“Siempre pensé en disfrutar del fútbol hasta que llegó mi hija cuando yo tenía 17 años y ahí se puso la cosa muy seria. Tuve que deslomarme para poder darle una mejor vida y llegar a primera”, remarca Alan Varela, que a los 24 años ya tiene en su historial haber sido campeón con Boca, el equipo del que es hincha, y recientemente con Porto, otro gigante y su primera parada hasta nuevo aviso en el fútbol europeo, ya que su nombre y su juego han llamado la atención de varios tanques de la Premier League, como Manchester United y Liverpool.
Por ahora disfruta de esta primera liga conseguida en un club muy exigente y de estar en la lista de 55 preseleccionados por Lionel Scaloni para el Mundial que se avecina. Éxitos y reconocimientos que llegan por su talento y también por la madurez que refleja en esta charla con LA NACION.
-¿Cómo sentís este título conseguido con el Porto? Porque no es fácil asentarse en Europa, hacerse importante en el equipo y salir campeón.
-La verdad que ha sido un año y una temporada muy buena en lo personal y en el equipo. Hemos dado vuelta la página muy bien de lo que fue el año pasado, que obviamente quedó a la vista de todos, porque creo que hemos tocado fondo, porque no hemos luchado por ningún título y la verdad que cuando llegas acá a Porto, la gente lo único que te exige es ganar títulos y jugar bien. Y bueno, creo que el año pasado no estuvimos a la altura y este año fue muy bueno porque han llegado buenos jugadores con la mentalidad correcta y un nuevo cuerpo técnico que también te exige un montón y está en cada mínimo detalle. Y bueno, todo eso se vio reflejado durante la temporada.
-¿Qué fue lo más duro que les pasó el año pasado? ¿Fue la experiencia fallida en el Mundial de Clubes?
-Como te dije, no estuvimos a la altura en ninguna competencia, no hemos podido luchar por el campeonato, que la gente de acá siempre te exige ganar la Liga. En las Copas de acá de Portugal tampoco pudimos estar a la altura, hemos quedado afuera muy temprano y creo que el Mundial de Clubes tampoco ha sido muy bueno de nuestra parte y la verdad que eso fue como haber tocado fondo. Este año pudimos dar la vuelta y estamos muy contentos de eso.
-¿Qué cambió Francesco Farioli en el equipo? ¿Y cómo es tener cerca a su ayudante Lucho González, leyenda del club?
-Bueno, la llegada de Farioli ha sido muy importante porque vino con unas ideas muy buenas, siempre tratando de mejorar cada mínimo detalle, prepara y analiza muy bien los partidos. Y bueno, tener a Lucho acá para mí es un honor. Como jugador ha sido extraordinario y poder compartir el día a día acá con nosotros y siempre exigiéndome, para mí es muy lindo. Siempre trato de mejorar, de escucharlo y de aprender en cada cosa que me dice.
-Lucho está en la lista de los argentinos campeones en Porto, como Lisandro López, Fernando Belluschi, Ernesto Farías, muchos argentinos que dejaron huella y ahora está la tuya. ¿Qué se siente entrar en ese grupo?
-Es muy lindo porque obviamente me nombraste a jugadores muy buenos y muy reconocidos acá en Portugal, que han dejado su huella. A mí, cuando llegué acá a Portugal, siempre me hablaron de Lucho, de Lisandro, de Belluschi y eso refleja el gran trabajo que han hecho acá. Yo siempre trato de trabajar, de ser profesional y de dar todo dentro del campo y que la gente pueda reconocer que siempre fui un jugador que di el 100% para el equipo.
-¿Cómo fue para vos adaptarte a este equipo y hacerte un lugar? Ya que viniendo del fútbol argentino muchas veces se habla que hay una diferencia de nivel con Europa.
-No, la verdad es que no me costó la adaptación. Apenas llegué ya empecé a jugar, pero todo también lleva a que el técnico te dé la confianza, que los jugadores también confíen en vos y yo pueda desarrollar mi fútbol. Eso fue clave para mi adaptación, que fue muy rápida y luego para seguir demostrando todo este tiempo que estoy acá.
-¿Qué conceptos de Martín Anselmi quedaron incorporados en el grupo para este éxito que llegó después con otro cuerpo técnico?
-Martín me pareció un gran entrenador, siempre muy pendiente de cada jugador, también de cada detalle, pero la verdad que agarró el equipo cuando ya estábamos mal y no pudimos ayudarlo con todas las ideas que tenía. Y bueno, pasó lo que pasó.
-¿Qué relación tenés con el presidente André Villas-Boas, que fue exitoso como entrenador y le tocó suceder a un histórico presidente como Pinto da Costa?
