Un hombre de 65 años que se encontraba internado con pulmonía bilateral en el Hospital Durand falleció luego de que una paciente psiquiátrica presuntamente lo extubara.
Fuentes del Ministerio de Salud porteño precisaron a LA NACION que las circunstancias de la muerte del paciente están bajo investigación.
“En la misma sala, y en el mismo rango horario, se verificó el ingreso de una persona ajena al equipo de salud sin que se haya podido constatar relación alguna con el hecho relatado precedentemente”.
Asimismo, confirmaron que el nosocomio está iniciando las actuaciones sumariales correspondientes.
Según contó el hijo de la víctima, Germán, el incidente ocurrió el viernes por la mañana. La sospechosa habría irrumpido en la habitación y quitado el tubo de oxígeno. Los médicos que acudieron de urgencia a la habitación de su padre tras detectarle un paro cardiorrespiratorio encontraron a la mujer frente a la cama con el dispositivo en la mano. A pesar de las maniobras de reanimación, el desenlace fue fatal.
La sospechosa, que según los primeros informes es paciente psiquiátrica y se habría fugado previamente de otros centros de salud mental, se encuentra bajo custodia policial mientras la familia de la víctima baraja la posibilidad de iniciar acciones legales contra ella.
“Mi papá entró sin poder respirar bien. Cuando le hicieron estudios, le encontraron una pulmonía bilateral y decidieron entubarlo y ponerlo en coma inducido. Su panorama era un poco alentador porque el primer día tuvo fiebre y oxigenaba mal, pero el resto de los días estuvo estable, aunque no presentaba mejoría”, contó Germán.
Y añadió: “Los jefes de terapia intensiva y de intermedia nos comentaron cuando llegamos al hospital que cuando a mi papá le agarró el infarto fueron a la habitación y encontraron a una mujer frente a la cama de mi papá con el tubo de oxígeno en la mano. El jefe de terapia luego la sacó de ahí. Después personal médico empezó a practicar maniobras de reanimación pero no pudieron revertirlo”.
El hijo de la víctima también reveló que aunque el cuadro del padre exigía su internación en cuidados intensivos, la cursó en cuidados intermedios ante la falta de camas. De hecho, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se hizo eco del caso en redes, denunció falta de controles, déficit de personal y la internación de pacientes de alta complejidad internados en áreas sin recursos adecuados.

“Él tenía que estar en terapia intensiva. El jefe de terapia se escudaba con que no había seguridad en el hospital, que por eso todos andan por todos lados. Te puedo creer que entre una persona cualquiera en la guardia, pero en terapia intensiva no”, aseguró Germán.
Y contó: “Le sacó el tubo de la boca. Recién nos enteramos de esto. Desde le hospital nos dijeron que era una paciente de acá que tenía un trastorno psiquiátrico y que estaba internada. Desde ATE dijeron que era una persona que vino a hacer una interconsulta y terminó en la habitación de mi papá. Nos dijeron también que se había fugado de varios hospitales psiquiátricos”.
Asimismo, detalló que los trabajadores del hospital vieron a la sospechosa descalza y le dijeron que era indigente.
“Yo no puedo creer que caminó 200 metros hasta llegar a terapia, un sector muy restringido. Estas cosas no pueden pasar en un hospital público donde viene tanta gente. Mi papá estaba mejorando. Queremos saber qué hacía ahí la mujer. Nunca me lo supieron explicar. Esto no puede quedar así”, exclamó Germán.
Y concluyó: “No pudimos hacerle velatorio. No es saludable esto. Nos hace mal a todos. Ahora solo queremos despedirlo”, concluyó.