Un nuevo round se suma a este escandaloso divorcio entre Cecilia “Chechu” Bonelli y Darío Cvitanich. La periodista deportiva y el exfutbolista volvieron a enfrentarse, en esta oportunidad, por Frida; su animal de compañía. Mientras que el exjugador advirtió que su ex no quiere hacerse cargo de la perra de sus hijas y por eso, la dejó al cuidado de su hermano y su cuñada, la conductora de Camino a la Copa desmiente estas acusaciones y asegura que quieren ensuciarla.
Si algo le faltaba a esta guerra mediática era la palabra del entorno de Cvitanich. Este mediodía, en Intrusos se habló de la polémica que por estos días tiene enfrentados a Bonelli y su ex y dio a conocer el testimonio de Lucrecia, la mujer del hermano del deportista. “La realidad está muy lejos de lo que están diciendo. Cecilia no es nada de lo que pretende demostrar. Están ensuciando a personas que no tienen nada que ver”, comenzó la mujer que vive en la localidad de Baradero y que quedó al cuidado de la mascota de la familia. “Frida está en Baradero porque ella (en alusión a Bonelli) no quiso hacerse cargo. Una mascota no puede estar en una casa donde no pueden atenderla. Darío no tiene ayuda y está todo el día afuera”, explicó.

Respecto al divorcio y la división de bienes de la pareja, la cuñada del delantero advirtió que es mentira que Cecilia salió perdiendo. “Nadie se benefició tanto como ella después del divorcio. Es mentira que solo puede sacar las camas y una mesa. Cecilia siempre se movió por lo material, es imposible que salga perdiendo”, contó mientras Paula Varela ponía en contexto sus dichos: “Chechu se tiene que mudar esta semana porque se vendió la casa familiar. La casa que quiso está alquilada y se libera en 2027 entonces hasta esa fecha él (en referencia a Cvitanich) le alquila otra casa hasta poder ir a la suya”, relató la panelista.
“Cecilia separó a Darío de su familia y amigos. Cuando la familia los visitaba siempre tenía una excusa. Hacía sentir incómodos a la familia de Darío”, agregó Lucrecia al tiempo que remarcaba el excelente padre que es su cuñado. “Darío se hace cargo de lo que le corresponde y mucho más. Acá no hay una sola víctima. Cecilia no tiene momentos de calidad con sus hijas ni antes ni ahora. Se exponen frivolidades y mentiras en los medios”, afirmó. Respecto a la nueva pareja de Cvitanich, opinó: “Ivana es una excelente persona. Jamás interfirió en las decisiones de la pareja. Se lleva súperbien con las nenas. Tiene una excelente relación con la familia de Darío”.
“Quieren ensuciarme todo el tiempo”
La palabra de Bonelli no tardó en llegar. “Solo voy a decir que estoy agotada, cansadísima pero no voy a permitir que nada ni nadie ensucie mi nombre y mi apellido, ni a mi persona”, dijo la modelo al salir de su trabajo y cruzarse con la prensa. “Estuve casada durante 14 años con una persona que hoy lamentablemente desconozco. Es fuerte lo que voy a decir pero la desconozco. Sigo esperanzada de que en algún momento la situación cambie. Pero yo no voy a permitir que salgan a la luz cosas privadas y que no son verdades”, lanzó tajante en alusión a las versiones que aseguran que no quiere tener más en su casa a su perra Frida.
“A la perra decidí yo adoptarla, la sacamos nosotros del campo. La amo, está bien cuidada y en un lugar al que yo también había propuesto llevarla pero me prohibieron pisar la ciudad (Baradero) y me prohíben hace mucho tiempo estar en contacto con su familia; a la cual amo más allá de que yo hoy no esté en contacto. La amo y siempre van a ser familia”, aseguró la conductora.

