llevó todos los elogios no fue Tom Hanks interpretando al villano de este cuento, sino Austin Butler como El Rey.

El musical de 2022 se convirtió en una de las biopics más taquilleras de la historia. Recibió 8 nominaciones al Oscar, pero no ganó ninguna: la prueba definitiva de que el desenfrenado y pasional cine de Luhrmann genera adeptos pero también detractores.

Elvis puede verse en HBO Max y en Netflix.

The Doors: la consagración que no fue

¿Por qué una actuación que llegó a dar “escalofríos” en el set fue totalmente ignorada por el público y la crítica? Quizás la película sobre The Doors tenga la respuesta.

Son pocos los actores que no lograron reconocimiento por biopics sobre músicos. Marisa Abela no pudo destacarse con Back To Black, la biopic de Amy Winehouse que pasó con más pena que gloria por los cines. El mismo destino tuvo Kingsley Ben-Adir cuando protagonizó Bob Marley: La leyenda. En general, cuando ocurren estas excepciones, es porque las películas no fueron exitosas en la taquilla y tampoco convencieron a la crítica.

Val Kilmer, como Jim Morrison, en una escena de The Doors, de Oliver Stone

La lista de los que salieron airosos es larga: Sissy Spacek ganó el Oscar a mejor actriz por La hija del minero. Jamie Foxx se consagró en Hollywood gracias a Ray, la vida del músico ciego de jazz, Ray Charles. Joaquin Phoenix estuvo nominado y Reese Witherspoon ganó por Johnny y June. Rami Malek alzó el oro con Bohemian Rhapsody. Cate Blanchett estuvo nominada por interpretar a Bob Dylan en I’m Not There y, 17 años después, Timothée Chalamet también fue nominado por ponerse en la piel del autor de “Like A Rolling Stone” en Un completo desconocido.

Cuando Oliver Stone decidió hacer una película sobre The Doors y eligió a Val Kilmer para encarnar a Jim Morrison, muchos creyeron que había llegado el momento para consagrar al actor de Top Gun. Pero eso no ocurrió: The Doors fracasó en taquilla y la película no tuvo nominaciones por parte de la Academia de Hollywood.

El tiempo fue más benévolo con la biopic de la banda que hizo “Light My Fire”. Para John Densmore, el baterista, Val Kilmer “tendría que haber sido nominado al Oscar” y dio su testimonio: “Su interpretación es milagrosa. Su invocación de Jim estuvo muy cerca de la realidad, me daba escalofríos verlo en el set”.

No fue el único que consideró la actuación de Val Kilmer como algo digno de premios. Nicolas Cage opinó que el trabajo era genial y que Kilmer “debería haber ganado el Oscar”.

The Doors puede alquilarse en Apple TV.

Rocketman: demasiada expectativa, mucha decepción

Elton John es uno de los artistas más exitosos de la historia. En ventas, superó a Pink Floyd, Madonna, Queen y Led Zeppelin; solo está debajo de The Beatles, Michael Jackson y Elvis Presley.

Elton John tenía mucho para contar

Además de un repertorio de hits en la industria musical, las canciones de Elton John tuvieron éxito en películas como El rey león, Moulin Rouge y Casi famosos. Por eso, todo hacía pensar que una película sobre su vida iba a arrasar en taquilla. Pero, aunque Rocketman no se estrelló en las boleterías, no fue el éxito que el estudio esperaba.

El film recaudó 195 millones de dólares contra un presupuesto de 40 millones. Paramount esperaba alcanzar números cercanos a los 900 millones que había generado Bohemian Rhapsody, pero no fue el caso.

La película tuvo buenas críticas, pero eso no fue suficiente para despertar el interés del público por una película que cuenta, mezclando realidad con fantasía y números musicales creativos, la vida de Elton John.

“Taron [Egerton, su protagonista] tendría que haber sido nominado como uno de los mejores actores del año”, dijo Elton John cuando ganó su primer Oscar, por una canción original compuesta para la película.

Fue una sorpresa cuando Taron Egerton quedó afuera de la lista de los nominados. Apenas unas semanas antes de las nominaciones, el actor había ganado el Globo de Oro. Y si bien Rocketman no fue un fracaso, pero quedó lejos del reconocimiento que merecía.

Rocketman se encuentra disponible para alquilar en Apple TV.

Amadeus: la ópera rock que arrasó

Las biopics suelen tomarse libertades creativas para contar las historias de vida de los ídolos musicales. En el caso de la biopic sobre el Rey del Pop, el Michael Jackson Estate, la entidad que administra el legado del artista, supervisó de cerca el rodaje de la película.

Mozart también tuvo su (exitosa) biopic

La eterna tensión entre realidad y ficción se hace presente en este subgénero. Las críticas van de la mano con las controversias: ¿Las películas le faltan el respeto a la memoria de los músicos? ¿Son relatos demasiado edulcorados que no exploran los rincones más oscuros de los artistas?

Amadeus es una biopic sobre un músico. En este caso, Mozart. Es la más exitosa de la historia: fue una de las más taquilleras en 1984 y arrasó con los premios Oscar, llevándose 8 estatuillas. Suele ser considerada una de las obras maestras más importantes del séptimo arte. Y, sin embargo, es una de las más “mentirosas”.

Para empezar, el idioma es el inglés. El compositor de Las bodas de Fígaro y La flauta mágica se comporta como un rockstar: es desprolijo, excéntrico, vulgar. Está muy lejos de la típica idea de un “genio”. Del otro lado está su enemigo: serio, envidioso, resentido. La versión de Salieri que interpretó F. Murray Abraham se convirtió en un ícono cinematográfico que opacó a la figura real.

Es muy probable que, en la vida real, Salieri y Mozart no hayan sido archienemigos. Pero el éxito de Amadeus instaló otra idea en el imaginario colectivo. Citando a una película de John Ford: “Cuando la leyenda se convierta en realidad, imprima la leyenda”.

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