Con la presencia de Alberto Franco, director del Centro Cultural Andrés Ferreyra, el Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén presentó la mayor retrospectiva nacional del maestro del grabado, compuesta por obras que pertenecen al tesoro artístico de nuestra ciudad.
Lo que nació como un ambicioso proyecto en 2022, al conmemorarse los 50 años del fallecimiento de Adolfo Bellocq, se materializó este fin de semana con una histórica inauguración en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) de Neuquén. Bajo el título «Del Riachuelo al Wallmapu», se presentó la primera retrospectiva nacional dedicada al gran maestro del grabado argentino, nutrida mayoritariamente por piezas custodiadas por el Centro Cultural Necochea y Biblioteca Popular Andrés Ferreyra (CCNBPAF).
El director del CCNBPAF, Alberto Franco, participó del acto oficial en la capital neuquina, subrayando el orgullo que representa para la institución local que este «tesoro artístico» —compuesto por casi 300 piezas que el Centro custodia— hoy se despliegue en otros territorios para reencontrarse con los paisajes y las identidades que inspiraron la mirada del artista.
El arte como adjetivo cotidiano
Durante la ceremonia, Franco reflexionó sobre el rol social de la cultura y la responsabilidad de las bibliotecas populares en la democratización del patrimonio. «El arte debe llegar al hombre común, no puede quedar restringido», afirmó el director, quien además sostuvo que «lo cultural no es un objeto estático, es un adjetivo que debe impregnar nuestra vida cotidiana».
La muestra permite conectar la «Sala Bellocq» de Necochea con nuevos públicos a nivel nacional, posicionando a nuestra Biblioteca Popular como un referente en la preservación de la identidad del arte argentino. La exposición no solo exhibe maderas grabadas, sino que relata la historia de un artista que supo capturar la esencia social y territorial de su tiempo.
Un puente entre instituciones
Este hito cultural es el resultado de un «abrazo» entre instituciones y del esfuerzo técnico de los trabajadores de ambos museos, quienes garantizaron el traslado y la curaduría de obras que son consideradas patrimonio nacional. Para el equipo del Centro Cultural Necochea, la proyección de estas piezas hacia el sur del país representa un reconocimiento a la labor diaria de mantenimiento y puesta en valor que se realiza en la histórica sede de la calle 54.
Desde la institución local destacaron que este tipo de intercambios jerarquizan a Necochea en el mapa cultural argentino, demostrando que el patrimonio local tiene la potencia necesaria para protagonizar las salas más importantes del país.