“¿Por qué crees que se filtra todo? ¿Con que necesidad?”, preguntó uno de los cronistas apostados en el lugar. “Con la necesidad de herir y lo voy a decir públicamente. Estoy cansada, no me pueden ver bien. No pueden ver que sea genuina, que la gente empatice conmigo. Siento que hay un odio constante de la otra parte que está todo el tiempo queriendo sacar a la luz cuestiones privadas. Por respeto a lo que fue nuestra historia de amor, que fue hermosa, hay cosas que se tienen que guardar, chicos. No sé cuál es el odio pero quiere todo el tiempo hacerme quedar mal”, reflexionó.
Volviendo al tema de la mascota, la modelo negó haberla abandonado y explicó la situación: “Él vive en una casa con jardín por eso, al principio recibía a las nenas y también a las perras. Una semana él me informo por mail que no se iba a hacer más cargo, que no tenía las condiciones para tenerla. Mis nenas me comentaron que uno de sus hermanos estaba dispuesto a tener a la perra. Como nunca supe nada, tomé el incentivo de comunicarme con una excuñada mía (Lucrecia) y le pregunté si les interesaba tenerla (teniendo en cuenta que somos familia y que las nenas cuando viajan a Baradero van a poder seguir teniendo contacto con la perra). Me dijeron que sí entonces les dije que al otro día iba y se las llevaba. Darío se entera y recibo un mail -un tanto amenazante- que decía que me prohibía pisar su ciudad y entrar en contacto con su familia porque si no me iba a iniciar acciones legales”, reveló.

Respecto a cómo tomó esta petición de no viajar a Baradero ni tener contacto con la familia de su ex, Chechu reconoció: “Es fuerte, yo ya conté la relación que tenía con su familia; en especial con su mamá pero no quiero entrar ahí. Yo no la estoy pasando bien, gente. Yo no tengo madre, no tengo padre, tengo hermanos. Para mí su mamá era una madre para mí, me costó alejarme de ella. Trato de respetar al pie de la letra para evitar conflictos”.
Tras asegurar que todo el tiempo buscan ensuciar su imagen, Bonelli aclaró que ella calló durante mucho tiempo pero ya se cansó: “Él fue el que se fue, él fue el que volvió a formar pareja, él fue el que tomo la decisión… Si sos feliz, ¿para qué hacés todo esto? ¿Con qué necesidad?”, preguntó buscando una respuesta cómplice en la prensa.
En cuanto a Ivana Figueiras, la actual pareja de Cvitanich, se sinceró: “Siento que se mete en un montón de situaciones que tienen que ser de él y mías. Esto es algo nuestro. Me siento manoseada. Siento que quieren ensuciarme todo el tiempo. Hoy la relación no es como yo quiero, trato de respetar y tomar distancia pero basta. Hasta hace un tiempo yo no podía hablar, hoy no voy a permitir que nadie me ensucie”. Y enseguida explicó por qué, hoy por hoy, no tiene diálogo con el padre de sus hijas: “No es un diálogo sano y a mí me hace mal entonces bloqueé. Hay una agresión constante que a mí me hace mal”, agregó.
“Lucrecia (su excuñada) dijo que después del divorcio saliste beneficiada…”, lanzó otro movilero enfureciendo a la periodista. “¿Qué es salir beneficiada? ¿Compartir tu vida durante 14 años con una persona, dejar de trabajar para acompañar ese proyecto y dividir 50 y 50 como se hizo? Estaría dispuesta a dar todo lo que recibí con tal de tener paz mental”, se sinceró mientras aclaraba que cuando conoció a Cvitanich ella tenía dos propiedades y un auto como patrimonio.
Al pedirle explicaciones sobre los dichos que aseguran que separó al deportista de su familia, comentó: “Me llama la atención lo que dice Lucrecia porque yo tengo diálogo con ella. ¿Separarlo de quien? Si se sintieron incómodos, pido disculpas. No estaba bien yo. Me levantaba de la mesa y me iba a dormir porque no estaba bien. Si se sentían incómodos, ¿por qué no me lo dijeron en ese momento? ¿Por qué sale ahora?”, repreguntó dando a entender que buscan perjudicarla y dañar su imagen.
La palabra de Darío Cvitanich
Al escuchar sus dichos, Darío Cvitanich no dudó en comunicarse con el ciclo de América para dar su versión de los hechos. “No me gusta este circo mediático pero tengo todo el derecho a dar mi postura”, dijo el exjugador de Banfield mientras advertía que lo que dice su entorno corre por cuenta de ellos. “Ellos vivieron muchas historias conmigo, me acompañaron desde que empecé mi carrera, con lo cual han estado conmigo siempre”, acotó.
Tras remarcar que siempre se manejó de una manera “muy tranquila y transparente”, el periodista deportivo se remontó a un año atrás cuando decidió separarse de Bonelli. “Tomé una decisión hace más de un año. Hice todo lo que tenía que hacer, terminé dividiendo las cosas, firmando un acuerdo de divorcio y me sorprenden muchísimas cosas. Yo lo único que pedí es que ella se rectifique y diga la verdad”, lanzó en alusión al fantasma de la infidelidad que siempre sobrevoló el divorcio.