-André está haciendo un trabajo increíble, siempre está muy pendiente del equipo, de todo lo que es Porto y es una gran persona. Siempre se puede hablar de la mejor manera con él y entiende mucho lo que el jugador precisa. Él ha sido entrenador y entiende bastante de todo esto.
-¿Y cómo es la rivalidad con Benfica y con Sporting? ¿Cómo fueron esos clásicos? ¿Son de los clásicos que te gustan, como jugar contra River?
-Sí, son partidos bravos. Se juega todo contra esos equipos, porque una derrota te puede llegar a sacar del campeonato. Este año estuvimos bien en todos esos partidos, no perdimos contra ningún equipo grande, Benfica, Sporting y Braga. Me puso muy contento poder ganar algunos clásicos, y en otros no perderlos, para poder salir campeones.
-¿Cómo fue enfrentarse con Nico Otamendi, capitán del Benfica y campeón del mundo, que es compañero en la lista de 55 que entregó Scaloni?
-Con Nico siempre tuvimos la mejor, dentro y fuera de la cancha. Siempre fuimos respetuosos los dos. Obviamente es un clásico y dentro de la cancha se deja todo, pero más allá de eso no pasa nada.
-¿La ilusión de la selección sigue intacta?
-Sí, la verdad que sí. Que te tengan en cuenta para la lista de 55 para un campeonato así es muy lindo, y obviamente no me conformo con eso. Creo que tuve un año y una temporada muy buena. Me sentí muy cómodo acá en Porto y creo que tengo chances, pero todavía falta. Hay que seguir trabajando y vamos a ver qué pasa.
-¿Y cómo ves a la selección en su defensa del título?
-Argentina siempre es candidata. Hemos ganado la última Copa del Mundo, hemos ganado la Copa América y siempre vamos a ser candidatos mientras que Messi, nuestro número 10, sea el mejor jugador del mundo.
-Y lo sufriste en el Mundial de Clubes…
-Sí, sí, lo sufrí.
-En Boca fuiste campeón en una posición similar a la que ocupa Leandro Paredes en su regreso al club. ¿Esperabas el nivel que está mostrando?
-El regreso de Lea para un hincha de Boca como yo es muy lindo. Cuando llegó le cambió la cara al equipo y está haciendo las cosas muy bien. Para mí es uno de los mejores del fútbol argentino. Ojalá que pueda seguir así, demostrando toda su calidad, toda su jerarquía y que sea lo mejor para Boca.
-¿Hablás seguido con Riquelme, que siempre elogió tu inteligencia dentro de la cancha?
-Sí, de vez en cuando intercambio unos mensajes y hace poco le mandé una camiseta de Porto. La relación con Román siempre fue buena y para mí es muy lindo porque es uno de mis ídolos.
-Alguien de Boca que también integra la lista de argentinos campeones con Porto es Agustín Marchesin, que sufrió una dura lesión.
-Sí, acá tengo compañeros que han compartido con Marchesin y lamentan mucho su lesión. Yo también como hincha de Boca lamento mucho que se haya lesionado así. Pero bueno, espero que pueda recuperarse de la mejor manera y seguir demostrando que puede defender la camiseta de Boca.
-Yendo a tu futuro, hubo rumores de que te quieren varios equipos de la Premier League. ¿Cómo manejás eso en tu cabeza?
-Estoy tranquilo y enfocado 100% acá en Porto. Todos esos temas obviamente los habla mi representante y en este momento no estoy pensando en eso. Tengo como objetivo, como te decía, poder estar en la lista del Mundial y eso la verdad que no lo estoy pensando por el momento.
–¿Y cuál es el próximo objetivo de Porto como club grande que es?
-Acá siempre se aspira a ganar todo, ¿no? Copas nacionales, pero sobre todo la Liga. La Liga es muy importante en Portugal porque te da acceso directo a la Champions y también suma mucho hacer un buen papel en Champions la próxima temporada.

-Cuando eras chiquito, cuando empezaste a patear la pelota, ¿te imaginabas que ibas a ser campeón con Boca y que también ibas a ser campeón en Europa, siendo importante en ambos equipos?
-Cuando uno es chiquito no piensa tanto en los triunfos, en levantar las copas, sino en disfrutar del fútbol. Yo siempre pensaba en disfrutar del fútbol hasta que llegó mi hija cuando tenía 17 años y ahí se puso la cosa muy seria. Tuve que deslomarme para poder darle una mejor vida y llegar a primera. Lo logré y obviamente a partir de ahí siempre lo tomé como un medio de vida al fútbol, más para vivir, pero también para estar en la historia de cada club que me toque jugar.
