Dirigentes locales participaron de una cumbre de la Quinta Sección en Villa Gesell. Impulsarán un «frazadazo» y una campaña de firmas para evitar la eliminación de un beneficio tarifario que alcanza a 1,3 millones de bonaerenses.

El avance del proyecto legislativo que contempla la eliminación de los beneficios de la denominada «Zona Fría» encendió las alarmas en diversos municipios del interior de la provincia de Buenos Aires. Ante este panorama, referentes políticos y concejales de Necochea participaron este martes de un encuentro clave en la ciudad de Villa Gesell, donde se nuclearon dirigentes de toda la Quinta Sección electoral con el propósito de coordinar un plan de acción conjunto para frenar la medida en su próxima instancia de debate en el Senado de la Nación.
La comitiva necochense estuvo integrada por la diputada nacional Jimena López y los concejales locales Silvia Blanco y Julián Kristiansen. El encuentro sectorial estuvo encabezado por el intendente anfitrión, Gustavo Barrera, y contó con la destacada presencia del exjefe comunal de Mar del Plata, Gustavo Pulti, además de legisladores y representantes de distritos vecinos como Tandil, Balcarce, Pinamar, Dolores, Mar Chiquita, Lobería y General Madariaga.
Plan de lucha: Campaña de firmas y «frazadazo»
Durante la sesión de trabajo, los participantes consensuaron una serie de medidas de fuerza institucionales y civiles destinadas a visibilizar el reclamo antes de la votación definitiva en la Cámara Alta. Entre las principales resoluciones aprobadas, se destaca:
- Movilización masiva: La realización de un «frazadazo» de protesta frente al Congreso de la Nación el mismo día en que se trate el proyecto.
- Recolección de voluntades: El lanzamiento inmediato de una campaña regional de juntada de firmas para que los vecinos expresen su rechazo.
- Articulación institucional: La presentación y aprobación de declaraciones de repudio unificadas en los respectivos Concejos Deliberantes de la región.
- Vía legal: El análisis técnico por parte de asesores letrados para avanzar con posibles presentaciones judiciales y recursos de amparo si la ley llega a promulgarse.
Alerta por el impacto social y tarifario
El eje central de la preocupación radica en el severo impacto socioeconómico que representaría la quita de este subsidio energético. De acuerdo con los datos técnicos expuestos en la cumbre, la derogación del régimen de Zona Fría afectaría de manera directa a cerca de 1,3 millones de usuarios en el territorio bonaerense.
Al respecto, la diputada nacional Jimena López defendió enérgicamente la vigencia del beneficio argumentando que responde a una asimetría climática real e incontrastable del interior de la provincia. «El sentido de la Zona Fría es que nosotros tenemos más días de bajas temperaturas y, por ende, consumimos más metros cúbicos de gas. Mientras que un vecino de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registra mayores consumos durante casi tres meses, nosotros podemos consumir esa misma cantidad durante ocho o nueve meses», pormenorizó la legisladora, concluyendo con una categórica definición que marcó el pulso político de la jornada: “Hay dos cosas en la memoria corporal que no se olvidan nunca: el frío y el hambre”.
Finalmente, a través de un documento oficial rubricado por la totalidad de los asistentes, la dirigencia regional calificó la iniciativa del Ejecutivo nacional como «profundamente injusta, insensible y centralista». Asimismo, advirtieron que las drásticas subas en las tarifas de gas no solo golpearán los ingresos de las viviendas particulares, sino que pondrán en riesgo la sustentabilidad financiera de comercios, establecimientos hoteleros, clubes de barrio, centros de jubilados e instituciones comunitarias de la costa y el interior bonaerense.