“Ivana (Figueiras) apareció en mi vida mucho tiempo después de mi separación entonces en ese sentido tengo que defender mi nombre y el nombre de mi pareja. Se tuvo que bancar el hate de mucha gente justamente porque ella especulo y dijo cosas que no eran. Ella no tiene por qué hacer responsable a una persona que no tuvo nada que ver. Hay un montón de cosas que yo podría decir (mi familia habló por mí). Uno toma la decisión de una separación por distintas cuestiones”, contó sin querer dar detalles de los motivos de la ruptura.
Respecto a la polémica que se desató por quién cuida a la mascota, Cvitanich aseguró que si hay alguien que se ocupa de Frida ese es él: “En la división, yo me hice cargo de todos los gastos de la casa; inclusive de las dos empleadas que trabajan un mes aunque las chicas están conmigo 15 días. La realidad es que yo viajo mucho y cuando no estoy con las chicas, no estoy en la casa. Entonces pedí que si había dos personas que pago para que estén en la casa que puedan quedarse con la perra. Hasta que un día me entero que la perra se la iba a llevar una empleada entonces ahí llamé a mi hermano. Le dije que me la tenga (porque estoy en una casa de alquiler) hasta que me mudé, pero después va a volver conmigo y mis hijas”, aclaró. “Entonces no voy a permitir más que me ensucie a mí y a mi pareja actual diciendo cosas que no son”.
Sobre la prohibición que le puso a su ex para que visite su ciudad natal, explicó: “Yo le dije que no vaya a mi casa. Después del stream que hizo, mi mamá quedo muy dolida entonces yo la quiero preservar”. Tras asegurar que “la verdad es una sola”, el exfutbolista habló de los perjuicios a nivel laboral que le trajo esta escandalosa separación y de la tortura que vive a diario con su ex: “Yo estaba en un funeral de alguien muy importante para mi pareja y en ese momento me estaban mandando un link para que pague los uniformes. Mande un giro rápido y me olvide de pagar 70.000 pesos y me empiezan a llamar para decirme que faltaba eso. Yo me tuve que agregar al chat de mamis porque recibía constantemente pedidos. El 23 de diciembre estaba pasando mis días libres con mi pareja en el sur y a las 8 de la mañana me llegaron 15 links de libros que había que comprar para el colegio (cuando había que comprarlos en marzo). Yo no me desligo, pago todo. Nadie puede decir nada de lo que yo soy como padre”, afirmó enojado.

Antes de despedirse, Cvitanich volvió a defender a su actual pareja. “Si hay algo a lo que Ivana siempre me incentivo fue a tener una buena relación pero también vivió cosas porque se tuvo que comer cuando especuló que no le daban las cuentas (…) Ella tuvo que comerse un circo del cual no fue parte y obvio que jode porque tiene hijas. ¿Hasta cuándo va a seguir hablando del dolor de la separación? Paremos un poco”, remató furioso.